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lunes, 16 de octubre de 2017

Venezuela: Gran victoria del pueblo y las fuerzas bolivarianas

Venezuela: Gran victoria del pueblo y las fuerzas bolivarianas

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La Revolución Bolivariana ha dado un golpe de liderazgo y apoyo popular en las elecciones regionales celebradas este domingo. Con la obtención del 54% de todos los votos emitidos y el 75% de las gobernaciones puestas en disputa, los hijos de Chávez se han reafirmado como la fuerza política decisiva en la Venezuela de estos tiempos.
Se ha consolidado el giro político que significó la Asamblea Constituyente, como magistral salida revolucionaria y popular al estado de insubordinación política, violencia atroz y guerra total que la oligarquía opositora golpista y los poderes imperiales le impusieron durante meses a Venezuela. Quienes se postularon y quienes votaron participaron de un ejercicio convocado por esa Asamblea Constituyente electa el pasado 30 de julio.
Lo más importante ha sido la demostración mayoritaria del pueblo a favor de la paz, la convivencia, la democracia participativa frente a los promotores de la violencia y el odio. La participación en la jornada electoral fue de un 61,14%, algo que la Presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, calificó como “sorprendente para unas elecciones regionales”. Y es que el pueblo chavista ha venido educando su olfato político y comprendió lo mucho que se estaba jugando en estos comicios.La dirigencia revolucionaria, encabezada por el Presidente Maduro, supo activar los resortes movilizativos y las líneas políticas claves para la victoria.
Una rápida mirada a los resultados permiten destacar el triunfo en Miranda, estado muy importante en el panorama político-económico venezolano que fue feudo durante 8 años de Capriles Radonsky; en Carabobo, el tercer estado más poblado del país; en Lara, el quinto estado en población donde la contralmirante Carmen Meléndez derrotó al traidor Henry Falcón. También muy simbólico el triunfo nuevamente en Barinas, cuna de Hugo Chávez donde gobernará ahora su hermano Argenis.
Lamentable la pérdida de Zulia, que durante dos mandatos había gobernado el PSUV después de los intentos separatistas en esa región. Preocupante que la oposición mantenga la gobernación de Táchira y haya reconquistado Mérida, todos estados fronterizos desde donde se han fraguado y ejecutado no pocos planes contra el proceso bolivariano, y que pueden ser bases de operaciones para nuevos intentos.
Aunque se ha logrado un gran triunfo en este combate, la batalla todavía está planteada. No hay que perder de vista los intentos de la oposición de levantar el fantasma del fraude electoral para seguir alimentando la inestabilidad, ni tampoco olvidar que hay grupos golpistas que no concurrieron al ejercicio electoral porque siguen apostando a la salida violenta. Junto a ello, el discurso agresivo del mandatario estadounidenses y de fuerzas reaccionarias en el Congreso de ese país y la escalada de las medidas antivenezolanas que han venido tomando.
La Revolución Bolivariana ha dado un gran paso adelante. Ahora tiene que seguir enfrentando con inteligencia la guerra económica, mediática, política y diplomática que se le hace. El factor decisivo es mantener la unidad y combatividad del pueblo chavista que, una vez más, demostró su fibra patriótica y su creciente conciencia revolucionaira.





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Tomado de Cubadebate.

viernes, 18 de agosto de 2017

Medios de prensa contra Venezuela o los comisarios del pensamiento único







Hoy, cuando la canalla mediática está desatada en el mundo occidental, no está de más recordar que como otros términos del discurso político, la palabra “democracia” tiene un significado técnico orwelliano cuando se usa en exaltaciones retóricas o en el “periodismo” habitual, para referirse a los esfuerzos de Estados Unidos y de sus aliados para imponer la democracia liberal representativa a Estados considerados “forajidos” como la Venezuela actual.
En ese contexto, se ha convertido en un lugar común que cuando más democracia y libertades se dice reconocer y defender, más se reprime la facultad de pensar; sobre todo, la actividad de pensar a contracorriente. Con la novedad de que en la persecución del pensamiento crítico ya no hay fronteras. Pero sucede, además, que en el nuevo panóptico planetario y en el marco de la guerra de espectro completo en curso, quienes cuestionan el orden hegemónico o no se ajustan al marco del dogma establecido por los amos del universo, pueden convertirse en un objetivo político-militar.
Pensar entraña riesgos y trae consecuencias. Ello ocurre en las ciencias sociales y las humanidades, pero también en el periodismo. En la actual coyuntura, bien lo saben, entre otros, Atilio Borón (Página 12, Rebelión.org,) y Luis Hernández (coordinador de Opinión de La Jornada), quienes por practicar el ejercicio crítico de pensar con cabeza propia, son objeto de mofa, presiones y campañas de estigmatización y criminalización por un puñado de diletantes vigilantes del pensamiento único neoliberal que responden a un mismo y nauseabundo guión de Washington.
Nicolás Maduro dictador” emite la voz del amo desde las usinas del poder mundial, y el eco es amplificado urbi et orbi por una cohorte de amanuenses subvencionados y tarifados. El esquema es simple: para el periodismo mercenario, el “Maduro dictador” sustituye hoy a “las armas de destrucción masivas” de Sadam Hussein, en 2003. El saldo de la mentira del Pentágono como arma de guerra costó más de un millón de muertos; pero eran iraquíes.
El modelo “comunicacional” está bien engrasado. Permite debates, críticas y discrepancias, en tanto se permanezca fielmente dentro del sistema de presupuestos y principios que constituyen el consenso de la elite. Es un sistema tan poderoso que puede ser interiorizado en su mayor parte, sin tener conciencia de ello. En general, quien tiene ideas equivocadas o intenta romper el molde es apartado o ignorado; pero en ocasiones puede ser satanizado por los llamados intelectuales públicos, los pensadores políticamente correctos, la gente que escribe editoriales y cosas así, y es colocado frente al paredón de la “prensa libre”.
Recuerda Marcos Roitman que los ideólogos del actual sistema de dominación han reinterpretado los saberes y el conocimiento bajo una única racionalidad: la del capital. El capital niega su carácter totalitario. En su dimensión política, el capitalismo socializa la violencia y deslastra la historia que le resulta incómoda. Bajo los criterios de la “colonialidad del saber”, es capaz de eliminar al nazismo y al fascismo −también al franquismo, al somocismo, al duvalierismo y el pinochetismo− como fenómenos inherentes a su racionalidad.

W. Lippmann y la ingeniería del consenso

Según Lippmann, la labor del público es limitada. El público no razona, no investiga, no convence, no negocia o establece. Foto: Reuters.


Hace más de un cuarto de siglo, en Los guardianes de la libertad (Grijalbo Mondadori, 1990), Noam Chomsky y Edward S. Herman develaron el uso operacional de los mecanismos de todo un modelo de propaganda al servicio del “interés nacional” (de EU) y la dominación imperial. Nos enseñaron a examinar la estructura de los medios (la riqueza del propietario) y cómo se relacionan con otros sistemas de poder y de autoridad. Por ejemplo, el gobierno (que les da publicidad, fuente principal de ingresos), las corporaciones empresariales, las universidades.
Asimismo, diseccionaron a los medios de elite (The New York TimesThe Washington Post, CBS y otros) que marcan “la agenda” de los gestores políticos, empresariales y doctrinarios (profesores universitarios), pero también la de otros periodistas, analistas y “expertos” de los medios de difusión masiva que se ocupan de organizar el modo en que la gente debe pensar y ver las cosas.
Demostraron, en síntesis, cómo mediante la violencia psicológica o simbólica e indignantes campañas de intoxicación lingüística (des)informativas y supresiones (“las peores mentiras son las que niegan la existencia de lo que no se quiere que se conozca”, nos alerta a su vez Emir Sader); manipulaciones, normas doble-estándares y duplicidades; sesgos sistemáticos, matizaciones, énfasis y tonos, y de la selección del contexto, las premisas y el orden del día general, se lleva a cabo el control elitista de la sociedad mediante lo que Walter Lippmann denominó “la ingeniería del consenso”.
Ese modelo de propaganda −por lo general dicotómico o maniqueo: verbigracia “Maduro dictador vs. la oposición democrática de la MUD”; las hordas chavistas vs. los luchadores de la libertad de D. Trump− deja entrever que el “propósito social” de los medios es inculcar y defender el orden del día económico, social y político de los grupos privilegiados. Para ello, la fórmula es sencilla: los dueños de la sociedad utilizan a una “clase especializada” −conformada por “hombres responsables” y “expertos” que tienen acceso a la información y a la comprensión, en particular, académicos, intelectuales y periodistas− para que regule las formas de organización del rebaño desconcertado; para manufacturar el consentimiento y mantener a la chusma a raya.
Todo el sistema de ideas políticas del imperialismo tiende a argumentar su derecho a la dominación, a la supeditación del Estado a los monopolios en todas las esferas de la vida; a la manipulación de las masas y la desinformación de la “opinión pública. Según Lippmann, la labor del público es limitada. El público no razona, no investiga, no convence, no negocia o establece. Por ese motivo, “hay que poner al público en su lugar”. La multitud aturdida, que da golpes con los pies y ruge, “tiene su función: ser el espectador interesado de la acción”. No el participante.

Medios domesticados: la mentira del silencio


 
 

jueves, 3 de agosto de 2017

Operación Milagro

Operación Milagro. Foto: Archivo
Operación Milagro. Foto: Archivo

Le llaman “la Ceguera”. Es un conjunto de cuatro modernos edificios situado al suroeste de La Habana (Cuba), concretamente en el verde y boscoso municipio de Marianao. No lejos de la mundialmente conocida sala de espectáculos Tropicana y del que fuera colegio jesuita de Belén, donde cursó sus estudios secundarios Fidel Castro. Oficialmente se llama Instituto Cubano de Oftalmología Ramón Pando Ferrer y ahí es donde se inventó, el 9 de julio de 2004, a iniciativa de Fidel y de Hugo Chávez, la famosa “Operación Milagro” que le ha devuelto la vista a millones de personas ciegas y sin recursos no sólo en Cuba y Venezuela sino en decenas de países de América Latina y del mundo.
El hospital existía, en forma embrionaria, antes de la revolución cubana. Se llamaba “La Liga contra la Ceguera” (de ahí el nombre con el que aún se le conoce popularmente) y había sido fundado en 1956 por un grupo de oftalmólogos humanitarios, financiado por un patronato de beneficencia a base de donaciones voluntarias de la población. Pero la mayoría de sus médicos, después de la victoria de la revolución, abandonaron a sus pacientes y se marcharon a Estados Unidos.
Con el personal que no desertó y se mantuvo fiel al proyecto transformador, poco a poco, gracias también a un grupo de jóvenes oftalmólogos, se retomó el proyecto. Así fue consolidándose la idea de impulsar la creación de un Hospital Docente Oftalmológico enteramente financiado por las nuevas autoridades revolucionarias.
En 1988, a iniciativa del presidente Fidel Castro, se creó, en el seno de este hospital, con los más modernos equipos tecnológicos, el Centro de Microcirugía Ocular que pronto iba a situar a Cuba en los primeros puestos, a nivel mundial, en materia de cirugía de cataratas, miopía y glaucoma. De todo el planeta empezaron entonces a acudir pacientes para someterse a delicadas intervenciones. Y la excelente reputación del “Pando Ferrer” se fue extendiendo por el mundo entero.
“¿Cómo surgió la idea de la operación milagro?”, le pregunto al doctor Marcelino Ríos, director del Hospital Pando Ferrer. Acompañados por la Dra. Eneida Pérez, que dirige el departamento de cataratas, estamos en su modesto despacho en el que destaca una gran foto en blanco y negro, enmarcada –obra de Alberto Korda—, que muestra en primer plano a Fidel Castro encendiendo un cigarro junto a Che Guevara. El Dr. Ríos lleva su bata blanca bien abrochada por encima de una camisa azul, está sentado ante una mesa repleta de libros y documentos, y me cuenta: “Todo empezó un 9 de julio del 2004. Se cumplen ahora exactamente trece años. Yo estaba ya de director. Recuerdo que era un viernes, ya de noche, pasadas las siete de la tarde. Una gran parte del personal, como es lógico, ya se había ido a su casa. Empezaba el fin de semana… Y, de pronto, me anuncian que llega, de improvisto, Fidel. ¡Imagínese!”
El Dr. Ríos se echa las manos a la cabeza y hunde los dedos en su espesa cabellera gris mientras, abriendo bien grandes los ojos, trata de reproducir la traumática sorpresa de entonces: “Ignoraba a qué venía el Comandante… Y me puse a reunir a todos los doctores que, a esa hora, podía encontrar disponibles. No eran muchos, cuatro o cinco a lo sumo. Entre ellos estaba la jovencísima Dra. Eneida Pérez que no debía tener ni treinta años entonces… Llegó Fidel, con su uniforme verde oliva, sus botas altas, afable como siempre. Venía solo, sin ningún ministro. Nos reunimos en un salita pequeña. Expectantes… Y ahí, sin muchos preámbulos, bebiéndose un vaso de agua, Fidel nos pidió, como un favor, si podíamos recibir el día siguiente por la mañana –un sábado…— a un grupo de cincuenta pacientes venezolanos que estarían llegando de Caracas para ser operados de cataratas…”
“¿Ya dominaban ustedes la cirugía de las cataratas?”, le pregunto a la Dra. Eneida Pérez. Venerada por sus pacientes, amable y bondadosa, considerada como una de las mejores cirujanas oftalmólogas del mundo, la Dra. Eneida me explica: “Bueno, quizás no tanto como ahora con trece años más de experiencia… Pero ya realizábamos, en 2004, unas setecientas cirugías por semana… Y ya entonces, varios de nosotros, exactamente siete, dominábamos la más novedosa técnica quirúrgica, la Blumenthal, para el tratamiento de las cataratas, enfermedad que es responsable, hay que recordarlo, de la mitad de los casos de ceguera en el mundo.”
“Al día siguiente –prosigue el Dr. Marcelino Ríos— a las siete de la mañana, llegaban a nuestro hospital los cincuenta venezolanos anunciados por Fidel. Una hora después ya habían sido operados los primeros de ellos. Y el lunes siguiente, nuestros siete cirujanos, trabajando sin descanso, habían operado a todo el grupo. Me llamó Fidel para felicitarnos y preguntarme si podíamos operar a más gente… ¿A cuántos más? le pregunté. Y ahí es cuando me dice que, sin duda, se había expresado mal porque lo que él nos había pedido era de operar a cincuenta venezolanos… ¡por día! Además eso no debía perturbar el servicio a los pacientes cubanos que ya operábamos normalmente…”
“Tuvimos que traer a otros siete oftalmólogos del interior del país porque no dábamos abasto… –me explica la Dra. Eneida Pérez— Tuvimos que constituir dos grupos: el primero empezaba a las 7 de la mañana… Terminaba a final del día… Calcule usted, cada intervención en aquella época duraba unos 15 minutos… Y cada cirujano operaba a unos sesenta o setenta pacientes por día… En total, los catorce cirujanos operábamos a una media de unos 500 pacientes cada día… Fue un reto formidable. Tuvimos que sobrepasarnos. Dos meses después, habíamos operado a unos 14 mil pacientes. Casi todas eran personas sin recursos. Con anécdotas muy conmovedoras: madres o padres que veían a sus hijos por primera vez… Ciegos de nacimiento –porque hay cataratas de nacimiento…— que por fin recobraban la vista y descubrían el mundo… Muchos lloraban de emoción. Humanamente fue una experiencia fabulosa.”
“Fidel –recuerda el Dr. Ríos—, un tiempo antes, en una precedente reunión, me había preguntado: ‘¿Cuál es la mejor tecnología para la cirugía oftalmológica, sin contemplar precios pero obviamente que no sea norteamericana?’ Le dije, sin vacilar, que era la alemana o la japonesa. Y el Comandante, a pesar de las reservas expresadas por algún ministro, mandó importar lo mejor. Para dar el mejor tratamiento a nuestro pueblo. Ello permitió a nuestros médicos y a todos nuestros especialistas formarse a las técnicas más actuales, más avanzadas. Sin esos equipos de alta tecnología y sin esos progresos no hubiésemos estado a la altura del desafío que nos planteó aquel 9 de julio de 2004. Fidel lo tenía pensado, no me cabe duda, desde mucho antes. Recordemos que, con Hugo Chávez, ya habían lanzado con enorme éxito, en Venezuela, la ‘Misión Barrio Adentro’, enviando a miles de médicos cubanos a los barrios más pobres para atender a pacientes que, a veces, no habían visto a un doctor o a un dentista en toda su vida. Por eso, los dos Comandantes conciben la idea de lanzar la ‘Operación Milagro’. Pero no divulgan la iniciativa; la mantienen en secreto hasta ver si todo sale bien.”
“Durante más de un año –prosigue la Dra. Eneida Pérez— estuvimos operando a miles y miles de pacientes venezolanos. Se estableció un verdadero puente aéreo con Caracas. Cada enfermo venía, por razones obvias, acompañado de un pariente. Y a este pariente, nuestros servicios médicos lo sometían a un examen de salud completo, multidisciplinario. Y a menudo se descubría que padecían diversas afecciones de salud o padecimientos crónicos; y también se les trataban. O sea que paciente y acompañante regresaban a su país totalmente curados.”
“¿Cuándo se anunció públicamente la existencia de la ’Operación Milagro’?”, le pregunto al Dr. Marcelino Ríos. “Fue —me contesta— en el marco del programa de televisión ‘Aló Presidente’ que se realizó aquí en Cuba, en la provincia de Pinar del Río, en un poblado llamado Sandino, el 21 de agosto de 2005. Ahí es donde los presidentes Hugo Chávez y Fidel Castro anuncian que ya se han operado más de 50 mil pacientes y divulgan la existencia del convenio mediante el cual se crea la ‘Misión Milagro’ que plantea intervenir quirúrgicamente a seis millones de latinoamericanos, aquejados de enfermedades oculares, en un lapso de una década. Se le puso de nombre ‘Milagro’ porque es la expresión popular de centenares de pacientes que, al recobrar la vista, exclaman sorprendidos: ‘¡Es un milagro!’. Muchos de ellos nos contaban sus experiencias de peregrinar por los diferentes servicios de salud de sus respectivos países, sin recibir respuesta. Y ya habían abandonado toda esperanza de recuperar la vista algún día…”
“¿La ‘Operación Milagro’ —le pregunto al Dr. Ríos— se ha extendido a otros países además de Venezuela?” El año siguiente al anuncio hecho por los Comandantes Fidel y Chávez, o sea en 2006, abrimos varios de centros oftalmológicos en Venezuela, integrados por profesionales cubanos —un centenar de ellos trabajadores de nuestro hospital Pando Ferrer. Debo precisar que, en la ‘Operación Milagro’, participan unas 165 instituciones cubanas. Y se dispone, además, de una red de cincuenta centros oftalmológicos con 82 posiciones quirúrgicas en 14 países de América Latina y el Caribe. Porque, en efecto, Fidel y Chávez, a partir de la experiencia cubana, decidieron ampliar el servicio a otros países, incluyendo a varios Estados del Caribe, como Haití y San Vicente y las Granadinas. Bolivia fue la siguiente nación. Después se sumaron Guatemala, Honduras, Ecuador, Paraguay, El Salvador, México, Argentina, Uruguay… Hasta alcanzar una veintena, más otras decenas de establecimientos quirúrgicos abiertos por personal cubano en África y Asia. “
En el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay unos 45 millones de ciegos. Y, como nos lo precisaba la Dra. Eneida Pérez, la mitad de ellos, o sea unos 25 millones, lo son sencillamente a causa de las cataratas. Lo que significa que, con una simple operación quirúrgica, esos 25 millones de personas podrían recuperar la vista. Dicho de otra manera, esos 25 millones de personas son ciegas porque son pobres. Porque no pueden costearse una intervención quirúrgica de alto coste, o porque no viven en un país con un sistema público de salud que preste esa atención y asuma ese gasto. Esa es la tremenda injusticia que quisieron combatir los líderes de la revoluciones cubana y bolivariana. Igual que ambos combatieron y erradicaron por completo el analfabetismo en sus respectivos países, se propusieron erradicar la ceguera.
Algunos quizás se pregunten si todo esto que estoy diciendo no es más que propaganda. Para verificarlo, como yo era muy miope y con unas cataratas muy complicadas, decidí probar en mi propia persona la ‘Operación Milagro’ y someterme a cirugía en los dos ojos.
Después de los análisis pertinentes, mezclados con las decenas de pacientes que llenan los pasillos del Hospital Pando Ferrer, me sometí a la intervención. Con sus manos de ángel, la Dra. Eneida Pérez me operó. Una semana el primer ojo. La semana siguiente el segundo. Seis o siete minutos a cada vez. Cero dolor. Increíble. Totalmente ambulatorio. Apenas operado, te levantas de la mesa del quirófano por tus propios pies y, sin la ayuda de nadie, te marchas a casa. Dos horas después, te retiras tú mismo el esparadrapo que cubre el ojo operado. Milagro. Ya ves bien. Ya puedes hacer vida normal. Puedo dar testimonio de ello. ¿Cómo no pensar en los millones de personas que han vivido esta experiencia? ¿Cómo no estar eternamente agradecidos a los dos Comandantes que impulsaron este grandioso milagro?
TOMADO DE CUBADEBATE

lunes, 22 de mayo de 2017

Mensaje de Silvio Rodríguez al pueblo venezolano: “No dejen de luchar por lo que vale la pena”



La oposición venezolana pretende desestabilizar el país mediante la violencia. Foto: Carlos Garcia Rawlins/ Reuters,
La oposición venezolana pretende desestabilizar el país mediante la violencia. Foto: Carlos Garcia Rawlins/ Reuters.



El trovador cubano, Silvio Rodríguez, reflexionó en su blog Segunda Cita sobre la situación en Venezuela, provocada por los violentos planes de la oposición para desestabilizar al país y terminar con el gobierno de Nicolás Maduro. El poeta respondió a un internauta venezolano, quien comentó al respecto de lo que sucede en su país. Silvio narró anécdotas personales ocurridas en los primeros años de la Revolución Cubana y transmitió un mensaje de apoyo al pueblo venezolano para que no deje de luchar por “la América Nuestra que previeron Bolívar y Martí, Fidel y Chávez, y que nos hace tanta falta”.

Comentario del internauta venezolano

Ricardo Silva: Querido Silvio, siempre paso por esta casa! y mientras eso pongo tu música para que aligere un poco las calles por donde suelo pasar.
El jueves pasado hubo un ensayo de guerra civil frente a mi casa y zonas aledañas en la ciudad de Caracas. Entre esos abatares, ALgunos hacían barricadas de basura (guarimberos) en las carreteras y otras quitando los restos que colocaban los guarimberos en las mismas. A eso se le suma el constante paso de guardias nacionales y tanquetas de policías derrumbando los muros de basura entre las vías vehiculares. Todo eso ocurriendo entre sombras que se movían en la oscuridad, gritos, insultos, bombas , lagrimógenas, explosiones…
Todo ésto ocurriendo de noche…. luego de que se controlaran estos focos de guerra, ligeramente se ha aplacado toda la situación de riesgo en la que se ha estado exponiendo al pueblo Venezolano.
Ayer me enteré que un allegado a mi familia, del mismo pueblo de donde soy, fue asesinado a propósito por estos grupos terroristas. Todo esto me ha tenido realmente alterado.
Lamento enormemente que mi pueblo pase por estas situaciones. SI hay algo en lo que creo es en el buen corazón del venezolano. En la sangre heróica de mi gente, de mi historia… Pido siempre un “Rabo de Nube” por estos tiempos difíciles.
Disculpa la mala noticia. Escribo a manera informativa.
Prometo que triunfará el amor y la vida.
Guitarra en mano y canto en alto con la canción amorosa de Ali Primera, el sueño de Bolivar y el legado del comandante Hugo Chavez.
Abrazo! Aquí red Abeja tricolor.
Te quiero mucho , amigo y padre Silvio.

Respuesta de Silvio Rodríguez

Silvio Rodríguez dice en su mensaje a los venezolanos: "sólo me queda pedirles que se cuiden mucho, que no se regalen, que no sean imprudentes, pero que si lo sienten tampoco dejen de luchar por lo que vale la pena, la América Nuestra que previeron Bolívar y Martí, Fidel y Chávez, y que nos hace tanta falta". Foto: AP.
Silvio Rodríguez dice en su mensaje a los venezolanos: “sólo me queda pedirles que se cuiden mucho, que no se regalen, que no sean imprudentes, pero que si lo sienten tampoco dejen de luchar por lo que vale la pena, la América Nuestra que previeron Bolívar y Martí, Fidel y Chávez, y que nos hace tanta falta”. Foto: AP.
Silvio Rodríguez: Querido Ricardo Silva: hubo algunos años, después del triunfo revolucionario, en que salir a las calles de La Habana era también una aventura, porque la contrarrevolución ponía bombas, incluso en los cines –cosa que nunca hizo la revolución–, o quemaba centros de trabajo, o pasaba en avionetas provenientes de la Florida y esparcían propaganda, cosa que desataba nutridos tiroteos nocturnos –eran años en que mucha gente estaba armada porque ya se había creado las milicias y todo el mundo tiraba al aire.
A mí mismo y a mi hermana María, saliendo de un cine de la calle Neptuno, nos cayó encima la vidriera de una tienda, por una explosión enorme que hubo y que estremeció toda la ciudad. Además del susto, vivimos también algo curioso, porque mientras nos sacudíamos los cristales veíamos como la fuerza expansiva iba haciendo saltar las vidrieras, una tras otra, por toda la calle.
Recuerdo la noche que le dieron candela a una tienda famosa, llamada El Encanto, muy cerca de donde yo vivía, y un amigo y yo veíamos el siniestro espectáculo en que murió una empleada llamada Fe del Valle, desde la azotea del edificio en que vivíamos, que era bastante alto.
Mi madre, y la mayoría de las amas de casa, que vivían la ilusión de salir por las noches a ver vidrieras y a sacar cuentas que nunca daban, empezaron a olvidar sus paseos y a vivir más pendientes de Radio Reloj, que daba noticias todo el tiempo –la televisión no llegó a mi casa hasta un poco avanzados los 60. Pero lo que están viviendo ustedes es mucho más estresante y violento, porque se trata de sectores bastante amplios de población dedicados a la beligerancia urbana. Imagino cómo eso estará cambiando lo que era la vida normal de una familia, la preocupación constante en todos.
En Cuba tuvimos la suerte de que buena parte de la burguesía se marchó, pensando que la Revolución iba a durar seis meses, porque los americanos no la iban a permitir. Cierto que desde allá empezaron a instigar y a pagar agresiones, pero la presión propagandística interna que tienen ustedes aquí fue mucho más leve y transitoria, porque la escalada de agresiones nos radicalizó y se tomó el control de casi todo. Eso fue bueno para la situación de guerra que vivimos durante la primera década, pero en otro sentido no fue tan bueno porque nos hizo ver fantasías. Por esto último, la primera vez que pude tener cerca a Chávez, le dije: “Comandante, trate de no cometer nuestros errores”. Se lo dije bajito porque estábamos en una mesa con otros comensales, y Chávez sonrió y me puso una mano en el hombro. Los poderosos por derrotar venezolanos aprendieron mucho de los poderosos derrotados en Cuba. No en balde algunos de aquí fueron para allá y continuaron siendo magnates. Probablemente por eso buena parte de la prensa venezolana fue siempre ríspida con la Revolución Cubana y con algunos cubanos que visitábamos Venezuela. Y, como siguiendo una secuencia lógica, se nota una suerte de comunidad entre los nuevos exiliados venezolanos de la Florida y lo más recalcitrante del viejo exilio cubano.
Ayer estábamos aquí conversando sobre la carta de William Ospina al Presidente Maduro. Siempre me he identificado con los análisis de este intelectual colombiano. Sin embargo veo que su acercamiento a Maduro, aunque es en términos muy respetuosos, parte de visiones que no comparto. Acaso sea, como sucinta y claramente decía Luís Gómez: “No comprendo mucho la difícil situación y desde Colombia se ve muy confusa”. Y acaso sea, también, lo que con tanta convicción nos dice después Lochy Le Riverend: “Tenemos que estar muy conscientes los cubanos y nuestros hermanos venezolanos y demás latinoamericanos que estamos viviendo nuevamente tiempos extraordinariamente difíciles, de enorme y total polarización. Hay otra vuelta de tuerca de los que no están dispuestos a perder su hegemonía en esta región. Debemos estar muy claros de lo que nos espera si la política de EE.UU. triunfa…”
Nada, Ricardo, que tu mensaje me acerca más a ustedes (pienso también en Johan y en su familia, y en mi querida amiga Cecilia Todd, y en otros compañeros) y todo me hace preguntarme qué pudiera hacer para mejorar aunque fuera mínimamente la situación. Mientras sigo haciéndome preguntas, sólo me queda pedirles que se cuiden mucho, que no se regalen, que no sean imprudentes, pero que si lo sienten tampoco dejen de luchar por lo que vale la pena, la América Nuestra que previeron Bolívar y Martí, Fidel y Chávez, y que nos hace tanta falta.
TOMADO DE CUBADEBATE. Y  A SU VEZ DEL BLOG SEGUNDA CITA  DEL TROVADOR CUBANO SILVIO RODÍGUEZ.

lunes, 8 de mayo de 2017

Corrupción, terrorismo, política

Entre las tantas noticias, la casualidad me ha llevado a leer la entrevista a uno de los últimos supervivientes del bombardeo de Guernica, la aldea mártir que inspiró una obra capital de Pablo Picasso...
Entre las tantas noticias, la casualidad me ha llevado a leer la entrevista a uno de los últimos supervivientes del bombardeo de Guernica, la aldea mártir que inspiró una obra capital de Pablo Picasso. Era un día de mercado. Los campesinos de los alrededores habían acudido a traer sus mercancías. De repente, a vuelos rasantes empezó a caer la metralla. No hubo tiempo para buscar refugio seguro, apenas algún amparo precario. Cuando todo parecía haber terminado y los habitantes salían a recoger sus muertos, volvió la metralla.
En plena guerra civil española, Guernica era un pequeño pueblo vasco, carente de valor militar y de peso político. Devino símbolo del rostro más implacable de la guerra. El bombardeo de ciudades abiertas y el ensañamiento con civiles no involucrados en el conflicto era un modo de sembrar el terror con propósitos ilícitos, método utilizado ampliamente por el fascismo en su primera expansión.
El miedo y la incertidumbre favorecen las posiciones conservadoras. A cambio de una seguridad pasajera, se renuncia al ejercicio de los derechos ciudadanos y a la defensa de los espacios conquistados. La memoria de la guerra civil española regresa a la actualidad cuando el panorama se ensombrece ante la derechización galopante. Por primera vez en la historia, se aproximan las coordenadas de Europa y de la América Latina. La crisis de las estrategias diseñadas por las izquierdas repercute en la conducta del electorado, inhibido en ocasiones, vacilante otras veces. No creo en la contemplación pasiva de ciclos históricos que se mueven como péndulos. Considero que la perspectiva a mediano plazo impone un análisis global.
Práctica efectiva, la presencia avasallante del miedo induce al desarme de las fuerzas políticas de resistencia.
En Europa, las consecuencias de la apertura de la caja de Pandora a partir de la guerra de Iraq se reflejan en un crecimiento del terrorismo que no conoce fronteras ni refugios, que amenaza los festejos y celebraciones colectivas y no se detiene al vulnerar los espacios simbólicos jerarquizados de las instituciones gubernamentales. La intromisión de la violencia en el Mediterráneo determina la también incontenible oleada de emigrantes. Por no estar involucrados en el conflicto, del lado de acá hemos escapado de ese flagelo. Pero por primera vez desde que se produjo el encontronazo entre dos culturas con la llegada de Colón, unos y otros padecemos, en igualdad de condiciones, las repercusiones de un mal planetario. Se trata de la crisis de legitimidad de una política, por olvido de principios víctima de la omnipresencia del neoliberalismo que permea la sociedad en su conjunto.
Surgida en plena guerra fría, la llamada escuela de Chicago pareció un núcleo pensante en torno a la economía circunscrito al ámbito académico. Pronto se convirtió en doctrina al servicio del poder hegemónico. Sus efectos inmediatos se manifestaron en el uso de la violencia extrema y su campo de acción fue América Latina. Las calles ensangrentadas de Santiago y la dictadura de Pinochet constituyeron un experimento que se extendió a otros países. La muerte y la tortura arrasaron con una generación de políticos e intelectuales que convergían en un sueño renovador. Tras la libertad concedida al libre juego de las fuerzas económicas, el crecimiento del poder financiero abrió paso a la corrupción más desenfrenada. Capitales golondrinas invierten por breve tiempo, para saciar luego sus apetitos en nuevos territorios vírgenes, mientras las utilidades se sumergen bajo la protección de los numerosos paraísos fiscales.
Desencadenada desde arriba, la danza de la corrupción no ha tenido límites y amenaza, como espada de Damocles, a los políticos, una vez cumplido el papel que se les asigna. Descubiertos los fraudes, se integran al espectáculo que nos entregan los medios de información. Entremezclando lo esencial y lo frívolo, contaminados por el lodo, muchos políticos carecen de poder de convocatoria. Cuando la voluntad popular se moviliza para obtener mejoras dentro del esquema capitalista, la alianza de los corruptos depone, sin que nada suceda, a la presidenta de un gran país. Pero la fiesta no termina. Los autores de la trama, representantes de la institución política, se hunden en el pantano de la corrupción. Ante tal espectáculo, la piel del votante se endurece. Franqueado el límite del espanto, renuncia a ejercer su derecho o se inclina al aparente mal menor. Para los países que resisten al asedio, las guerras económica y mediática fraguan imágenes satanizadoras, y serán implacables. Cuando el golpe suave no funciona, la violencia está al doblar de la esquina.
A pesar de las fisuras que lo iban corroyendo, el campo socialista, mientras se mantuvo, constituyó un factor de equilibrio. En la Europa capitalista el Estado garantizó un papel regulador para asegurar una política económica que preservara un nivel de bienestar. Al faltar la contraparte, el enfoque neoliberal se impuso sin cortapisas. El proceso había estado precedido por el debilitamiento del movimiento sindical. De  manera general, se impuso un pensamiento economicista, afincado en la renuncia de la clase obrera a las reivindicaciones políticas de mayor alcance. Fragmentada la unidad de otrora, las posibilidades de enfrentamiento a medidas que vulneran conquistas históricas son mínimas.
La corrupción rampante contribuye a la inercia y revela la crisis profunda de la democracia burguesa. De ahí el alto grado de abstencionismo y la conducta veleidosa de votantes que, asombrosamente, se manifiestan, sin tener conciencia de ello, contra sus intereses reales. El pensamiento de izquierda que asoma en Europa observa con interés, por primera vez en la historia, el ejemplo de los movimientos radicales de América Latina. Las experiencias más recientes de retroceso evidencian la urgencia de formular una plataforma política. Para lograrlo, tenemos que librarnos del vocabulario neoliberal que nos ha penetrado y tener en cuenta que las palabras son portadoras de concepto. Es imprescindible proceder al desciframiento de las ramificaciones de una doctrina que invade todos los campos; desgaja la economía de las ciencias sociales; introduce reformas que ponen la universidad al servicio de las empresas y soslaya la formación humanística en favor de la mera adquisición de habilidades. Porque la preservación de la especie, con su capacidad pensante participativa, es su impulso a la configuración de un imaginario colectivo y promisorio; es la única garantía de futuro.

(Tomado de Juventud Rebelde)

jueves, 4 de mayo de 2017

Nicolás Maduro: “¿Querían elecciones? ¡Vamos a elecciones!”

"¿Querían elecciones? ¡Vamos a elecciones! ¿Querían votar? ¡Vamos a votar!", dijo Maduro en la sede del Consejo Nacional Electoral. Foto: @PresidencialVen/ Twitter.
“¿Querían elecciones? ¡Vamos a elecciones! ¿Querían votar? ¡Vamos a votar!”, dijo Maduro en la sede del Consejo Nacional Electoral. Foto: @PresidencialVen/ Twitter.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, expresó que el pueblo con su voto directo, secreto y universal decidirá el futuro de la patria en unas elecciones que se celebrarán en las próximas semanas para elegir a los representantes de la Asamblea Nacional Constituyente.
“Le entrego el poder a ustedes para que decidan cuál será el destino de la patria”, dijo Nicolás Maduro. El mandatario aseguró que “el pueblo debe decir si quiere guerra o si quiere paz”, “si quiere violencia o Constituyente y vida”.
“¿Querían elecciones? ¡Vamos a elecciones! ¿Querían votar? ¡Vamos a votar!”, exclamó en una multitudinaria manifestación del chavismo en los alrededores del Consejo Nacional Electoral (CNE), donde el mandatario entregó el decreto que convoca a una Asamblea Nacional Constituyente (ANC), conforme al artículo 348 de la Carta Magna.
Nicolás Maduro quiere que el pueblo venezolano decida el futuro de su país. Foto: @PresidencialVen/ Twitter.
Nicolás Maduro quiere que el pueblo venezolano decida el futuro de su país. Foto: @PresidencialVen/ Twitter.
El mandatario manifestó su deseo de que el pueblo decida y expresó que será obediente a los mandatos de este. Igualmente, llamó a todos los sectores a trabajar por la paz y pidió el cese de la violencia, que ha dejado un saldo de más de 30 personas muertas en el país en medio de los llamados a protesta de la derecha que terminan en hechos vandálicos.
Asimismo, llamó a la oposición a lanzar sus candidatos a la Constituyente. “Si ellos dicen que son mayoría que lancen sus candidatos y el pueblo decidirá”, expresó.
“Yo confío en el pueblo, yo confío en ustedes, yo confío en la victoria de la constituyente”, aseveró el gobernante venezolano.
El presidente de Venezuela convocó el pasado lunes a una Asamblea Nacional Constituyente para alcanzar la paz y el diálogo en el país.
La decisión de solicitar una Constituyente se debe al rechazo de la derecha venezolana a participar en el diálogo, impulsado en varias ocasiones por el primer mandatario. La oposición venezolana ha decidido rechazar el diálogo y ha optado por poner en marcha un golpe de Estado continuado.
El pueblo acudió a la sede del Consejo Nacional Electoral para apoyar a Maduro. Foto: @PresidencialVen/ Twitter.
El pueblo acudió a la sede del Consejo Nacional Electoral para apoyar a Maduro. Foto: @PresidencialVen/ Twitter.
Maduro en la sede del Consejo Nacional Electora. Foto: @PresidencialVen/ Twitter.
Maduro en la sede del Consejo Nacional Electora. Foto: @PresidencialVen/ Twitter.
(Con información de TeleSur/ Russia Today)

viernes, 7 de abril de 2017

Revelan los planes para violento golpe de estado en Venezuela



la-patria-de-bolivar-no-esta-sola
Detalles de un plan golpista que incluye violencia en las calles y ataques a unidades militares, con el fin de generar un escenario propicio para la intervención militar extranjera, fueron develados por el dirigente bolivariano Diosdado Cabello.
El primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), hizo públicas anoche en el canal Venezolana de Televisión, grabaciones de conversaciones entre dirigentes de la oposición ultraderechista, que revelan la magnitud violenta de los planes, a ejecutarse a corto plazo.
En las conversaciones grabadas -difundidas la víspera en el programa Con el mazo dando– aparecen los políticos opositores de la derecha Roberto Enríquez y Oswaldo Álvarez Paz, miembros del partido Comité de Organización Política Electoral Independiente (Copei).
También se revelaron comprometedoras conversaciones de Eduardo Vetancourt, exoficial de la antigua Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip); el coronel Zomacal Hernández, el dirigente de Primero Justicia, Julio Borges, actual presidente de la Asamblea Nacional (Parlamento), y el senador estadounidense de origen cubano Marco Rubio, entre otros.
Imagen de la violencia generada por la oposición venezolana frente al Parlamento. Foto: Carlos Garcia Rawlins/ Reuters.
Imagen de la violencia generada por la oposición venezolana frente al Parlamento. Foto: Carlos Garcia Rawlins/ Reuters.
En las conversaciones, Vetancourt -quien se encuentra prófugo de la justicia venezolana-, sugiere activar acciones violentas ‘vecino contra vecino’, que incluye la utilización de explosivos C-4 y mechas, para ‘remover al gobierno por la fuerza’ e impulsar uno de facto, conformado por representantes de los partidos tradicionales Acción Democrática y Copei.
Se conoció además, en la propia voz del exagente de la Disip, que se estaba organizando una fuerza de choque integrada por 98 hombres, a los que se les pagarían dos millones de bolívares a cada uno (cerca de 500 dólares al cambio informal), quienes se ocuparían de crear disturbios de manera violenta.
Por su parte, el coronel Zomacal -ya bajo arresto- confesó ser el coordinador de la participación militar y el encargado de manejar los explosivos C-4 para generar caos en las calles y atacar instalaciones militares, entre ellas el Fuerte Tiuna y el Casco Central de Caracas.
“Tenemos 88 policías -declaró Zomacal-, pero necesitamos 120 (…) porque debe haber un grupo detrás de la marcha de María Corina (Machado) para que vayan saqueando. Queremos hacer creer ante la opinión pública nacional e internacional que el pueblo tiene hambre”
El exmilitar reveló que grupos violentos infiltraron a colectivos adeptos al gobierno bolivariano, y confirmó la participación de militares golpistas vestidos de civiles, en una marcha de oposición. “Algunos tendrán que salir y otros tendrán que morir”, enfatizó el excoronel Zomacal.
Cabello explicó que este plan golpista está articulado, desde hace tres años, con ejes de poder del gobierno estadounidense, cuando el exjefe del Comando Sur, John Kelly, asomó la posibilidad de una intervención militar en el país.
Las acciones subversivas fueron desmontadas por la Operación Escudo Zamorano 2017, que incautó también municiones y explosivos.
(Con información de Prensa Latina)

jueves, 6 de abril de 2017

Denuncian planes de golpe de estado en Venezuela

Los detalles del plan golpista fueron anunciados en la noche de este miércoles por el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, Diosdado Cabello, ante las cámaras del canal Venezolana de Televisión
Foto: AVN
Detalles de un plan golpista que incluye violencia en las calles y ataques a unidades militares, con el fin de generar un escenario propicio para la intervención militar extranjera, fueron develados aquí por el dirigente bolivariano Diosdado Cabello.
El primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), hizo públicas anoche en el canal Venezolana de Televisión, grabaciones de conversaciones entre dirigentes de la oposición ultraderechista, que revelan la magnitud violenta de los planes, a ejecutarse a corto plazo.
En las conversaciones grabadas -difundidas la víspera en el programa Con el mazo dando- aparecen los políticos opositores de la derecha Roberto Enríquez y Oswaldo Álvarez Paz, miembros del partido Comité de Organización Política Electoral Independiente (Copei).
También se revelaron comprometedoras conversaciones de Eduardo Vetancourt, exoficial de la antigua Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip); el coronel Zomacal Hernández, el dirigente de Primero Justicia, Julio Borges, actual presidente de la Asamblea Nacional (Parlamento), y el senador estadounidense de origen cubano Marcos Rubio, entre otros.
En las conversaciones, Vetancourt -quien se encuentra prófugo de la justicia venezolana-, sugiere activar acciones violentas 'vecino contra vecino', que incluye la utilización de explosivos C-4 y mechas, para 'remover al gobierno por la fuerza' e impulsar uno de facto, conformado por representantes de los partidos tradicionales Acción Democrática y Copei.
Se conoció además, en la propia voz del exagente de la Disip, que se estaba organizando una fuerza de choque integrada por 98 hombres, a los que se les pagarían dos millones de bolívares a cada uno (cerca de 500 dólares al cambio informal), quienes se ocuparían de crear disturbios de manera violenta.
Por su parte, el coronel Zomacal -ya bajo arresto- confesó ser el coordinador de la participación militar y el encargado de manejar los explosivos C-4 para generar caos en las calles y atacar instalaciones militares, entre ellas el Fuerte Tiuna y el Casco Central de Caracas.
'Tenemos 88 policías -declaró Zomacal-, pero necesitamos 120 (...) porque debe haber un grupo detrás de la marcha de María Corina (Machado) para que vayan saqueando. Queremos hacer creer ante la opinión pública nacional e internacional que el pueblo tiene hambre'.
El exmilitar reveló que grupos violentos infiltraron a colectivos adeptos al gobierno bolivariano, y confirmó la participación de militares golpistas vestidos de civiles, en una marcha de oposición. 'Algunos tendrán que salir y otros tendrán que morir', enfatizó el excoronel Zomacal.
Cabello explicó que este plan golpista está articulado, desde hace tres años, con ejes de poder del gobierno estadounidense, cuando el exjefe del Comando Sur, John Kelly, asomó la posibilidad de una intervención militar en el país.
Las acciones subversivas fueron desmontadas por la Operación Escudo Zamorano 2017, que incautó también municiones y explosivos.
TOMADO DE GRANMA

Pronunciamiento de la FEU de Cuba en solidaridad con la hermana República Bolivariana de Venezuela



Desde la Federación Estudiantil Universitaria ratificamos el apoyo absoluto de los universitarios cubanos con la Revolución Bolivariana, con el pueblo bolivariano y con los universitarios venezolanos que tienen en sus manos el futuro de Venezuela y de la Patria Grande Latinoamericana.


Fuente: Granma


No podríamos decir que es reciente la agresión de la mal llamada Organización de Estados Americanos (OEA) hacia el pueblo de Bolívar, de Chávez y de Maduro. La OEA siempre ha estado al servicio de los Estados Unidos de Norteamérica, cumpliendo su misión como ministerio de colonias, atacando desde la política y desde los medios de difusión a los gobiernos progresistas de la región con el fin de provocar el aislamiento de los mismos y su satanización frente a la comunidad internacional. Nosotros los cubanos conocemos muy bien su estrategia, fuimos expulsados un día y nunca más regresaremos.

En los últimos días ha sido noticia la encerrona política perpetrada por la OEA contra la hermana República de Venezuela, nación con un presidente electo democráticamente por el pueblo, con un gobierno progresista que ha impulsado a lo interno políticas sociales para favorecer a los más humildes, para intentar borrar las deformaciones existentes en una sociedad sometida al neoliberalismo económico durante muchos años. La Venezuela que ataca la OEA es la misma que, apoyada por su pueblo, ha creado mecanismos de integración en la región para consolidar la unidad latinoamericana en torno a nuestros pueblos. La Venezuela que es hoy asediada es la Venezuela del Comandante Chávez, expresión genuina del pueblo venezolano.

La República Bolivariana no está sola, nunca estará sola. Con el resguardo de Bolívar, Martí, Chávez y Fidel; con el apoyo de los pueblos americanos seguiremos haciendo revolución, seguiremos luchando por nuestros sueños. ¡Quien se levante hoy con Venezuela se levanta para todos los tiempos! Toda nuestra fuerza moral y revolucionaria para el Presidente Maduro y para el pueblo venezolano.

Desde la Federación Estudiantil Universitaria ratificamos el apoyo absoluto de los universitarios cubanos con la Revolución Bolivariana, con el pueblo bolivariano y con los universitarios venezolanos que tienen en sus manos el futuro de Venezuela y de la Patria Grande Latinoamericana.

A estos últimos va dedicado nuestro mensaje:


Tenemos Patria. ¡Ahora toca defenderla!
Un abrazo revolucionario. FEU de Cuba.
Publicado Yesterday por E. D. H Cuba

¿Golpe de Estado en Venezuela? Más bien se trata de evitarlo. Por Marcos Roitman Rosenmann



 

No hay golpe de Estado, hay desacato de la Asamblea Nacional, en manos de la MUD. Autoinhabilitada para cumplir su función legislativa, el Poder Ejecutivo se ve obligado a tomar sus funciones, mecanismo democrático establecido en la Constitución Bolivariana. El resto es teatro mediático, escenificación y llamado a la desestabilización democrática por los diputados que han traicionado a su país pidiendo la intervención extranjera.
Fuente: La Jornada
Mientras se urde el plan para dar la puntilla al orden constitucional en Venezuela, se hacen públicas las conversaciones mantenidas entre el almirante Kurt Tidd, a la sazón comandante en jefe del U.S. Southern Command, con sede en Miami, y el actual secretario general de la OEA, en enero de 2016, Luis Almagro. El objetivo es coordinar la acción de los organismos regionales con un fin: dinamitar el poder legítimo del gobierno encabezado por Nicolás Maduro. Servicios de inteligencia, organizaciones no gubernamentales, corporaciones privadas de comunicación, prensa radio, televisión y redes sociales deben entrar en sincronía y asestar el golpe definitivo. ¿Cuál? Inaugurar un Estado paralelo, encabezado por el Parlamento, en manos de la oposición. La labor inmediata: sentar las bases para hacerlo viable. La estrategia: tensionar el Poder Judicial, desacreditar sus resoluciones, obligar al gobierno a tomar medidas de excepción y, de esa manera, justificar la intervención para salvaguardar, curiosamente, “el orden constitucional”.
El centro de maniobras es la embajada de Estados Unidos en Caracas. Allí se han reunido, infinidad de veces, los partidos de la MUD. Sus salones son un hervidero de reuniones. Militantes, empresarios y banqueros acuden a recibir instrucciones. Agentes con destino en América Latina viajan expresamente a vigilar su desarrollo. El contacto es Tenny Smith, militar de alto grado, perteneciente a la agencia de inteligencia para la Defensa, y Rita Buck Rico, adscrita a la sección de asuntos políticos de los servicios exteriores.
El tiempo corre, se busca dar un golpe de efecto a escala global. Durante 2016 y los meses transcurridos de 2017 se acelera la campaña internacional de las esposas y dirigentes del MUD pidiendo la libertad de Leopoldo López y otros, condenados por sedición y ser los responsables políticos del asesinato de 43 venezolanos durante las acciones conocidas como La salida.
Los viajes financiados por demócratacristianos, liberales y conservadores, entre otros, dan visibilidad a sus pretensiones. Las delegaciones han sido recibidas por alcaldes, parlamentarios e instituciones en Europa y América Latina. España se convierte en la sede exterior para las maniobras inaugurando una emisora de radio y televisión, financiada con donaciones generosas de PSOE, PP, Ciudadanos, PNV, Convergencia de Cataluña y otros. Ex presidentes de gobierno se suman a la trama. José María Aznar, Felipe González, César Gaviria, Uribe, Ricardo Lagos. Es la excusa para que tomen la palabra gobernantes en activo, como el peruano Pedro Pablo Kuczynski. Iniciada la cruzada, le siguen Michel Temer, en Brasil; Mauricio Macri, en Argentina, y Enrique Peña Nieto, en México. Así se crea una atmósfera putrefacta, reforzada después del triunfo de Donald Trump. El liderazgo de todas esas maniobras será cedido cortésmente al gobierno de Peña Nieto.
Mientras tanto se prepara una campaña interna, cuyo eje es el Parlamento, hoy en manos de la oposición, que solicita la intervención extranjera, negándose a cumplir su función legislativa, que es: promulgar y desarrollar leyes. La maniobra tiene como finalidad transformar la Asamblea Nacional en Poder Ejecutivo.
Luis Almagro, a la sazón secretario general de la OEA, es el elegido para dar credibilidad al plan y transformar dicha acción en objetivo democrático. La fecha acordada: la celebración en marzo de 2017 de la reunión de la OEA. En ella se pediría aplicar la Carta Democrática, suspendiendo a Venezuela como país miembro, recordando un acto similar al acontecido con Cuba en 1962. Almagro, fiel corre, ve y dile del gobierno de Estados Unidos, desplegó toda su fuerza, junto con el representante de México, Luis Alfonso de Alba Góngora, a quien se atribuye el liderazgo del llamado “grupo de los 15 países injerencistas”. El objetivo: la firma de un documento que incluyera las tres demandas planteadas por la MUD, en complicidad con la OEA y el Comando Sur, para hacer caer el gobierno de Nicolás Maduro, fijar calendario electoral, liberar a los presos políticos y respetar las decisiones de la Asamblea Nacional.
La solicitud de condena, desaprobación y aplicación de sanciones, entre ellos bloqueo, aplicación de la Carta Democrática y suspensión, bajo el pretexto de evitar una crisis humanitaria, fracasó estrepitosamente. Las presiones de Estados Unidos y Almagro no dieron resultado. La declaración final supuso en realidad un reconocimiento al diálogo emprendido por el gobierno legítimo de Nicolás Maduro. Este traspié acelera el tiempo de la sedición. Ahora se pasa directamente a desconocer el orden constitucional, negándose, la Asamblea Nacional, en manos de la oposición, a cumplir con las sentencias del Tribunal Supremo de Justicia y, de paso, bloquear las decisiones que competen al Poder Ejecutivo. Ese es el fondo de la controversia. No hay golpe de Estado, hay desacato de la Asamblea Nacional, en manos de la MUD. Autoinhabilitada para cumplir su función legislativa, el Poder Ejecutivo se ve obligado a tomar sus funciones, mecanismo democrático establecido en la Constitución Bolivariana. El resto es teatro mediático, escenificación y llamado a la desestabilización democrática por los diputados que han traicionado a su país pidiendo la intervención extranjera.
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