viernes, 18 de agosto de 2017

Dejarnos persuadir por el pueblo

Luis Hernández Serrano


El pueblo, con todos sus inagotables recursos, no puede sujetar su quehacer en la sociedad a la rutina y al facilismo, pues ello sería abandonar el ejercicio de una de las más grandes virtudes que posee: ¡su espíritu creativo!
Bajo esta idea se nos ocurre resumir la pertinencia de algunas reflexiones recogidas en el ensayo El 18 Brumario de Luis Bonaparte, escrito por Carlos Marx, entre diciembre de 1851 y marzo de 1852, y publicado en la revista La Revolución, de Nueva York, en este último año.
Dentro de las cuestiones que más impresionan de tal ensayo están las sentencias que aluden, precisamente, al ciudadano común, en lo fundamental al campesino y al trabajador.
El genio de Marx, auxiliado por Federico Engels, supo en todos sus escritos darle al pueblo de las distintas épocas el lugar que se merece. Y recalca en una curiosa metáfora en el mencionado texto que el hombre simple debe conocer que «las ventanas son para una casa lo que los cinco sentidos para la cabeza». Y, entre otros asuntos, pone de relieve que el pueblo no es tan incapaz como siempre han querido hacer ver sus enemigos de clase, y destaca que es inteligente y actúa con mucho aliento, impulsado por la herencia de las más nobles experiencias de sus antepasados.
En ese sentido, Marx enfatiza que «las tradiciones de las generaciones muertas pesan como una losa sobre las cabezas de las generaciones vivas».
Alude el gran filósofo comunista a la vinculación estrecha del campesinado con el obrero, y recuerda el origen de esta cordial relación, fundamentada en el hecho histórico de que «bajo Napoleón, por ejemplo, los intereses de los campesinos ya no se hallan en consonancia, sino en contraposición con los intereses de los capitalistas».
Y sostiene como una de las tradiciones que los más pobres trabajadores del campo —especie de obreros de la fábrica de la tierra— «encuentran su aliado y jefe natural en el proletariado urbano, que tiene por misión derrocar el orden burgués».
Marx no solo habló de la relación pueblo-Estado en El 18 Brumario de Luis Bonaparte, sino que lo hizo también, con riguroso enfoque, en otras obras, como en esa joya de sus materiales teóricos que fue Crítica del Programa de Gotha, que contó con el prólogo de Federico Engels.
Marx, que supo bien que el ser humano es una de las manifestaciones supremas de complejidad de la naturaleza, reflexionó que «los hombres hacen su propia historia, pero no a su libre albedrío, bajo circunstancias elegibles por ellos mismos, sino bajo circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado».
Afirmó que «las circunstancias crean al hombre, pero también el propio hombre crea las circunstancias». Y dijo también que «la libertad consiste en convertir al Estado de órgano que está por encima de la sociedad, en un órgano completamente subordinado a ella, y las formas del Estado deben seguir siendo libres en la medida en que se limite la libertad del Estado».
Sobre la educación popular planteó que no se debe nombrar siempre al Estado educador del pueblo. «Es, por el contrario, el Estado el que a veces necesita recibir del pueblo una educación muy severa».
Justamente, acerca de un asunto tan política y humanamente sensible, hay que destacar lo comentado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el discurso de clausura de un Congreso de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños, en el que lanzó una sustancial y profunda sugerencia revolucionaria, cuando dijo que en muchas oportunidades se ha tratado de persuadir al pueblo para que haga lo que los dirigentes piensan y creen que los ciudadanos deben hacer, pero valdría la pena que en determinadas coyunturas de nuestro proceso socialista el Partido y el Estado se dejen persuadir por la sabiduría y la creatividad de nuestro pueblo.
Todas estas consideraciones que he expuesto me ayudan a sostener una idea esencial para la construcción de un país que necesita seguir protegiendo y dinamizando sus bases democráticas. En nuestro pueblo habita una riqueza inagotable, una savia que es resultado de la instrucción y de la apertura de oportunidades que ha procurado una Revolución que se ha hecho «con todos y para el bien de todos». Y ese saber, con todas sus lecciones, escrutado desde un sentir colectivo, debe seguir siendo brújula y guía para encaminar y perfeccionar decisiones y políticas. Hay que continuar pegándole los oídos al pueblo, como ha advertido Raúl, y dejarnos seducir por su fuerza inmensa.

TOMADO DE JUVENTUD REBELDE

Medios de prensa contra Venezuela o los comisarios del pensamiento único







Hoy, cuando la canalla mediática está desatada en el mundo occidental, no está de más recordar que como otros términos del discurso político, la palabra “democracia” tiene un significado técnico orwelliano cuando se usa en exaltaciones retóricas o en el “periodismo” habitual, para referirse a los esfuerzos de Estados Unidos y de sus aliados para imponer la democracia liberal representativa a Estados considerados “forajidos” como la Venezuela actual.
En ese contexto, se ha convertido en un lugar común que cuando más democracia y libertades se dice reconocer y defender, más se reprime la facultad de pensar; sobre todo, la actividad de pensar a contracorriente. Con la novedad de que en la persecución del pensamiento crítico ya no hay fronteras. Pero sucede, además, que en el nuevo panóptico planetario y en el marco de la guerra de espectro completo en curso, quienes cuestionan el orden hegemónico o no se ajustan al marco del dogma establecido por los amos del universo, pueden convertirse en un objetivo político-militar.
Pensar entraña riesgos y trae consecuencias. Ello ocurre en las ciencias sociales y las humanidades, pero también en el periodismo. En la actual coyuntura, bien lo saben, entre otros, Atilio Borón (Página 12, Rebelión.org,) y Luis Hernández (coordinador de Opinión de La Jornada), quienes por practicar el ejercicio crítico de pensar con cabeza propia, son objeto de mofa, presiones y campañas de estigmatización y criminalización por un puñado de diletantes vigilantes del pensamiento único neoliberal que responden a un mismo y nauseabundo guión de Washington.
Nicolás Maduro dictador” emite la voz del amo desde las usinas del poder mundial, y el eco es amplificado urbi et orbi por una cohorte de amanuenses subvencionados y tarifados. El esquema es simple: para el periodismo mercenario, el “Maduro dictador” sustituye hoy a “las armas de destrucción masivas” de Sadam Hussein, en 2003. El saldo de la mentira del Pentágono como arma de guerra costó más de un millón de muertos; pero eran iraquíes.
El modelo “comunicacional” está bien engrasado. Permite debates, críticas y discrepancias, en tanto se permanezca fielmente dentro del sistema de presupuestos y principios que constituyen el consenso de la elite. Es un sistema tan poderoso que puede ser interiorizado en su mayor parte, sin tener conciencia de ello. En general, quien tiene ideas equivocadas o intenta romper el molde es apartado o ignorado; pero en ocasiones puede ser satanizado por los llamados intelectuales públicos, los pensadores políticamente correctos, la gente que escribe editoriales y cosas así, y es colocado frente al paredón de la “prensa libre”.
Recuerda Marcos Roitman que los ideólogos del actual sistema de dominación han reinterpretado los saberes y el conocimiento bajo una única racionalidad: la del capital. El capital niega su carácter totalitario. En su dimensión política, el capitalismo socializa la violencia y deslastra la historia que le resulta incómoda. Bajo los criterios de la “colonialidad del saber”, es capaz de eliminar al nazismo y al fascismo −también al franquismo, al somocismo, al duvalierismo y el pinochetismo− como fenómenos inherentes a su racionalidad.

W. Lippmann y la ingeniería del consenso

Según Lippmann, la labor del público es limitada. El público no razona, no investiga, no convence, no negocia o establece. Foto: Reuters.


Hace más de un cuarto de siglo, en Los guardianes de la libertad (Grijalbo Mondadori, 1990), Noam Chomsky y Edward S. Herman develaron el uso operacional de los mecanismos de todo un modelo de propaganda al servicio del “interés nacional” (de EU) y la dominación imperial. Nos enseñaron a examinar la estructura de los medios (la riqueza del propietario) y cómo se relacionan con otros sistemas de poder y de autoridad. Por ejemplo, el gobierno (que les da publicidad, fuente principal de ingresos), las corporaciones empresariales, las universidades.
Asimismo, diseccionaron a los medios de elite (The New York TimesThe Washington Post, CBS y otros) que marcan “la agenda” de los gestores políticos, empresariales y doctrinarios (profesores universitarios), pero también la de otros periodistas, analistas y “expertos” de los medios de difusión masiva que se ocupan de organizar el modo en que la gente debe pensar y ver las cosas.
Demostraron, en síntesis, cómo mediante la violencia psicológica o simbólica e indignantes campañas de intoxicación lingüística (des)informativas y supresiones (“las peores mentiras son las que niegan la existencia de lo que no se quiere que se conozca”, nos alerta a su vez Emir Sader); manipulaciones, normas doble-estándares y duplicidades; sesgos sistemáticos, matizaciones, énfasis y tonos, y de la selección del contexto, las premisas y el orden del día general, se lleva a cabo el control elitista de la sociedad mediante lo que Walter Lippmann denominó “la ingeniería del consenso”.
Ese modelo de propaganda −por lo general dicotómico o maniqueo: verbigracia “Maduro dictador vs. la oposición democrática de la MUD”; las hordas chavistas vs. los luchadores de la libertad de D. Trump− deja entrever que el “propósito social” de los medios es inculcar y defender el orden del día económico, social y político de los grupos privilegiados. Para ello, la fórmula es sencilla: los dueños de la sociedad utilizan a una “clase especializada” −conformada por “hombres responsables” y “expertos” que tienen acceso a la información y a la comprensión, en particular, académicos, intelectuales y periodistas− para que regule las formas de organización del rebaño desconcertado; para manufacturar el consentimiento y mantener a la chusma a raya.
Todo el sistema de ideas políticas del imperialismo tiende a argumentar su derecho a la dominación, a la supeditación del Estado a los monopolios en todas las esferas de la vida; a la manipulación de las masas y la desinformación de la “opinión pública. Según Lippmann, la labor del público es limitada. El público no razona, no investiga, no convence, no negocia o establece. Por ese motivo, “hay que poner al público en su lugar”. La multitud aturdida, que da golpes con los pies y ruge, “tiene su función: ser el espectador interesado de la acción”. No el participante.

Medios domesticados: la mentira del silencio


 
 

lunes, 14 de agosto de 2017

Renaces en cada canto



13 de agosto, Birán... luz de semilla oportuna



13 de agosto, Birán...
Tierra fértil, patria cuna,
luz de semilla oportuna
entre cedro y caguairán.
Se asoma un Ángel guardián,
abre del cuarto la puerta,
y ve a Lina muy alerta
contemplando con cariño
el dulce sueño de un niño
que la mantiene despierta.

De Birán el niño aquel
sale gigante de empeños
mientras que también los sueños
siguen creciendo con él.
Ya lo que el joven Fidel
se propone, lo conquista,
una carga futurista
que el Padre Llorente viera
pues «Fidel tiene madera
y no faltará el artista».

Frente al odio sanguinario
va al Moncada a combatir
para no dejar morir
a Martí en su centenario.
Inspirado en su ideario
sube al Granma y a la Sierra,
y luego, al ganar la guerra,
cuando dice Patria o Muerte
sabe echar también la suerte
con los pobres de la tierra.

13 de agosto. No hay llanto.
Estás más alegre y vivo.
Y de traje verdeolivo
renaces en cada canto.
No hay tiempo para el quebranto
ni el lamento inoportuno.
Retoñas en cada uno
que siga tu fe triunfante;
vives aquí, Comandante:
Felices 91.


TOMADO DE JUVENTUD REBELDE

El 13 de agosto




Por: Graziella Pogolotti
12 de Agosto del 2017 20:57:46 CDT
Cada onomástico de Fidel incita a meditar acerca de la vigencia de su pensamiento vivo. Porque hay un legado inmenso que demandará la entrega al estudio por parte de numerosos investigadores. Pero sus discursos están al alcance de todos, nacidos al calor de las circunstancias y portadores siempre de ideas que trascienden el momento, ajustados a una visión del mundo en permanente confrontación con la práctica. Constituyen por ello un modelo en el ejercicio del pensar antidogmático, por la mirada colocada en el centro de los conflictos que subyacen en el trasfondo de la realidad.
El enfoque tiene en cuenta la complejidad de los problemas, el proceder es analítico y el lenguaje transparente, al no perder de vista que su destinatario primordial es el pueblo, considerado siempre protagonista de la historia. El joven egresado del colegio de Belén ingresó en la Universidad de La Habana con el propósito de aprender mucho más que las disciplinas propias de la carrera de Derecho. Estaba entrando al espacio abierto de la vida en un ámbito caldeado por los debates de ese tiempo y en el que seguía palpitando la memoria de los años 30, con su arrastre de decepción, de orgullo y nostalgia, así como un latente sentimiento antimperialista.
Antes de proyectarse nacionalmente, su entrenamiento en la práctica política concreta se inició en la Universidad. Por las características del contexto, se imponía el trabajo directo con las personas para detectar y agrupar a los afines y ampliar el radio de influencia sobre los indiferentes. Para esos propósitos, resultaba indispensable tener la sagacidad de conocer los rasgos propios de cada individualidad. Múltiples, las lecturas literarias de Fidel parecen tener preferencia por la zona de la narrativa centrada en la construcción de personajes complejos. De ese acercamiento dimana un deseo de conocer al ser humano en su riqueza de facetas.
A esa etapa temprana corresponde la toma de conciencia de las tareas pendientes para la cristalización de la nación cubana. Desde una perspectiva antimperialista, había que conquistar la independencia mutilada. La batalla implicaba  un proyecto de justicia social. Para diseñar la estrategia adecuada, era indispensable un profundo conocimiento de la historia de Cuba. Atravesando las páginas con mil preguntas, devoró cuanto libro estuvo a su alcance, no solo las obras de los historiadores, sino también los testimonios directos, las crónicas, los diarios y las memorias de los libertadores.
El estudio sistemático del proceso de la Guerra de los 10 Años mostraba las causas internas que condujeron al Zanjón en virtud de las fracturas regionalistas, de las ambiciones de algunos y de disensiones ideológicas. La deposición de Céspedes y su trágica caída en San Lorenzo, abandonado por todos, ilustran las consecuencias de la pérdida de unidad. La lección es valedera para todos los tiempos, aunque Fidel entendió con claridad que los resultados del análisis no podían extrapolarse mecánicamente a la contemporaneidad.
La época tiene sus marcas en la realidad objetiva, en la naturaleza de las contradicciones y en las mentalidades. Todavía entonces, en los días de Céspedes, no se había definido el carácter imperialista de Estados Unidos.
Para entender lo que somos y de dónde venimos, resulta fundamental volver al discurso de Fidel con motivo del centenario de La Demajagua. Algunas cabezas calenturientas observaban con mirada crítica una guerra promovida por grandes terratenientes, muchos de ellos dueños de esclavos. Semejante lectura vulneraba los fundamentos históricos concretos al remitirse a las contradicciones clasistas en lo que habría de denominarse más tarde primer mundo. En Cuba, la clave del proceso ha estado siempre en la lucha por la liberación nacional. Es la esencia de un batallar que se ha librado en la confrontación política, con el empleo de las armas y pasa ahora por la solución de nuestros problemas económicos. A diferencia de Francisco Vicente Aguilera, Céspedes no era un poderoso terrateniente. Tenía unos pocos esclavos. La cifra carece de importancia. Lo fundamental consiste en haberles concedido la libertad y en haberlos invitado a unirse al ejército insurrecto. Fue un gesto simbólico que, a contrapelo del pensamiento dominante de la época, sentaba las bases de la unidad de la nación en lo más profundo de su ser. Desde esa perspectiva de análisis, ellos hubieran sido como nosotros.
Para articular diseño estratégico y táctica, hay que partir del conocimiento de los factores complejos que intervienen en una realidad siempre cambiante. A lo largo de su vida, Fidel elaboró un método de análisis que le permitió afrontar, en cada instante, los desafíos de la complejidad. Esas herramientas procedían de la ciencia y de la historia. Del marxismo asimiló los fundamentos necesarios para desentrañar la naturaleza de las fuerzas en pugna tras la dominación imperial. Lo hizo siempre de manera creativa y antidogmática al no perder de vista las especificidades del mundo al que pertenecemos. Acribillados a preguntas desde el aquí y el ahora, los textos no se redujeron a letra muerta, ni tampoco a recetario de fácil aplicación. Devinieron fuente viva, útil y enriquecida por los desafíos de la contemporaneidad. A su lado estaba, no hay que olvidarlo, la presencia aleccionadora de José Martí, que siempre lo acompañó. Del Maestro pudo aprender, entre otras muchas cosas, las razones que vinculan nuestro destino al de América Latina. Para ella escribió también el Apóstol cuando advirtió con pasmosa lucidez acerca de los peligros latentes en la Conferencia Monetaria de Washington. Los conductores del proceso de transformación revolucionaria necesitan dominar el instrumental teórico con el propósito de ponerlo en función de la práctica en el terreno concreto de la política, asentada en el cuerpo viviente de la sociedad. Del ejercicio de la práctica reciben una permanente retroalimentación. Es referente indispensable, termómetro para valorar resultados, indicador para efectuar ajustes. De esa base se derivan los caminos para juntar voluntades aun en las circunstancias más difíciles. Ese llamado permanente a la unidad fue la lección aprendida de la experiencia de la Guerra de los 10 Años, primero por Martí y más tarde por Fidel, siempre cuidadoso restaurador de consensos. Así, junto a él, durante más de medio siglo, atravesamos la amenaza del exterminio en la Crisis de Octubre y las consecuencias del derrumbe del socialismo europeo.
Tomado de Juventud Rebelde.

 

Rinden homenaje a los Hermanos Saíz






Justo en la esquina cercana al cine del pueblo, sitio en el que cayeran mortalmente heridos los hermanos, y donde hoy se erige un monumento para perpetuar el hecho, se realizó la guardia de honor y fue depositada una ofrenda floral a nombre del pueblo de Cuba

Por: Dorelys Canivell Canal
13 de Agosto del 2017
SAN JUAN Y MARTÍNEZ, Pinar del Río.- El pueblo sanjuanero rindió homenaje esta mañana a Sergio y Luis Saíz Montes de Oca, en el aniversario 60 de sus asesinatos.
Justo en la esquina cercana al cine del pueblo, sitio en el que cayeran mortalmente heridos los hermanos, y donde hoy se erige un monumento para perpetuar el hecho, se realizó la guardia de honor y fue depositada una ofrenda floral a nombre del pueblo de Cuba.
Raúl Alejandro Palmero, presidente nacional de la FEU, resaltó la vigencia del pensamiento de los hermanos Saíz, basado en el antiimperialismo, el antirracismo, la libertad y autonomía del país. De igual forma, recordó el legado del Comandante en Jefe Fidel Castro, en el 91 aniversario de su natalicio.
El Museo Casa de los Hermanos Saíz recibió la medalla 55 Aniversario de la UJC y el sello 30 Aniversario de la AHS, de manos de Susely Morfa González, primera secretaria de la Unión de Jóvenes Comunistas, y Rubiel García González, presidente nacional de la Asociación Hermanos Saíz.
Leicester Correa, vicepresidente de la AHS en el territorio, enfatizó en la necesidad de mantener las ideas de Sergio y Luis en la Asociación, al ser impulsores de una conciencia crítica y profunda.
Asistieron al acto Olga Lidia Tapia Iglesias, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido; Julio César Rodríguez Pimentel, miembro del Comité Central y del buró provincial del Partido en Pinar del Río; y representantes de las distintas organizaciones políticas y de masas.
De igual forma, rindieron tributo a los mártires compañeros de lucha, hoy integrantes de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, quienes rememoraron las acciones del 13 de agosto de 1957, y enaltecieron las figuras de los Hermanos Saíz en el contexto revolucionario del momento.

Música y pasión con Anacaona en Arte en la Rampa.

Por. Marianela Dufflar
Fotos: Javier Alba.
El pasado sábado 12 de agosto, el público asistió  al espacio, Por los caminos del arte de ARTex, en la XVIII Edición de Arte en la Rampa. Esta vez para disfrutar no solo de las actuaciones de Anacaona,  orquesta femenina y emblemática de Cuba, sino para conocer más de cerca cómo trabajan, piensan así como de los principales retos a los que se enfrentan varias de sus integrantes. 
Dorita Aguirre, contó a los asistentes cómo integra la orquesta y logra compartir con las fundadoras hasta que logra finalmente convencer a su hermana Georgia Aguirre actual directora de Anacaona, para que se uniera y compartiera esta experiencia, que devino en la renovación y continuidad de toda una tradición.
Bárbara Zamora, cantante fundadora de la nueva  etapa de Anacaona, comentó cómo ha desarrollado su carrera artística en esta orquesta y lo vital que le resulta permanecer en ella.
Por su parte Heydi Cabrera, joven intérprete  que lleva ya, 4 años en la agrupación, dice sentirse como fundadora de la misma, por la manera en que fue acogida por todo el colectivo y las experiencias adquiridas como profesional.
A este espacio que devino  en celebración del aniversario 85 de la fundación de Anacaona, asistieron en su carácter de invitados, los actores Felix  Beatón  y Ramón Arístides, quienes asumen personajes negativos en series como Tras la huella, teleplays y  telenovelas. Ambos confesaron cómo logran encarar estos personajes y las investigaciones que hacen en la mayoría de los casos, para convencer con los mismos.  
También la actriz Dayana Alonso, quien en estos momentos, asume rol protagónico en la telenovela cubana, comentó sus experiencias con su personaje y la aceptación de su trabajo en el público que al verle en las calles le felicita.
Confesiones profesionales y personales ante un público que quiere cada vez más, conocer a sus artistas, fueron las bondades de esta tarde de sábado en La Pérgola del Pabellón Cuba, donde la música de Anacaona y  su pasión, lograron satisfacer a todos  y provocar el baile colectivo.




domingo, 6 de agosto de 2017

Confesiones de un Náufrago



El próximo 22 de agosto será en Bellas Artes el concierto de presentación del más reciente disco con el cual Extraño Corazón celebra sus 25 años. JR publica las palabras del director de la popular banda que acompañan al álbum.



Por.Javier Rodríguez
5 de Agosto del 2017
Con el sentimiento latente de que sería el último disco de la banda y la obsesiva idea de poder decir adiós con dignidad y «las botas puestas», comencé la grabación de Confesiones de un Náufrago, teniendo en un inicio como camarada de viaje al guitarrista y productor Tiago Felipe (Stoner), convocando, además, a músicos afines a la impronta de Extraño Corazón. Todo esto, bajo la mirada siempre atenta de José Manuel García (Bis Music), quien sin ocultar su emoción al escuchar los primeros temas, mantuvo su atención y no dejó de animarnos durante todo el proceso, mientras era arropado por un puñado de fieles e incondicionales amigos alrededor del mundo, quienes llegaron a mi rescate con las primeras señales de «S.O.S hombre al agua».
No hubo prisas, no hubo horarios esclavos, fechas de entrega o metas. Fue una feliz coincidencia que termináramos justo al cumplirse 25 años de aquella lejana noche del 21 de marzo de 1992, cuando el vocalista y armonicista Roberto «Keko» Fajardo y yo, con toda la inocencia del mundo, subimos por vez primera a un escenario.
Malditos o benditos aplausos que me llevaron hasta aquí.
Quiso el destino que, muchos años después de transitar por caminos separados, volviéramos a reunirnos, por lo que aprovechamos la libertad creativa que tuvimos para liberar y exorcizar por primera vez a nuestros ángeles y demonios sinfónicos, sin las expectativas tontas de los principiantes, pero con la sana intención y motivación de compartir este viaje.
Suceda lo que suceda, lo importante está aquí, en nuestra obra, en este disco que pudiera ser el principio del final, pero en el que pusimos todo el corazón y las mejores energías del universo, sin preocuparnos por el mañana.
Navegar y llegar con vida a tierra firme, sobrevivir a los naufragios, nadar contra la corriente, ha sido una constante y el desafío diario en estos largos años.
Confesiones de un Náufrago saldrá a la luz en momentos en los que siquiera se percibe una brisa a favor del rock hecho en la Isla, pero hombre de fe al fin, deseo —y necesito creer— con todas mis fuerzas, que de alguna manera resulte inspirador para las nuevas generaciones, en especial, para aquellos que, teniendo talento, han preferido engavetar sus canciones, sucumbiendo a las golosinas, las modas y el mimetismo.
El último de los mohicanos, náufrago, kamikaze, poeta maldito, villano, bala perdida, forajido, vikingo, roquero, Jessie Rainbow, capitán de un buque fantasma que aparece y desaparece entre un álbum y otro… un poco de todo eso he sentido y me ha tocado ser… dadas ciertas circunstancias, etapas y eventos de mi vida dentro y fuera de esta Isla, pero, saben…, llegar hasta aquí, compartir estas confesiones luego de ser rescatado, es un privilegio indescriptible.
Algunos pensaron que el penúltimo naufragio significaría el final de un largo viaje para Extraño Corazón y no se dieron cuenta de que solo comenzaba otro.
Bienvenidas sean entonces las tormentas… y los naufragios.

TOMADO DE JUVENTUD REBELDE

Vuelve el público a dialogar con sus artistas, a través del espacio de ARTex ”Por los caminos del Arte”.






Por. Marianela Dufflar
Fotos: Abel Juliá.

Una tarde donde todos olvidamos las altas temperaturas del verano, para dedicarnos al disfrute de la buena música cubana y su diversidad de géneros y estilos, fue definitivamente el resultado del espacio de ARTex, Por los caminos del Arte, este 5 de agosto, donde cada sábado, el público, con grandes expectativas,  espera desde horas tempranas del mediodía, el inicio del encuentro.
En esta ocasión jóvenes trovadores, como Abel Geroné y Angel Lorenzo, este último, presentando su proyecto en solitario, con guitarras en mano y el verso nacido de su inspiración, demostraron la seriedad con que cultivan y la pasión que sienten, por el arte de lo sonidos, algo que los presentes agradecieron de inmediato al escucharles.
La conductora desprograma televisivo, De tarde en Casa, Rakel Mayedo, compartió sus nuevos proyectos y la importancia que tiene para ella la familia cubana. Mientras que la actriz Maikel Amelia, confesó que le resultaba muy difícil a pesar de las investigaciones realizadas para encarar el personaje de, Tras la Huella, hacerle algún tipo de interrogatorio a su familia.
La también, actriz y humorista Carmen Ruiz, rememoró los inicios de su carrera y aseveró que sigue siendo difícil como mujer, asumir el reto de ser humorista.
Otro momento especial fue sin duda escuchar el lirismo y la voz de Lindiana, que sigue dejando a todos conmovidos precisamente por su manera de asumir el canto.
Y como la cubanía es parte importante de este espacio Mónica Mesa  y Joel Domínguez, le dieron esa pizca de sabor que posee la música popular cubana y de más está decir que hicieron bailar hasta el más escéptico.   
Tarde de música y razón resultó este sábado en La Pérgola, veremos que pasa el próximo sábado, en el que celebraremos el 85 aniversario de la Orquesta Anacaona.  

Galeria del espacio de ARTEX EN ARTE EN LA RAMPA. POR LOS CAMINOS DEL ARTE
 

Matanzas, la coqueta.



Graziella Pogolotti
5 de Agosto del 2017 
Ciudad entre ríos, junto al mar, con su suave descenso de colinas, Matanzas parece recibir al viajero, llegue de oriente o de occidente, con una sonrisa. Madurota ya, no alcanza la venerable edad de aquellas otras, las que andan en el entorno del medio milenio. Está ahora de cumpleaños. Tuvo una juventud brillante. Se refugió luego en el recuerdo de los tiempos en que fue reconocida como la Atenas de Cuba. Quizá en virtud de la memoria de ese pasado, se mantenga allí un foco activo de vida intelectual. Su historia local es componente indispensable para entender el más amplio proceso del devenir del país.
Debemos a una matancera que vivió el tránsito entre los siglos XIX y XX, un documento de inapreciable valor para descubrir claves reveladoras de las razones del desarrollo de la ciudad. El libro fue publicado por primera vez bajo los auspicios de Fernando Ortiz, reeditado por Ambrosio Fornet después del triunfo de la Revolución y, lamentablemente, desde entonces parece dormitar en los anaqueles de las bibliotecas. Con documentos intercalados, el texto ofrece un enorme acopio de información. Tiene el valor añadido de la singularidad de su enfoque, salido de la mano de una mujer que tuvo la audacia de emprender la tarea de contar la historia de su ciudad tomando como eje del relato la memoria femenina depositada en el hogar. Con esas fuentes, traza el recorrido paralelo de esplendor y decadencia de una familia y de una ciudad.
Lola María Ximeno rescató los recuerdos de su abuela, testigo del despuntar del siglo XIX, cuando comenzó la expansión matancera. La ciudad dispone de un puerto privilegiado. A alguna distancia de la rada habanera, escapaba al control directo de la capital. Desde allí, la comunicación con los Estados Unidos se abría al intercambio de exportación e importación. La puesta de los sacarócratas criollos en favor de la acrecentada producción del dulce concentraba en occidente esa fuente de riqueza. Para cubrir la apremiante necesidad de brazos —aunque el caso no se menciona— el contrabando de piezas de ébano rindió jugosas ganancias. Habría de estar en el origen de la inmensa fortuna de los Aldama.
La cercanía a La Habana favoreció un intenso intercambio entre las dos ciudades. En el trasiego intervenían también afinidades políticas alentadas por los debates suscitados por las guerras independentistas latinoamericanas. A espalda de las autoridades españolas, por vía de viajeros, mucho se sabía de lo que estaba ocurriendo en el continente. Tentados por el reformismo, los criollos no se atrevían a tanto, a pesar de los focos conspirativos que procuraban el apoyo de México o Venezuela. El águila azteca y los Soles y rayos de Bolívar fueron abortados. El poeta José María Heredia encontró en Matanzas refugio y puente para su salida del país.
Hecho desde la perspectiva de una memoria familiar, el texto de Lola María revela rasgos históricos. Contribuye sobre todo a mostrar las características de las mentalidades que subyacen tras las conductas de los grupos sociales. Coleccionistas de obras de arte, favorecedores de la buena música, son capaces de reconocer el talento de José Jacinto Milanés, el primo pobretón de la familia, al que se entrega alguna mesada, en actitud lesiva a la dignidad del poeta, portador de un destino trágico. Según las normas de la época, no pertenecían a la misma clase.
Respecto a la historia mayor de la isla, se manifiestan zonas significativas de silencio. El fusilamiento de los estudiantes de Medicina produce un fuerte impacto en la sociedad matancera que perdió a uno de sus hijos en ese acontecimiento. Pero la guerra grande transcurre en la distancia.
Hay otras zonas de silencio. Un sector mestizo, formado por artesanos, músicos y hasta profesionales, iba ganando espacio en la sociedad y en la cultura. Venidos desde abajo, germinaba en ellos la necesidad de ser, de existir y de participar. Con su talento de versificador, el habanero Plácido conquistaba reconocimiento creciente. El poder hegemónico detectó el peligro latente en ese sector. Había que aniquilar esa fuente de posible perturbación.
La represión sería brutal y ejemplarizante. Hubo muertos. Se aplicaron atroces torturas para arrancar confesiones y también para fracturar por siempre el alma de quienes habrían de sobrevivir.
Transcurrida su primera mitad, comenzaba el declive del siglo XIX. El ambiente del conversar de las mujeres en lo íntimo del hogar, mientras hacían labores rodeadas por sus esclavas domésticas, iba quedando como recuerdo nostálgico de una era periclitada. Vista desde la distancia, la guerra grande se convertía en realidad concreta, tangible, inmediata. Al cabo, llegaría la reconcentración de Valeriano Weyler, intento brutal por contener lo inevitable, la pérdida de la última de las colonias, la más preciada entre todas, del imperio español. Lola María sufrió en carne propia la miseria extrema, el hambre real, paliada apenas cuando algún amigo compasivo le ofrecía la limosna de un hueso para sustancia de caldo. Padeció, asimismo, el terror ante los inútiles bombardeos de la armada norteamericana.
La República Neocolonial no fue una etapa feliz. El puerto de La Habana concentró lo fundamental de las importaciones. Importantes embarques de azúcar salían de otros lugares. En parte soslayada, Matanzas sostenía en su memoria el orgullo de haber sido la Atenas de Cuba. La moda de sol y playa, estrenada en el siglo XX, favoreció el impulso inicial de Varadero. La ciudad de los ríos era un punto en el camino, aprovechado por algunos para asomarse a las cuevas de Bellamar. Sin embargo, el conjunto urbano tiene atractivos notables. El rescate progresivo de sus valores repercutirá en la calidad de vida de sus ciudadanos, dará mayor aliento a esa vida cultural que ha sabido defender. Ofrecerá una alternativa promisoria al turismo de ciudad.
Imprescindible para el presente y el futuro, la historia tiene sus fuentes en documentos de archivos, en análisis de procesos económicos, en la contribución de quienes vivieron una época y dejaron testimonio concreto de ella en sus escritos, en su correspondencia, en sus apuntes de diarios. De ellos dimana la revelación de mentalidades que modelaron conductas y que, a veces, cuando las circunstancias los favorecen, sobreviven más allá del tiempo y andan entre nosotros.

TOMADO DE JUVENTUD REBELDE

jueves, 3 de agosto de 2017

Suscriben Cuba y autoridades portuarias de Houston memorando de cooperación comercial

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El memorando fue rubricado por el Capitán José Joaquín Prado Falero, Director General de la Administración Marítima de Cuba y por el señor Ricky W. Kunz, Director Comercial de la Autoridad Portuaria de Houston.
El memorando fue rubricado por el Capitán José Joaquín Prado Falero, Director General de la Administración Marítima de Cuba y por el señor Ricky W. Kunz, Director Comercial de la Autoridad Portuaria de Houston.
Con el objetivo de facilitar y promover el comercio entre Cuba y los Estados Unidos, así como generar nuevos negocios y fomentar una relación más estrecha entre ambos países, autoridades portuarias de Houston y de Cuba firmaron en la tarde de este miércoles un memorando de amistad y cooperación en la sede del Ministerio del Transporte.
El memorando fue rubricado por el Capitán José Joaquín Prado Falero, Director General de la Administración Marítima de Cuba y por el señor Ricky W. Kunz, Director Comercial de la Autoridad Portuaria de Houston.
Según se destacó, el documento prevé además el intercambio de estudios e información que permitan mejorar e incrementar los servicios, estudios de mercado y las actividades conjuntas de mercadeo. También facilitará la capacitación y el intercambio tecnológico entre ambas partes.
José Joaquín Prado Falero, Director General de la Administración Marítima de Cuba enfatizó que la suscripción de este acuerdo, “el octavo que se firma entre una Autoridad Portuaria de los Estados Unidos y nuestro país, demuestra la voluntad del sector marítimo portuario estadounidense de estrechar nexos comerciales, amistad y cooperación con la Mayor de las Antillas”.
Con anterioridad, la nación caribeña firmó memorandos de entendimiento con autoridades portuarias de Virginia, Luisiana, Lake Charles, New Orleans, Alabama, Puerto del Golfo de Missisippi y Pascagoula.
Conversaciones entre Eduardo Rodríguez Ávila (segundo derecha), Viceministro Cubano de Transporte y Ricardo J. Arias (I), Gerente de Desarrollo de la Autoridad Portuaria de Houston (Estados Unidos), y Ricky W. Kunz (segundo izquierda), Director Comercial, antes de la firma del Memorando de Amistad y Cooperación Comercial entre ambos países, en el Ministerio de Transporte, en La Habana, el 2 de agosto de 2017. Foto: ACN
Conversaciones entre Eduardo Rodríguez Ávila (segundo derecha), Viceministro Cubano de Transporte y Ricardo J. Arias (I), Gerente de Desarrollo de la Autoridad Portuaria de Houston (Estados Unidos), y Ricky W. Kunz (segundo izquierda), Director Comercial, antes de la firma del Memorando de Amistad y Cooperación Comercial entre ambos países, en el Ministerio de Transporte, en La Habana, el 2 de agosto de 2017. Foto: ACN
Declaraciones a la Prensa de Ricky W. Kunz, Director Comercial de la Autoridad Portuaria de Houston (Estados Unidos), sobre la firma del Memorando de Amistad y Cooperación Comercial con la Adimistracion Maritima de Cuba, en el Ministerio de Transporte, en La Habana, el 2 de agosto de 2017. Foto: ACN
Declaraciones a la Prensa de Ricky W. Kunz, Director Comercial de la Autoridad Portuaria de Houston (Estados Unidos), sobre la firma del Memorando de Amistad y Cooperación Comercial con la Adimistracion Maritima de Cuba, en el Ministerio de Transporte, en La Habana, el 2 de agosto de 2017. Foto: ACN

TOMADO DE CUBADEBATE

Operación Milagro

Operación Milagro. Foto: Archivo
Operación Milagro. Foto: Archivo

Le llaman “la Ceguera”. Es un conjunto de cuatro modernos edificios situado al suroeste de La Habana (Cuba), concretamente en el verde y boscoso municipio de Marianao. No lejos de la mundialmente conocida sala de espectáculos Tropicana y del que fuera colegio jesuita de Belén, donde cursó sus estudios secundarios Fidel Castro. Oficialmente se llama Instituto Cubano de Oftalmología Ramón Pando Ferrer y ahí es donde se inventó, el 9 de julio de 2004, a iniciativa de Fidel y de Hugo Chávez, la famosa “Operación Milagro” que le ha devuelto la vista a millones de personas ciegas y sin recursos no sólo en Cuba y Venezuela sino en decenas de países de América Latina y del mundo.
El hospital existía, en forma embrionaria, antes de la revolución cubana. Se llamaba “La Liga contra la Ceguera” (de ahí el nombre con el que aún se le conoce popularmente) y había sido fundado en 1956 por un grupo de oftalmólogos humanitarios, financiado por un patronato de beneficencia a base de donaciones voluntarias de la población. Pero la mayoría de sus médicos, después de la victoria de la revolución, abandonaron a sus pacientes y se marcharon a Estados Unidos.
Con el personal que no desertó y se mantuvo fiel al proyecto transformador, poco a poco, gracias también a un grupo de jóvenes oftalmólogos, se retomó el proyecto. Así fue consolidándose la idea de impulsar la creación de un Hospital Docente Oftalmológico enteramente financiado por las nuevas autoridades revolucionarias.
En 1988, a iniciativa del presidente Fidel Castro, se creó, en el seno de este hospital, con los más modernos equipos tecnológicos, el Centro de Microcirugía Ocular que pronto iba a situar a Cuba en los primeros puestos, a nivel mundial, en materia de cirugía de cataratas, miopía y glaucoma. De todo el planeta empezaron entonces a acudir pacientes para someterse a delicadas intervenciones. Y la excelente reputación del “Pando Ferrer” se fue extendiendo por el mundo entero.
“¿Cómo surgió la idea de la operación milagro?”, le pregunto al doctor Marcelino Ríos, director del Hospital Pando Ferrer. Acompañados por la Dra. Eneida Pérez, que dirige el departamento de cataratas, estamos en su modesto despacho en el que destaca una gran foto en blanco y negro, enmarcada –obra de Alberto Korda—, que muestra en primer plano a Fidel Castro encendiendo un cigarro junto a Che Guevara. El Dr. Ríos lleva su bata blanca bien abrochada por encima de una camisa azul, está sentado ante una mesa repleta de libros y documentos, y me cuenta: “Todo empezó un 9 de julio del 2004. Se cumplen ahora exactamente trece años. Yo estaba ya de director. Recuerdo que era un viernes, ya de noche, pasadas las siete de la tarde. Una gran parte del personal, como es lógico, ya se había ido a su casa. Empezaba el fin de semana… Y, de pronto, me anuncian que llega, de improvisto, Fidel. ¡Imagínese!”
El Dr. Ríos se echa las manos a la cabeza y hunde los dedos en su espesa cabellera gris mientras, abriendo bien grandes los ojos, trata de reproducir la traumática sorpresa de entonces: “Ignoraba a qué venía el Comandante… Y me puse a reunir a todos los doctores que, a esa hora, podía encontrar disponibles. No eran muchos, cuatro o cinco a lo sumo. Entre ellos estaba la jovencísima Dra. Eneida Pérez que no debía tener ni treinta años entonces… Llegó Fidel, con su uniforme verde oliva, sus botas altas, afable como siempre. Venía solo, sin ningún ministro. Nos reunimos en un salita pequeña. Expectantes… Y ahí, sin muchos preámbulos, bebiéndose un vaso de agua, Fidel nos pidió, como un favor, si podíamos recibir el día siguiente por la mañana –un sábado…— a un grupo de cincuenta pacientes venezolanos que estarían llegando de Caracas para ser operados de cataratas…”
“¿Ya dominaban ustedes la cirugía de las cataratas?”, le pregunto a la Dra. Eneida Pérez. Venerada por sus pacientes, amable y bondadosa, considerada como una de las mejores cirujanas oftalmólogas del mundo, la Dra. Eneida me explica: “Bueno, quizás no tanto como ahora con trece años más de experiencia… Pero ya realizábamos, en 2004, unas setecientas cirugías por semana… Y ya entonces, varios de nosotros, exactamente siete, dominábamos la más novedosa técnica quirúrgica, la Blumenthal, para el tratamiento de las cataratas, enfermedad que es responsable, hay que recordarlo, de la mitad de los casos de ceguera en el mundo.”
“Al día siguiente –prosigue el Dr. Marcelino Ríos— a las siete de la mañana, llegaban a nuestro hospital los cincuenta venezolanos anunciados por Fidel. Una hora después ya habían sido operados los primeros de ellos. Y el lunes siguiente, nuestros siete cirujanos, trabajando sin descanso, habían operado a todo el grupo. Me llamó Fidel para felicitarnos y preguntarme si podíamos operar a más gente… ¿A cuántos más? le pregunté. Y ahí es cuando me dice que, sin duda, se había expresado mal porque lo que él nos había pedido era de operar a cincuenta venezolanos… ¡por día! Además eso no debía perturbar el servicio a los pacientes cubanos que ya operábamos normalmente…”
“Tuvimos que traer a otros siete oftalmólogos del interior del país porque no dábamos abasto… –me explica la Dra. Eneida Pérez— Tuvimos que constituir dos grupos: el primero empezaba a las 7 de la mañana… Terminaba a final del día… Calcule usted, cada intervención en aquella época duraba unos 15 minutos… Y cada cirujano operaba a unos sesenta o setenta pacientes por día… En total, los catorce cirujanos operábamos a una media de unos 500 pacientes cada día… Fue un reto formidable. Tuvimos que sobrepasarnos. Dos meses después, habíamos operado a unos 14 mil pacientes. Casi todas eran personas sin recursos. Con anécdotas muy conmovedoras: madres o padres que veían a sus hijos por primera vez… Ciegos de nacimiento –porque hay cataratas de nacimiento…— que por fin recobraban la vista y descubrían el mundo… Muchos lloraban de emoción. Humanamente fue una experiencia fabulosa.”
“Fidel –recuerda el Dr. Ríos—, un tiempo antes, en una precedente reunión, me había preguntado: ‘¿Cuál es la mejor tecnología para la cirugía oftalmológica, sin contemplar precios pero obviamente que no sea norteamericana?’ Le dije, sin vacilar, que era la alemana o la japonesa. Y el Comandante, a pesar de las reservas expresadas por algún ministro, mandó importar lo mejor. Para dar el mejor tratamiento a nuestro pueblo. Ello permitió a nuestros médicos y a todos nuestros especialistas formarse a las técnicas más actuales, más avanzadas. Sin esos equipos de alta tecnología y sin esos progresos no hubiésemos estado a la altura del desafío que nos planteó aquel 9 de julio de 2004. Fidel lo tenía pensado, no me cabe duda, desde mucho antes. Recordemos que, con Hugo Chávez, ya habían lanzado con enorme éxito, en Venezuela, la ‘Misión Barrio Adentro’, enviando a miles de médicos cubanos a los barrios más pobres para atender a pacientes que, a veces, no habían visto a un doctor o a un dentista en toda su vida. Por eso, los dos Comandantes conciben la idea de lanzar la ‘Operación Milagro’. Pero no divulgan la iniciativa; la mantienen en secreto hasta ver si todo sale bien.”
“Durante más de un año –prosigue la Dra. Eneida Pérez— estuvimos operando a miles y miles de pacientes venezolanos. Se estableció un verdadero puente aéreo con Caracas. Cada enfermo venía, por razones obvias, acompañado de un pariente. Y a este pariente, nuestros servicios médicos lo sometían a un examen de salud completo, multidisciplinario. Y a menudo se descubría que padecían diversas afecciones de salud o padecimientos crónicos; y también se les trataban. O sea que paciente y acompañante regresaban a su país totalmente curados.”
“¿Cuándo se anunció públicamente la existencia de la ’Operación Milagro’?”, le pregunto al Dr. Marcelino Ríos. “Fue —me contesta— en el marco del programa de televisión ‘Aló Presidente’ que se realizó aquí en Cuba, en la provincia de Pinar del Río, en un poblado llamado Sandino, el 21 de agosto de 2005. Ahí es donde los presidentes Hugo Chávez y Fidel Castro anuncian que ya se han operado más de 50 mil pacientes y divulgan la existencia del convenio mediante el cual se crea la ‘Misión Milagro’ que plantea intervenir quirúrgicamente a seis millones de latinoamericanos, aquejados de enfermedades oculares, en un lapso de una década. Se le puso de nombre ‘Milagro’ porque es la expresión popular de centenares de pacientes que, al recobrar la vista, exclaman sorprendidos: ‘¡Es un milagro!’. Muchos de ellos nos contaban sus experiencias de peregrinar por los diferentes servicios de salud de sus respectivos países, sin recibir respuesta. Y ya habían abandonado toda esperanza de recuperar la vista algún día…”
“¿La ‘Operación Milagro’ —le pregunto al Dr. Ríos— se ha extendido a otros países además de Venezuela?” El año siguiente al anuncio hecho por los Comandantes Fidel y Chávez, o sea en 2006, abrimos varios de centros oftalmológicos en Venezuela, integrados por profesionales cubanos —un centenar de ellos trabajadores de nuestro hospital Pando Ferrer. Debo precisar que, en la ‘Operación Milagro’, participan unas 165 instituciones cubanas. Y se dispone, además, de una red de cincuenta centros oftalmológicos con 82 posiciones quirúrgicas en 14 países de América Latina y el Caribe. Porque, en efecto, Fidel y Chávez, a partir de la experiencia cubana, decidieron ampliar el servicio a otros países, incluyendo a varios Estados del Caribe, como Haití y San Vicente y las Granadinas. Bolivia fue la siguiente nación. Después se sumaron Guatemala, Honduras, Ecuador, Paraguay, El Salvador, México, Argentina, Uruguay… Hasta alcanzar una veintena, más otras decenas de establecimientos quirúrgicos abiertos por personal cubano en África y Asia. “
En el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hay unos 45 millones de ciegos. Y, como nos lo precisaba la Dra. Eneida Pérez, la mitad de ellos, o sea unos 25 millones, lo son sencillamente a causa de las cataratas. Lo que significa que, con una simple operación quirúrgica, esos 25 millones de personas podrían recuperar la vista. Dicho de otra manera, esos 25 millones de personas son ciegas porque son pobres. Porque no pueden costearse una intervención quirúrgica de alto coste, o porque no viven en un país con un sistema público de salud que preste esa atención y asuma ese gasto. Esa es la tremenda injusticia que quisieron combatir los líderes de la revoluciones cubana y bolivariana. Igual que ambos combatieron y erradicaron por completo el analfabetismo en sus respectivos países, se propusieron erradicar la ceguera.
Algunos quizás se pregunten si todo esto que estoy diciendo no es más que propaganda. Para verificarlo, como yo era muy miope y con unas cataratas muy complicadas, decidí probar en mi propia persona la ‘Operación Milagro’ y someterme a cirugía en los dos ojos.
Después de los análisis pertinentes, mezclados con las decenas de pacientes que llenan los pasillos del Hospital Pando Ferrer, me sometí a la intervención. Con sus manos de ángel, la Dra. Eneida Pérez me operó. Una semana el primer ojo. La semana siguiente el segundo. Seis o siete minutos a cada vez. Cero dolor. Increíble. Totalmente ambulatorio. Apenas operado, te levantas de la mesa del quirófano por tus propios pies y, sin la ayuda de nadie, te marchas a casa. Dos horas después, te retiras tú mismo el esparadrapo que cubre el ojo operado. Milagro. Ya ves bien. Ya puedes hacer vida normal. Puedo dar testimonio de ello. ¿Cómo no pensar en los millones de personas que han vivido esta experiencia? ¿Cómo no estar eternamente agradecidos a los dos Comandantes que impulsaron este grandioso milagro?
TOMADO DE CUBADEBATE

Felicidades Juan Formell!





Por: Marianela Dufflar
Catalogado como el más importante creador de música popular cubana en el último cuarto del siglo pasado, Juan Formell, bajista, compositor, arreglista, creador y director de la Orquesta los Van Van, hoy cumple 75 años, y si hablo en presente es porque, personas sencillas como él nunca mueren, sigue estando en el corazón de su pueblo, pues tuvo la virtud y el talento de asumir lo cotidiano de la vida nacional, el caudal de refranes populares, la picardía, el sabor y los sucesos más increíbles y los convirtió en melodías, textos y armonías, que hicieron y harán bailar a varias generaciones de cubanos.
Gracias y felicidades Formell por tanta entrega y cubanía para todos y por el bien de la música cubana.

Haydée Milanés presentó su nuevo disco en Arte en la Rampa

Por: Marianela Dufflar

Carátula del disco 

El disco Amor de Haydée Milanés a dúo con Pablo Milanés, grabado en el año 2016 y muy esperado por los melómanos cubanos, fue presentado este martes, en el Salón de Mayo del Pabellón Cuba, como parte de las propuestas de la XVIII edición de la feria Arte en La Rampa.
Bajo licencia para Cuba de Bis Music, sello discográfico de ARTex, el fonograma muestra la madurez artística alcanzada por la intérprete, pianista, compositora, arreglista, productora y directora musical, quien nuevamente sorprende por su vocación de asumir proyectos nada fáciles, cuyos resultados revelan altos valores estéticos y musicales.
Luego de una investigación y selección rigurosas, la joven artista, escogió once temas creados entre los años 1960 y 1980, por uno de los más importantes cantautores de Hispanoamérica, Pablo Milanés, su padre.
Títulos conocidos como, Para vivir, El breve espacio en que no estás y Canción, está ultima conocida en Cuba como, De qué callada manera, con textos de Nicolás Guillén y música de Pablo, conforman el álbum.
A ellos se suman, otros menos conocidos, Hoy estás quizás más lejos, Ya ves, Te espera una noche de éxitos, Ya se va aquella edad, Hoy la vi, El 405 de nunca, A veces cuando el sol y Amor, tema que da nombre al disco, y que su autor dedicó a Zoe Valdés, madre de la intérprete, hace más de 30 años.
Disco entrañable, por razones obvias, en la que la cantante hace un merecido homenaje a Pablo, al que se suma, el deseo de que cada una de estas canciones sea disfrutada, en este tiempo, con nuevo arreglos, donde, al decir de la propia cantante, la guitarra ocupa un lugar protagónico para recrear la manera y magia, en las que fueron concebidas, hacen de esta nueva producción, una propuesta de lujo.
Las voces y el sentimiento de padre e hija, unidas también por el amor a la creación y al arte de los sonidos, el resultado alcanzado en este empeño, al escuchar cada pieza, a la que se unen músicos como el guitarrista Nam San Fong, con quien Haydée comparte parte de los arreglos, Raúl Verdecia, también guitarrista, Yandy Martínez en el bajo y Yaroldy Abreu en las percusiones y en la batería, el maestro Enrique Plá, definen y defienden el concepto musical de este disco, que para muchos, debió haberse grabado hace años, pero que en estos momentos, además de oportuno, resulta un bálsamo para el alma de los que aman la música cubana con una poética y lirismo, que denotan los más nobles sentimientos que acompañan a varias generaciones de cubanos.
Amor, de Haydée Milanés a dúo con Pablo Milanés, además de estar disponible en plataformas digitales, estará dentro de las propuestas de la red de tiendas de ARTex de todo el país y el próximo 4 de agosto, podrá ser adquirido en Arte en la Rampa, donde su protagonista, brindará en el escenario central un concierto, a las 6 de la tarde, que ya comienza a crear expectativas.

Haydée Milanés, en unión de Ela Ramos, Directora de Bis Music y Marianela Dufflar, Relaciones Públicas de ARTex, en la presentación del disco Amor.
Haydée Milanés, en unión de Ela Ramos, Directora de Bis Music y Marianela Dufflar, Relaciones Públicas de ARTex, en la presentación del disco Amor. 

Tomado de CUBADEBATE.