lunes, 9 de abril de 2018

Bienal para construir realidades

La 13 Bienal de La Habana tiene ya calendario y plataforma. Acontecerá del 12 de abril al 12 de mayo del año venidero y responderá al lema La construcción de lo posible
Obra de suso, uno de los artistas que participarán en el proyecto Detrás del Muro en la 13 Bienal de La Habana. Foto: Cortesía del autor
La 13 Bienal de La Habana tiene ya calendario y plataforma. Acontecerá del 12 de abril al 12 de mayo del año venidero y responderá al lema La construcción de lo posible. Pospuesta hasta esa fecha debido a las contingencias económicas derivadas del azote del huracán Irma –inicialmente, y para cumplir el ciclo, debió realizarse en este 2018-, el Ministerio de Cultura, el Consejo Nacional de las Artes Plásticas y el Centro Wifredo Lam han desplegado un denodado esfuerzo para relanzar la convocatoria y proponerse superar las expectativas que genera el más importante evento internacional de las artes visuales en el país.
De la posibilidad a la realidad es el reto que encaran los organizadores. Porque de lo que se trata es de propiciar realidades estéticas que respondan a bases conceptuales bien delineadas, a tono no solo con la función que históricamente ha desempeñado la cita desde 1984, sino con lo que se espera de una concertación artística comprometida con el destino de los seres humanos.
Fue así como, en un encuentro con críticos y comunicadores al que asistieron Norma Rodríguez Derivet, titular del Consejo Nacional de las Artes Plásticas, y Lesbia Vent Dumois, presidenta de la Asociación de Artistas Plásticos de la Uneac, al presentar la plataforma de la Bienal, Margarita González, subdirectora del Centro Wifredo Lam, situó como principio participativo «la interacción entre creadores, curadores, expertos e instituciones» y como aspiración que «el arte señale nuevos caminos de razonamiento colectivo y sus realizaciones ofrezcan, a partir de la confrontación de diferentes modelos creativos y de circulación, un mayor acercamiento entre públicos, localidades y niveles de experiencia».
Esto debe lograrse, según precisó el poeta, crítico y arquitecto, Nelson Herrera Ysla, del equipo curatorial del Centro Wifredo Lam, ocupando espacios públicos en la ciudad, donde a la presencia de la obra de los artistas visuales se sumen bailarines, actores, músicos y arquitectos, todos integrados para que la urbe se vea atravesada por ejes de constante movimiento cultural.
Será el caso de la calle Línea, en el Vedado, desde 18 hasta las inmediaciones del  Hotel Nacional, a cargo del proyecto Espacios que dirige la arquitecta Vilma Bartolomé: tres y medio kilómetros de constante acción, que activará teatros, centros culturales, galerías, parqueos y plazuelas que permitan el disfrute de la población de manera gratuita.
Regresará por tercera ocasión Detrás del muro, uno de los más atractivos e innovadores proyectos de la vida cultural cubana en esta década, concebido por el infatigable curador Juan Delgado Calzadilla. Con el Malecón como escenario para el emplazamiento de obras, el notable curador, que  asume el arte como una oportunidad de transformar la manera en que los seres humanos interactuamos, adelantó nombres: José Dávila, Javier Marín, y el Grupo Tezontle, de México; Grimanesa Amorós, de Perú; Laurent Grasso, de Francia; Okuda San Miguel, el escultor David Magán y el grafitero SUSO33, de España; el cubanoamericano Emilio Pérez, y los cubanos Roberto Fabelo, Rachel Valdés, Alex Hernández, Ariadna Contino, Adrián Fernández, Juan Milanés, Jorge Otero y Arlés del Río. La nómina no está cerrada.
Maqueta de la obra de Wilfredo Prieto en la provincia de Sancti Spíritus. Foto: Cortesía del autor
De momento, la Fortaleza de la Cabaña no será utilizada, aunque no se descartaron trámites para instalar obras en sus áreas exteriores o aledañas. La proyección pública de la Bienal incluye, por demás, la mayoría de los principales ámbitos expositivos de la ciudad, díganse el Museo Nacional,  Centro de Desarrollo de las Artes Visuales, el Centro Provincial de Luz y Oficios, la Fototeca de Cuba, el propio Lam y el sistema de galerías de la Oficina del Historiador de la Ciudad.
En próximos meses, los curadores darán a conocer el listado de creadores foráneos y nacionales invitados. Esperan concretar la presencia de unos 200 artistas, curadores y críticos de más de 15 países.
Como novedad, la Bienal se prodigará fuera de La Habana. Se extenderá a Matanzas –allí intervendrá desde una óptica multidisciplinaria María Magdalena Campos con artistas de la localidad-, Cienfuegos –a lo largo del Corredor de Santa Isabel que desemboca en el Muelle Real-, Camagüey –a partir de la experiencia del festival de Video Arte-, y Sancti Spíritus.
En esta centenaria villa, además de una exposición en su centro histórico, uno de los artistas cubanos con mayor relieve internacional en la actualidad, Wilfredo Prieto, culminará el desarrollo de una gigantesca obra en las inmediaciones de su pueblo natal, Zaza del Medio, Viaje infinito. Herrera Ysla la calificó como la que «quizá será la obra de arte contemporáneo más grande en extensión del planeta»: una carretera de 2 000 metros y cuatro vías de circulación sin comienzo ni final, y en los alrededores un pasaje especialmente diseñado que puede ser inscrito en la tendencia denominada land art.
Estas y otras realizaciones de la 13 Bienal de La Habana engarzarán con la idea, expuesta en la plataforma conceptual, de responder al presente y a la vez «esbozar posibles nociones de futuro que, al menos en el nivel poético o simbólico, apunten a las necesidades de transformación social en el mundo de hoy».

TOMADO DE GRANMA

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