lunes, 4 de abril de 2016

Eduardo Galeano: El cazador de historias



El escritor y periodista uruguayo Eduardo Galeano (Montevideo, 1940-2015), concluyó su último libro un año antes de morir. Acechante, el cronista de los invisibles salió a cazar en esa jungla que habitamos “para mostrarnos –con crudeza, con humor, con ternura–” realidades que no todos logran ver. Así surgió El cazador de historias, que publica Siglo XXI, su editorial de toda la vida. En este libro, quien clamaba por una América Latina Unida para revertir el miedo y la resignación, obsequia un puñado de bellas y poderosas historias que ofrecen pistas de su biografía, de su infancia y juventud, de sus primeros viajes por esa región, de las personas que marcaron su vida y su escritura, así como sus ideas sobre la muerte. 

El Monstruo de Buenos Aires

Así lo vio, o lo imaginó, y así lo llamó, el sacerdote francés Louis Feuillée.
Este monstruo fue uno de los espantos que ilustraron el libro de memorias de su viaje por tierras sudamericanas, reinos de Satán, entre 1707 y 1712.

El poderoso cero

Hace cerca de 2 mil años, el signo del cero fue grabado en las estelas de piedra de Uaxactún y en otros centros ceremoniales de los mayas.
Ellos habían llegado más lejos que los babilonios y los chinos en el desarrollo de esta llave que abrió paso a una nueva era en las ciencias humanas.
Gracias a la cifra cero, los mayas, hijos del tiempo, sabios astrónomos y matemáticos, crearon los calendarios solares más perfectos y fueron los más certeros profetas de los eclipses y otras maravillas de la naturaleza.

La primera flauta

Un cazador se perdió, alguna vez, en alguno de los laberintos de la selva amazónica.
Después de mucho vagar, se dejó caer al pie de un cedro y allí quedó dormido.
Fue despertado por el sol y por una música jamás escuchada.
Entonces, el cazador perdido descubrió que un pájaro carpintero, de cabeza roja, largo cuello y pico poderoso, estaba picoteando una rama.
La música nacía del viento que entraba por los agujeros que el pájaro excavaba.
El cazador aprendió. Imitando al viento y al pájaro, creó la primera flauta americana.

La recién nacida

En el último día de abril del año 2013, Galulú Guagnini nació en Caracas.
El padre, Rodolfo, explicó:
–Ella vino para enseñarnos todo de nuevo.

La lluvia

Entre todas las músicas del mundo y del cielo, entre todas las que escucho desde arriba y desde abajo, yo elijo el concierto para lluvia sola.
Como en misa la oigo, cada vez que se deja sonar en la claraboya de mi casa.

Las nubes

Por las noches, cuando nadie las ve, las nubes bajan al río.
Inclinadas sobre el río, recogen el agua que más tarde lloverán sobre la tierra.
A veces, cuando están en plena tarea, algunas nubes se caen, y el río se las lleva.
Cuando llega la mañana, cualquiera puede ver pasar a las nubes caídas.
Ellas derivan sobre las aguas, lentos barquitos de algodón, mirando al cielo.

El oficio de escribir

De Onetti aprendí, también, el placer de escribir a mano.
A mano trabajo cada página, quién sabe cuántas veces, palabra tras palabra, hasta que paso en limpio, en la computadora, la última versión, que siempre resulta ser la penúltima.

Por qué escribo /3

Para empezar, una confesión: desde que era bebé quise ser jugador de fútbol. Y fui el mejor de los mejores, el número uno, pero sólo en sueños, mientras dormía.
Al despertar, no bien caminaba un par de pasos y pateaba alguna piedrita en la vereda, ya confirmaba que el fútbol no era lo mío. Estaba visto: yo no tenía más remedio que probar algún otro oficio. Intenté varios, sin suerte, hasta que por fin empecé a escribir, a ver si algo salía.
Intenté, y sigo intentando, aprender a volar en la oscuridad, como los murciélagos, en estos tiempos sombríos.
Intenté, y sigo intentando, asumir mi incapacidad de ser neutral y mi incapacidad de ser objetivo, quizás porque me niego a convertirme en objeto, indiferente a las pasiones humanas.
Intenté, y sigo intentando, descubrir a las mujeres y a los hombres animados por la voluntad de justicia y la voluntad de belleza, más allá de las fronteras del tiempo y de los mapas, porque ellos son mis compatriotas y mis contemporáneos, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido.
Intenté, intento, ser tan porfiado como para seguir creyendo, a pesar de todos los pesares, que nosotros, los humanitos, estamos bastante mal hechos, pero no estamos terminados. Y sigo creyendo, también, que el arcoíris humano tiene más colores y más fulgores que el arcoíris celeste, pero estamos ciegos, o más bien enceguecidos, por una larga tradición mutiladora.
Y en definitiva, resumiendo, diría que escribo intentando que seamos más fuertes que el miedo al error o al castigo, a la hora de elegir en el eterno combate entre los indignos y los indignados.

Vivir por curiosidad

La palabra entusiasmo proviene de la antigua Grecia, y significaba: tener a los dioses adentro.
Cuando alguna gitana se me acerca y me atrapa una mano para leer mi destino, yo le pago el doble para que me deje en paz: no conozco mi destino, ni quiero conocerlo.
Vivo, y sobrevivo, por curiosidad.
Así de simple. No sé, ni quiero saber, cuál es el futuro que me espera. Lo mejor de mi futuro es que no lo conozco.
(Tomado de La Jornada, publicado en Cubadebate)

Una valoración superficial



Por Guillermo Rodríguez Rivera


Fernando Ravsberg me parece un muy respetable periodista y, por eso,  me lo pienso bien cuando discrepo de alguno de sus artículos, y mucho más cuando me decido a contradecir por escrito uno de ellos: ahora quiero discrepar de su reciente trabajo en el que califica de “clase magistral de comunicación política”, el discurso pronunciado por el presidente de los Estados Unidos en el Teatro Nacional de La Habana.

Tiene sentido que Obama dirija su discurso preferentemente a los jóvenes, porque son los que actuarán en el futuro pero, también,  porque son los que no han vivido la historia de la Revolución Cubana.

Incluyó una cita del Martí más universal, del aforismático Martí de La Edad de oro; una cubana entrevistada después dijo que nos habló de un Martí que “no conocemos”. Si así lo entendió, debió ser más justa y decir con humildad singularizada, del Martí “que no conozco”, porque “Tres héroes” lo conocen los niños en Cuba.

Nos remitió a unas comunes raíces de esclavistas y esclavos para norteamericanos y cubanos, pero nuestros líderes independentistas abolieron la esclavitud desde que combatían contra España. Los fundadores de la democracia estadounidense mantuvieron la esclavitud tras un siglo de independencia. Martí escribió de una América del Norte “que ahoga en sangre a sus indios” y de Nuestra América “que ha de salvarse con sus indios”.

Los colonizadores españoles aniquilaron a nuestros indígenas. En Estados Unidos fueron los ciudadanos de su democracia quienes los mataron primero y luego acorralaron en reservaciones a los que quedaron.

Obama casi igualó las dos Américas, pero no son iguales. Los norteamericanos desarrollaron la idea del panamericanismo: América unida pero con la hegemonía estadounidense. Bolívar, a inicios del siglo XIX pretendió una Hispanoamérica unida, y Martí, en sus finales, creyó en la unidad latinoamericana. Ambos próceres pensaban en la proximidad de los pueblos al sur del Río Bravo. Alguien dirá que todo eso es pasado, pero el pasado genera marcas decisivas para el porvenir.

Nuestras oligarquías prefirieron la cercanía de la potencia anglosajona, blanca y rubia. Casi dos siglos de hegemonía de los Estados Unidos nos convirtió en países subdesarrollados en los que, además, proliferaron execrables tiranías sostenidas por los paladines de la democracia.

Yo creo que los Estados Unidos siempre han practicado aquello que Martí llamó en ellos  “el culto desmedido a la riqueza” y, por ello, su prioridad ha sido siempre sostener sus intereses económicos. ¿O es que los quince meses de buenas intenciones de Obama nos han hecho olvidar más de un siglo, primero de dominio y después de agresiones, cuando se nos ocurrió hacer una reforma agraria?   
    
Es cierto, al decir de Ravsberg, que Obama “apuntó al corazón cubano”. Aldo Baroni llamó a Cuba “país de poca memoria”. Yo prefiero creer que el corazón cubano no tiene cabida para el rencor, aunque sabemos recordar.

Creo que esos “disparos” solo pudieron conmover lo más externo de nuestra sensibilidad. Obama tenía – así lo hiciera solo “de dientes para afuera”-- que empezar por ser el primer presidente de los Estados Unidos que se disculpara por el daño que sus autoridades han hecho a Cuba.

Me pareció irrespetuoso que dijera que los cubanos deben decidir el destino de su país, porque desde 1959 rescatamos ese derecho sin aguardar que nadie nos autorizara. 

Me parece inconcebible que Ravsberg considere las palabras de Obama, una declaración que “terminaría el derecho de los Estados Unidos a intervenir en los asuntos internos de la isla”. Hace 82 años que fue derogada la Enmienda Platt y, desde entonces, los norteamericanos no tienen ese “derecho” que nos impusieron en 1901, cuando ocuparon  Cuba, aunque en 1961 organizaron y armaron una invasión que vino a Cuba para derrocar a un gobierno que detestaban. Cuando en 1898 declararon la guerra a la decadente España colonial, proclamaron en la Joint Resolution que “Cuba es, y de derecho debe ser, libre e independiente”. Los mambises pelearon junto a los norteamericanos, pero los del norte subrayaron que la victoria era únicamente suya. El general Leonard Wood, jefe del gobierno interventor, le señaló a los cubanos que redactaron la Constitución de 1901 que si no se incorporaba a ella la Enmienda Platt, no habría república. La Cuba “libre e independiente” pasó a ser un protectorado de los Estados Unidos.


Confío en que Ravsberg me entenderá si le digo que yo admiro a Obama y que creo que, al tratar con Cuba, ha hecho mucho, si tenemos en cuenta los valores que él representa. El orgullo cubano reacciona enseguida cuando tratamos con los grandes poderes de este mundo porque, varias veces, han querido tratarnos como si fuéramos un pueblo de segunda. Acaso ese sea el primer obstáculo a salvar con los imperiales Estados Unidos. Ravsberg les concede una gran ventaja, pero los cubanos no hemos resistido tanto tiempo sino para hacer las cosas como queremos. Creo que la vida nos ha preparado largamente para enfrentar, en la guerra y en la paz, ese difícil problema que son las relaciones con los Estados Unidos.       
Tomado del Blog Segunda Cita de Silvio Rodríguez. Trovador









Haber vivido



Graziella Pogolotti
2 de Abril del 2016
La vida me ha ofrecido algunos privilegios. Son tesoros acumulados en mi memoria por haber transitado, con plena lucidez, el extenso período desde la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad. No soy politóloga. Tampoco me he dedicado al estudio de las Ciencias Sociales. Mi universo es el de las Artes y las Letras. Siempre he considerado que mi responsabilidad intelectual exige entender las tendencias dominantes de mi época y las claves esenciales de los largos procesos históricos, con el propósito de aguzar el espíritu crítico para descifrar el sentido de las cosas que suceden.
El planeta que habitamos está sacudido por una violencia extrema, sin precedentes históricos conocidos. Ya los combates no se libran al modo de Waterloo, Stalingrado o Normandía, con ejércitos dirigidos por el arte militar. La caja de Pandora abierta en el Oriente Medio se abate sobre la población civil. Tras bambalinas se mueven intereses económicos y la lucha por conquistar la hegemonía mundial, todo ello encubierto por una retórica inspirada en una plataforma ideológica que sustenta la muerte de la historia, de la propia ideología, junto con el choque de civilizaciones y de creencias religiosas. Son concepciones elaboradas en el ámbito académico y banalizadas mediante recetarios destinados al consumo popular a través de los medios. La ideología no es un saber abstracto, metafísico y ahistórico. Se expresa en el modo concreto de interpretar los hechos.
Medité sobre estos temas mientras escuchaba al presidente Barack Obama en el Gran Teatro Alicia Alonso, hace algo más de diez días. La historia no es un almacén de rencores, sino la fuente para conocer el origen de las cosas. Me sentí algo agraviada cuando el talento de mis compatriotas parece reducirse a la capacidad de preservar almendrones, sin tener en cuenta la creatividad de miles de miembros de la ANIR que encuentran soluciones de alcance social para paliar las consecuencias del bloqueo, así como la obra de nuestros científicos, artistas, escritores y pensadores. Comprendo que el alto mandatario de una superpotencia no puede disponer, en visita oficial de esta naturaleza, de plena libertad de palabra. El establishment impone reglas de juego y no puede desentenderse de la campaña electoral en curso.
Hombre inteligente y cultivado, el presidente Obama, además de su formación académica, responde a un imaginario cultural fuertemente enraizado en los orígenes de la nación norteamericana, acentuado en el transcurso de la historia. El componente paternalista, con ciertos rasgos mesiánicos se describe en el exhaustivo estudio realizado por Louis J. Pérez Jr., traducido y publicado recientemente en Cuba, todo lo cual se complementa con barreras ideológicas. En el proyecto de nuestras respectivas sociedades se contraponen dos perspectivas del mundo, aunque la nuestra haya tropezado con dificultades en gran parte económicas para alcanzar una plena cristalización. La exacerbación del individualismo se contradice con el deseable desarrollo de la persona. La noción de bienestar, traducida en la lucha por la acumulación del dinero, descarta el disfrute de otros bienes que ofrece la existencia. Parecería absurdo el planteamiento en condiciones de precariedad cotidiana, pero, aun en nuestro contexto, la imagen de las franjas de la sociedad beneficiadas por negocios más o menos lícitos no es alentadora.
Por lo demás, al poner sobre la mesa los problemas que nos separan y trabajar con total transparencia, hay que dejar de lado la noción de diferendo, cuyo inicio se asocia con la Guerra Fría. Estamos ante un conflicto de larga data, cuyas repercusiones sociales y económicas fueron analizadas en Problemas de la nueva Cuba, resultante de una seria investigación entregada, con las correspondientes recomendaciones, en 1935, al Gobierno de los Estados Unidos. Trabajos posteriores, no contaminados ideológicamente, señalaron el agravamiento de la situación y la inminencia de una revolución social.
Algunos conceptos vertidos en La Habana por el presidente Obama parecen revivir la vieja noción de panamericanismo. A pesar de haber sido colonizados por europeos, con el consiguiente desalojo de los pueblos originarios y la brutal esclavitud africana, hay dos Américas, definidas por rasgos culturales distintos y, sobre todo, por razones históricas que consolidaron de un solo lado un poder financiero hegemónico, que somete al Sur a la dependencia y al subdesarrollo.
La democracia tiene su historia como aspiración humana. Sería muy largo contarla. Consignas de la Revolución francesa —libertad e igualdad— son interdependientes. La democracia representativa tuvo una curva ascendente en la lenta conquista del sufragio universal, cuando los partidos políticos se apoyaban en programas que respondían a los intereses de determinados grupos sociales. Hoy el poder hegemónico se vale de métodos más sofisticados. Transita por la educación, la manipulación de los medios y la construcción de imaginarios. Momento cumbre, las campañas electorales exigen enormes inversiones con el consiguiente compromiso con los intereses involucrados.
Haber vivido intensamente significa disponer de un acumulado de conocimientos y de una importante memoria afectiva. No he olvidado los años de la Segunda Guerra Mundial, cuando militares norteamericanos estaban estacionados en Cuba. Su club de oficiales estaba en las calles Cuba y Peña Pobre, a cuadra y media de mi casa. Mi memoria guarda el ruido de puertas y ventanas del vecindario, cerradas por precaución al paso de los soldados ebrios. A su regreso de la Europa recién liberada, un conocido empresario norteamericano radicado en Cuba mostraba su sorpresa ante la conducta de our american boys, aun en países que conformaron la alianza antifascista. El vínculo con el poder genera prepotencia e inficiona el alma de la gran mayoría. La relación civilizada que todos añoramos se apuntala en el respeto mutuo a las instituciones de países diversos, a la cultura de cada uno, al modo de concebir modelos de sociedad y a los valores amasados a través del tiempo.
Tomado de Juventud Rebelde


Mil preguntas, mil respuestas



Para quienes tengan entre 12 y cien años de edad ha nacido la primera Enciclopedia cubana. Inspirada en Martí y en Fidel, y concebida para los jóvenes cubanos por indicación del Presidente Raúl Castro Ruz, es una linda obra en pos del pensamiento y está destinada a quienes ansían conocer y mejorar el mundo



Por:Alina Perera

Magna obra, la llaman con justicia sus creadores y quienes la conocen. Mil preguntas, mil respuestas es su título, en clara alusión a que cada página, ilustrada, es la respuesta a una interrogante que cualquier ser humano inquieto por conocer y transformar su mundo pudiera plantearse.
La primera Enciclopedia cubana, escrita por prestigiosos académicos y científicos de diversas instituciones del Archipiélago, se presentó en la tarde de este sábado durante la clausura del Congreso Internacional de Investigadores sobre Juventud, que sesionó en el capitalino Palacio de Convenciones, del 29 de marzo al 2 de abril.
En las palabras de cierre del Congreso Internacional, el miembro del Buró Político y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, expresó que «en un aniversario de la Unión de Jóvenes Comunistas y de la Organización de Pioneros José Martí, en un evento de tanta envergadura como este, se entrega como excelente regalo a nuestras organizaciones estudiantiles y juveniles la Enciclopedia cubana, que pronto estará a disposición de nuestros jóvenes».
La valiosa obra editorial, enfatizó Díaz-Canel, fue concebida para las nuevas generaciones por indicación del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz. «Debido a su sensibilidad humana y revolucionaria, a su pensamiento y confianza constante en la juventud, su primer gesto, cuando recibió de regalo una enciclopedia, fue pensar: ¿Y por qué no hacemos una cubana para nuestros jóvenes?
«Y de esa orientación, de ese deseo, de esa confianza salió esta obra, a la cual se han entregado nuestros profesores universitarios de varios organismos formadores». Seguidamente, el Primer Vicepresidente mencionó «a los profesionales formados en nuestro Instituto Superior de Diseño (ISDi), y la experiencia editorial y poligráfica de la Félix Varela y la Federico Engels, respectivamente».
A ellos, dijo, corresponde el mérito de una creación que pronto estará disponible porque, como expresión de nuestras políticas públicas, primero llegará a todas las bibliotecas escolares del país, y después estará a la venta en la red de librerías.
El Doctor en Ciencias Matemáticas Carlos Sánchez Fernández, coordinador general de esta maravilla estructurada en cuatro tomos, expresó al presentarla que la obra «nunca se concibió al estilo de los diccionarios enciclopédicos, ni como una enciclopedia universal, siguiendo los modelos de las famosas enciclopedias francesa, británica o soviética, o la ahora más popular Wikipedia de la red de redes».
Se trata, resaltó, de «una obra de divulgación científica, de respuestas precisas, concisas y “con seso” a las mil preguntas que un colectivo especializado y del más alto nivel del país seleccionó con esmero y cuidado para conformar un “ajiaco de prácticas y saberes”, de herramientas e insumos para elevar la cultura científica de todo el pueblo».
Según Sánchez Fernández, siempre primó el esfuerzo para que el lenguaje y la forma en que se presentaran las preguntas y las respuestas atrajeran, sedujeran mediante «el uso de condimentos y salsas con el típico sabor cubano», donde estuviesen presentes «los logros de la ciencia y la técnica, pero también la idiosincrasia del cubano forjada en los programas educacionales y proyectos culturales y sociales, sobre todo en el último medio siglo del período revolucionario».
Desde los días de su gestación hasta imprimirse, la Enciclopedia contó con la atención esmerada de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, del asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros José Ramón Fernández Álvarez, así como del asesor del Primer Vicepresidente, Dexter Perdomo Pérez, y del viceministro primero de Educación Superior (MES), José Ramón Saborido Loidi.
Han sido más de mil los colaboradores en este empeño de gran amor y sabiduría, procedentes de los ministerios de Educación Superior, Educación, Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, Salud Pública, Cultura y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Se sumaron, además, 32 instituciones estatales.
La Enciclopedia, inédita por sus cualidades en forma y contenido, brilla por la belleza que habita en su ilustración, impresión y diseño. En cuanto a la calidad de los conceptos estampados en cada página, esta se debe a que más del 65 por ciento de los autores posee un grado científico superior, al tiempo que el otro 35 por ciento ostenta un prestigio avalado por maestrías, formación especializada de posgrado, y años de experiencia laboral en alguna rama científica.
La edición ha estado en manos de las dos principales editoriales educativas del país: Pueblo y Educación, y Félix Varela. Y en todo este esfuerzo del conocimiento no han faltado la mirada y la alerta de asesores metodólogos del Ministerio de Educación, ni los resultados del impacto social de la obra, recogidos mediante consultas pedagógicas a cientos de estudiantes y profesores de la educación media superior y de la enseñanza técnica.
Destinada a «jóvenes» entre 12 y cien años de edad, como ha expresado el Doctor Carlos Sánchez Fernández, el proyecto nos recuerda que el saber es uno solo y que las prácticas se entremezclan: «Conocimiento científico lo hay en las ciencias sociales y humanísticas como lo hay en la matemática, la física, la química. Cuando hablamos de humanidades no pensamos solamente en literatura. En la matemática y la física también hay humanidad. Y esto es lo que más me llena de orgullo y satisfacción en esta hora: que aquí está de verdad el espíritu humanista de la Revolución».
Es una obra inspirada en nuestro José Martí, quien habló de «hombres que digan lo que piensan y lo digan bien: hombres elocuentes y sinceros».
Es una obra inspirada en Fidel, quien afirmó que nuestro futuro tenía que ser de hombres de ciencia, de pensamiento.

El mejor valor: unir inteligencias

Aun cuando la Editorial Universitaria Félix Varela cuenta con más de 20 años de experiencia en la publicación de obras de autores cubanos, y tiene en su trayectoria haber sacado a la luz libros de gran complejidad, la directora de esta entidad, Addis Maricela Pico García, ha reconocido que la primera Enciclopedia cubana es la tarea de mayor envergadura que se suma al catálogo de ellos.
Y ha sido más explícita: «La valiosa experiencia de integrar en el proceso de edición a la Editorial Félix Varela con la Editorial Pueblo y Educación —con más de 45 años de fundada— así como a estudiantes y profesores del ISDi, institución que gradúa cada año valiosos profesionales de diseño, apuesta por la misma calidad de obras similares en todo el mundo.
«Cohesionar la inteligencia y el compromiso individual de trabajar, codo a codo, por tan magna obra engrandece su valor; pocas veces se logra aunar resultados de tantos en una sola obra, para ponerlos al servicio de un público ávido de conocimientos».
Addis Maricela, quien habla de la Enciclopedia como la posibilidad de dar a hombres y mujeres de todas las generaciones respuestas a partir de numerosas preguntas de la vida, nos ha explicado que esta primera tirada de 3 000 ejemplares tiene como destinos principales las bibliotecas públicas, las bibliotecas de los centros de la Educación Superior y de las instituciones de investigación e información a lo largo del país.
Se tiene previsto, según anunció la entrevistada a nuestro diario, imprimir en el transcurso del presente año 10 000 ejemplares, los cuales serán destinados para la venta a la población.
Daylin Valladolid Pérez, diseñadora principal de la Enciclopedia, ha detallado que cada una de las preguntas y los contenidos de las respuestas fueron ilustrados y complementados con imágenes trabajadas por estudiantes y profesores del ISDi.
La experiencia, dijo, fue considerada por los participantes como «un proyecto de gran complejidad por los requisitos de diseño que debía cumplir y porque fue necesario involucrar a varios diseñadores, profesores e ilustradores del instituto. Muchos sin experiencia en este tipo de proyecto, pero con la satisfacción de integrarse a la realización de un producto de diseño destinado a los jóvenes cubanos, se involucraron en el desarrollo de las ilustraciones, el diseño editorial y el montaje editorial de todos los tomos».
«Linda», como Valladolid Pérez llama a nuestra primera Enciclopedia —pues así fue bautizado el proyecto en sus días fundacionales—, demostró «la utilidad del diseño para comunicar adecuadamente el conocimiento científico y la importancia de la integración de profesionales de diferentes especialidades».

Páginas donde beber el universo

Los principales artífices de Mil preguntas, mil respuestas han expresado de conjunto, sobre el papel, que la obra editorial ha sido concebida para jóvenes de edad y de espíritu, ávidos de saber y deseosos de estar a la altura de estos tiempos.
Con esta obra —ha definido su colectivo de autores— se da cumplimiento a un viejo anhelo de la Educación cubana.
Sobre los cuatro tomos que conforman la Enciclopedia, hay que decir que el titulado Universo estuvo a cargo del Doctor en Ciencias Ernesto Altshuler Álvarez; el nombrado Vida contó con la dirección del Doctor en Ciencias Armando Rangel Rivero; Invenciones tuvo al frente al Doctor en Ciencias Edwin Pedrero González; y Sociedad estuvo encabezado por el Doctor en Ciencias Francisco H. Figaredo.

Universo

El tomo Universo contiene, al decir de sus realizadores, conceptos simples y consistentes, descritos en las siguientes secciones:
•Física y Astronomía: del quark a los confines del universo. Se presentan los temas más esenciales de ese universo, desde sus ladrillos fundamentales hasta los ecos llegados desde los puntos más recónditos, pasando por la Teoría de la Relatividad, los planetas y las galaxias.
•Química y Ciencias de Materiales: del hidrógeno a los nuevos materiales. Se incluye la explicación de cómo los átomos se enlazan entre sí para formar gases, líquidos y sólidos, y cómo estos son capaces, a su vez, de combinarse para formar sustancias con propiedades extraordinarias, hasta llegar al novedoso mundo de los nanomateriales.
•Ciencias de la Tierra: del núcleo a la exosfera. Se explica la estructura del globo terrestre, desde su núcleo terrestre hasta las capas más altas de la atmósfera. Puede leerse sobre fenómenos como los terremotos, los huracanes y el calentamiento global.
•Complejidad: del mundo inanimado hacia la vida. Se intenta describir el abigarrado entramado del universo cuya complejidad es especialmente visible en los fenómenos geológicos y meteorológicos, y, aun en mayor medida, en los seres vivos.

Vida

Una gran pregunta se hace el tomo Vida: ¿En qué consiste esta? En esa parte de la Enciclopedia aparecen como temas los árboles, hongos, musgos y líquenes; los colores de las plantas y las flores; el hábitat; la alimentación; la reproducción; los nombres científicos y el conocimiento de la flora y la fauna. El lector podrá encontrar, además, explicaciones a la vida bajo el agua, en la superficie y en las costas.
No se pasa por alto la forma en que las continuas investigaciones genéticas y el progreso alcanzado en la Medicina dan respuesta a cómo logramos sobrevivir, reproducirnos y pasar de la hominización a la humanización.

Invenciones

El tomo Invenciones se hizo con el propósito de satisfacer las ansias de lectores ávidos de conocer sobre una amplia gama de creaciones del intelecto humano, de las cuales algunas se remontan a los albores de la humanidad y otras al inicio de nuestra era. Las más, a los tiempos modernos.
Singular espacio tienen preguntas sobre productos y tecnologías destinados a la salud humana, algunos de estos únicos en el mundo, frutos legítimos del sistema de salud y la industria biotecnológica y médico-farmacéutica de Cuba.
Las preguntas y respuestas de este tomo van de la Matemática a la Informática y la Computación, y de estas a disímiles inventos, lo cual no es fortuito, pues resulta imposible concebir las grandes creaciones de la humanidad sin que medien números y figuras, como es del todo imposible ignorar que las poderosas herramientas computacionales que caracterizan la contemporaneidad, tienen raíces ancladas en los primeros sistemas numéricos y en herramientas de cálculo como el ábaco.

Sociedad

El eje central de las consideraciones contenidas en este tomo consiste en concebir la sociedad a partir de formas diversas de actividad y convivencia humanas, en un conglomerado de espacios multidimensionales, el cual presenta en la actualidad niveles extremos de desarrollo desigual como resultado de una historia de conflictos y de guerras.
En esta parte de la Enciclopedia se define el concepto de sociedad, cuál ha sido su devenir a lo largo del tiempo y cuáles problemas enfrenta.
Tomado de Juventud Rebelde