jueves, 16 de noviembre de 2017

Cantante cubana Danay Suárez actuará hoy en los Grammy Latino


Danay Suárez, la talentosa rapera cubana que deslumbra en Viña del Mar 2017. Foto: @eldesconcierto
Danay Suárez, la talentosa rapera cubana que deslumbra en Viña del Mar 2017. Foto: @eldesconcierto
La cantante Danay Suárez actuará hoy en la ceremonia anual de los premios Grammy Latinos, en Las Vegas. La Academia Latina de la Grabación  ha confirmado que será en el segmento especial dedicado a la categoría Mejor Artista Novel.
Danay es la cubana más nominada a esta edición de los Grammy en la que ha sido distinguida en las categorías de mejor álbum del año, con Palabras Manuales; Mejor artista novel; Mejor álbum de música alternativa y Mejor canción alternativa, por el tema Integridad grabado junto a Stephen Marley, uno de los hijos de Bob Marley.
La rapera, nacida en 1985, compartirá escenario en la ceremonia con Alejandro Sanz, Luis Fonsi, Maluma y Residente, entre muchas otras estrellas.
Junto a Danay destaca el Septeto Santiaguero nominado por cuarta ocasión consecutiva en el apartado Mejor Álbum Tropical Tradicional, con el CD Raíz. Ya en 2015, Septeto ganó el Grammy Latino con el CD No quiero llanto: Tributo a Los Compadres, en Música Tradicional.
Además del Septeto Santiaguero, en esa propia categoría se incluye el álbum El Añejo Jardín, en el cual la compañía de teatro infantil La Colmenita contribuye a que los niños se acerquen a temas antológicos de nuestra música.
Otros artistas como Diana Fuentes con La fortuna junto a Tommy Torres y Descemer Bueno con Desde que estamos juntos, junto a Melendi, pugnan en la categoría Canción del Año por compositores.
Los otros presentes por la Isla son Alain Pérez con el álbum ADN en la categoría Mejor Álbum de Salsa y Alex Cuba en la categoría Mejor Álbum Cantautor por el disco Lo único constante.

Con nueve nominaciones, Residente es el favorito para arrasar


Con 9 nominaciones, Residente es el favorito. Foto: AFP.
Con 9 nominaciones, Residente es el favorito. Foto: AFP.
Residente tiene todas las de ganar este jueves en los Latin Grammy con su primer álbum como solista post Calle 13. El astro puertorriqueño encabeza la lista de nominados con nueve candidaturas que incluyen álbum, grabación y canción del año.
La sensación colombiana Maluma le sigue con siete menciones, mientras que Shakira cuenta con cinco.
“Significa mucho”, dijo Residente en una entrevista reciente con sobre las nominaciones. “Para cualquier artista es difícil irse solo tras trabajar en una propuesta como Calle 13,… así que en ese sentido para mí fue maravilloso”.
La entrega de los Latin Grammy, en su 18va edición, llega en momentos en que muchos latinos se preguntan si tienen algo que celebrar este año, cuando han sentido los efectos de la propuesta migratoria del presidente Donald Trump y sus comunidades han sido destruidas por desastres naturales.
Con cinco nominaciones Juanes podría romper el récord que mantiene con Calle 13 en la ceremonia. Ambos han ganado hasta la fecha 21 gramófonos dorados.
El megaéxito de Fonsi y Daddy Yankee, Despacito, cuenta con cuatro candidaturas: a grabación y canción del año, así como a mejor fusión-interpretación urbana por su remix con Justin Bieber y mejor video musical versión corta por su clip. El video, el más visto en la historia de YouTube con más de 4 mil 300 millones de vistas desde su lanzamiento en enero, resalta el colorido y la belleza de la isla de Puerto Rico, devastada por el huracán María en septiembre.
Los latinos este año también tuvieron que lidiar con los efectos del huracán Irma, que pasó por Florida, Cuba, Puerto Rico y otras partes del Caribe; y con el huracán Harvey en Houston, que alberga la tercera población mexicana más grande en Estados Unidos.
En México, un potente sismo sacudió al país el 19 de septiembre y dejó 369 muertos, 228 de ellos en la capital, donde 38 edificios colapsaron. La Academia Latina de la Grabación se vio obligada a postergar una semana el anuncio de las nominaciones ante los desastres naturales.
Al preguntarle si alguna de las piezas nominadas tenía para él un significado especial, Residente mencionó Hijos del cañaveral, contendiente a mejor canción tropical que escribió para Puerto Rico. Su álbum homónimo, que salió a la venta el 31 de marzo, incluye 13 canciones que escribió y grabó a lo largo de dos años en los que viajó por las tierras de origen de algunos de sus ancestros, basado en una prueba de ADN.

Nominados en principales categorías, lista completa aquí

grammy-latino-2017
Álbum Del Año
  • Salsa Big Band — Rubén Blades con Roberto Delgado & Orquesta
  • Obras Son Amores — Antonio Carmona
  • A La Mar — Vicente García
  • Fénix — Nicky Jam
  • Mis Planes Son Amarte — Juanes
  • La Trenza — Mon Laferte
  • Musas (Un Homenaje Al Folclore Latinoamericano En Manos De Los Macorinos,Vol. 1) — Natalia Lafourcade
  • Residente — Residente
  • El Dorado — Shakira
  • Palabras Manuales — Danay Suárez
Grabación Del Año
  • La Flor De La Canela — Rubén Blades
  • El Surco — Jorge Drexler
  • Quiero Que Vuelvas — Alejandro Fernández
  • Despacito — Luis Fonsi con Daddy Yankee
  • El Ratico — Juanes con Kali Uchis
  • Amárrame — Mon Laferte con Juanes
  • Felices Los 4 — Maluma
  • Vente Pa’ Ca — Ricky Martin con Maluma
  • Guerra — Residente
  • Chantaje — Shakira con Maluma
Canción del año (compositor)
  • Amárrame — Mon Laferte, compositora (Mon Laferte con Juanes)
  • Chantaje — Kevin Mauricio Jiménez Londoño, Bryan Snaider Lezcano Chaverra, Joel Antonio López Castro, Maluma y Shakira, compositores (Shakira con Maluma)
  • Desde Que Estamos Juntos — Descemer Bueno y Melendi, compositores (Melendi)
  • Despacito — Daddy Yankee, Erika Ender y Luis Fonsi, compositores (Luis Fonsi con Daddy Yankee)
  • Ella — Ricardo Arjona, compositor (Ricardo Arjona)
  • Felices Los 4 — Mario Cáceres, Kevin Mauricio Jiménez Londoño, Maluma, Servando Primera, Stiven Rojas, Bryan Snaider y Lezcano Chaverra, compositores (Maluma)
  • Guerra — Residente y Jeff Trooko, compositores (Residente)
  • La Fortuna — Diana Fuentes y Tommy Torres, compositores (Diana Fuentes con Tommy Torres)
  • Tú Sí Sabes Quererme — Natalia Lafourcade, compositora (Natalia Lafourcade con Los Macorinos)
  • Vente Pa’ Ca — Nermin Harambasic, Maluma, Ricky Martin, Mauricio Montaner, Ricky Montaner, Lars Pedersen, Carl Ryden, Justin Stein, Ronny Vidar Svendsen y Anne Judith Stokke Wik, compositores (Ricky Martin con Maluma)
Mejor Nuevo Artista
  • Paula Arenas
  • CNCO
  • Vicente García
  • Martina La Peligrosa
  • Mau y Ricky
  • Rawayana
  • Sofía Reyes
  • Rosalía
  • Danay Suarez
  • Sebastián Yatra
Mejor Álbum Vocal Pop Contemporáneo
  • Hijos Del Mar — David Bisbal
  • Rompiendo Fronteras — Alejandro Fernández
  • Flora Y Faῦna — Camila Luna
  • El Dorado — Shakira
  • Extended Play Yatra — Sebastián Yatra
Mejor Fusión / Interpretación Urbana
  • Si Tu Novio Te Deja Sola — J. Balvin con Bad Bunny
  • Despacito (remix) — Luis Fonsi y Daddy Yankee con Justin Bieber
  • El Amante — Nicky Jam
  • Dagombas En Tamale — Residente
  • Chantaje — Shakira con Maluma
Mejor Álbum de Música Alternativa
  • Jei Beibi — Café Tacvba
  • Apocalipsis Zombi — El Cuarteto de Nos
  • La Trenza — Mon Laferte
  • La Promesa De Thamar — Sig Ragga
  • Palabras Manuales — Danay Suarez
    TOMADO DE CUBADEBATE.

martes, 14 de noviembre de 2017

¿Para dónde vuelan los flamencos?

Por Giraldo Mazola

Ser fidelista no es una desviación de la teoría marxista. Es ser marxista, martiano y tener una confianza infinita en la genialidad de un dirigente -de los que nacen cada cien años y que nuestra generación tuvo la suerte de coincidir con él- y de participar bajo su guía en la gesta definitiva de la redención de la patria.
Esa confianza se va materializando y consolidando poco a poco, mediante sus acciones cotidianas, sus análisis, su estilo de encontrarse siempre en la primera línea de cualquier combate contra enemigos o desastres naturales.
No se trata de una aceptación superficial de las decisiones o criterios del jefe sino la convicción de que sus opiniones a veces soñadoras, -pues un revolucionario siempre debe soñar-, aún cuando no se comprendan en su dimensión al principio, después advertimos que mientras nosotros habitualmente vemos facetas inmediatas de una situación, generalmente él suele apreciar aspectos de más largo alcance.
Recuerdo muchas ocasiones en las que yo estaba sumergido en la cotidianidad y Fidel además de apreciarla se proyectaba a cuestiones perspectivas donde ese problema perdía su dimensión  para ceder el espacio a las de su perspectiva.
Hay infinidad de anécdotas de esas ensoñaciones y de esa confianza en la visión de un futuro asequible cuando el camino presente parecía preñado de obstáculos insalvables. Raúl relata lo que sin dudas es el ejemplo cardinal de lo que digo al explicarnos el encuentro de ambos con el diezmado grupo que sobrevivió a la emboscada de Alegría de Pío, rodeados de miles de soldados  y su afirmación de que con ese exiguo grupo ganaríamos, como ganamos, la guerra que se iniciaba.
Además lograba contagiarnos de esa confianza en el porvenir pero educándonos a soñar y a analizar todas las circunstancias presentes y futuras. Lo percibí cuando René Rodríguez bajó de la sierra en 1957 para llevar al periodista norteamericano Mathews a aquella entrevista histórica y luego para hacerse cargo de los grupos de acción de la capital, quien venía permeado de esa forma de pensar y actuar que inculcaba Fidel.
Quiero referir mis recuerdos de un hecho ocurrido en Camaguey en la década del 70. Fidel impulsaba y supervisaba la ejecución de la infinidad de planes de nuestro desarrollo no únicamente con reuniones en la capital sino con recorridos frecuentes por el país. Eran un método muy práctico para constatar en el terreno su marcha y contagiar a todos sus ejecutores la fe necesaria para vencer obstáculos que parecían a veces insuperables. No acostumbraba a avisar con mucha antelación sus visitas ni a anticipar lo que se proponía recorrer o chequear. Al menos ese es el recuerdo que conservo de Camaguey.
En una ocasión advirtió casi una semana antes su visita y su interés por visitar las fábricas de fertilizantes y de cemento de Nuevitas, la playa de Santa Lucía y el Rectángulo Ganadero de Guáimaro.
Tomamos ante el aviso todas las medidas para revisar y controlar todo lo que estaba en nuestros proyectos de desarrollo y los fundamentales planes de la agricultura y la zafra.
Héctor Argilés, joven combatiente del 26 de julio de Regla que se incorporó a las FAR y llegó a ser el jefe de operaciones de la división 2350 que dirigía el comandante Rogelio Acevedo y era el ariete defensivo de la capital, era entonces el primer secretario del Partido en Nuevitas y se dedicó a revisar todo lo que estaba en su jurisdicción.
Nuevitas contaba en 1959 con apenas unos 10 mil habitantes y un puerto que solo trabajaba medio año en correspondencia con la producción de azúcar y unas pequeñas industrias locales. El desempleo reinaba y la pobreza caracterizaba esa bella ciudad camagüeyana. Del proceso de industrialización propuesto por el Che ya operaba la planta de electrodos y la de alambre con púas, el combinado industrial Esteban Lugo, la fábrica de cemento, la termoeléctrica 10 de Octubre y el complejo químico de fertilizantes. El puerto dejó de ser monoexportador de azúcar para convertirse en la tercera terminal marítima del país en carga general y en el puerto alterno del de La Habana, manipulando más de un millón de toneladas métricas de mercancías. Se le añadieron una base de almacenamiento de combustibles y otra de amoniaco en Pastelillo, por donde también se realizan exportaciones de cemento. Las seis unidades de la termoeléctrica aportaban más de 600 megawatts-hora. El coloso productor de fertilizantes garantizaba el abono nacional para los programas agrícolas cañero y de cultivos varios a diversas regiones. Este florecimiento de modernas industrias representó la capacitación de miles de hombres y mujeres de allí, de Camagüey y de todo el país para el funcionamiento de las grandes plantas y las operaciones portuarias. Surgieron miles de empleos en las importantes ramas industriales y portuarias, y en la construcción de presas, acueductos y viviendas, para garantizar el hábitat a las nuevas familias que el propio desarrollo promovió en la región. Detrás vinieron las inversiones sociales de escuelas de todos los niveles, politécnicos, aulas universitarias, policlínicos, un hospital con excelentes servicios médicos y de urgencia, casas de cultura, redes de comunicaciones, emisora de radio y un canal de televisión. Su población creció hasta más de 40 mil habitantes.
Cuando se produce esta visita de Fidel, apenas catorce años después el cambio era extraordinario.
Además del control de los datos de la siembra de caña y las reparaciones en los dos centrales del municipio, Argilés los visitó repetidamente para precisar la situación así como los proyectos de expansión citrícola de Sola, la construcción de caminos, la marcha de las fábricas de cemento y de generación eléctrica, los planes de vivienda y la siempre tensa situación del puerto.
Incluso fue personalmente a recorrer el primer pedraplén que hacíamos de alrededor de dos kilómetros para unir el cayo Sabinal, con 335 kilómetros cuadrados y 33 de playas -que fuera base de operaciones de corsarios y piratas y de leyendas de tesoros enterrados,- y la tierra firme que ejecutaba el Chino, Rolando Cabrera, combatiente del ejército rebelde, con una pequeña brigada de equipos viejos consistente en un par de bulldozers, varios camiones y un cargador. Recibía el reporte diario de la marcha de ese trabajo pero lo visitó un atardecer. Cuando marchaba con el Chino dentro del cayo se sorprendió con un ruido no conocido y el Chino le aclaró que a esa hora cientos de los flamencos de Santa Lucía volaban por encima de la bahía hasta las casimbas del cayo. Se pusieron a observar y vieron varias decenas que venía planeando bajo para descender en ellas.
Desde luego fue exhaustivo en la revisión de la situación de las fábricas de fertilizantes y cemento donde felizmente todos sus índices de producción marchaban bien y también de la playa de Santa Lucía. Allí si había un buen enredo. La construcción de la carretera asfaltada que la comunicaba con la capital marchaba a un ritmo aceptable pero no así el primer hotel y el campamento que edificábamos en la playa con constructores de la CJC. El primero tenía un atraso de más de cinco semanas que después de numerosos chequeos sólo era posible reducirlo muy poco por la ruta crítica de la obra.
En fin que esperábamos que nos costaría una buena reprimenda cuando el comandante constatara esto. Incluso algunos pensaban que el conocimiento del atraso era la causa de la visita.
Al fin llegó Fidel e inició en la mañana siguiente el recorrido anunciado acompañado de Raúl Curbelo y Jaime Crombet, primer y segundo secretario del Partido en la provincia y de Argilés. La visita a la fábrica de Fertilizantes y a la de cemento fueron muy positivas por las frases estimulantes que dijo a los colectivos de trabajadores. Percatándose de la satisfacción del Comandante por la visita a las dos fábricas y el diálogo con sus obreros, al salir de la de cemento Argilés le plantea: “Comandante quisiera de ser posible una ayuda suya,” y Fidel le responde enseguida preguntándole qué ayuda quiere y entonces le sugiere que sería recomendable pasar por algunas calles de Nuevitas para saludar a la población. Fidel le indica al chofer que tome por donde él le indique y así los carros pasaron por la calle principal y otras avenidas donde el pueblo al ver la caravana y percatarse que iba Fidel, empezaron a salir de las casas, los comercios, saludándolo con tal efusión que fue realmente impresionante.
Al concluir el recorrido Argilés le informó la marcha de la construcción del pedraplén a Sabinal y las dificultades motivadas por la situación de los equipos y el comandante le asignó, anotándolo en su libreta, varios equipos nuevos que llegaron una semana después y dieron un impulso decisivo a aquella obra.
Durante el trayecto a Santa Lucía fue apreciando la construcción de la carretera asfaltada que comenzaba a sustituir el pedraplén que ejecutaba con escasos equipos el entusiasta jefe de viales de la provincia Quiroga y que comenzaba a cambiar la imagen del acceso a la playa.
Santa Lucía, a 120 kilómetros de Camaguey, tiene una faja de arena fina de más de veinte kilómetros de playa arenosa de origen coralino y es después de Varadero la mayor potencial playa del país. El ancho promedio de la franja de arena es de quinde metros. Sus aguas son muy tranquilas, transparentes y de fondos arenosos ideales para el deporte náutico, la pesca superficial, la foto-caza submarina y los baños de mar. Una extensa y bien conservada barrera coralina, parte de la mayor del hemisferio occidental, se extiende paralela  a la costa a dos kilómetros de ella y limita las áreas para baños de mar.
Había entonces decenas de casas construidas por hacendados camagüeyanos y unas pocas edificaciones rústicas hechas después del triunfo de la revolución. El terraplén que lo comunicaba capital, que ahora se asfaltaba, estaba en mal estado y la carencia de instalaciones populares y de agua potable limitaba su disfrute por la población. Se iniciaba, con la carretera, ese primer hotel y la construcción de la presa Atalaya, la solución de esos problemas que darían facilidades para su disfrute.
La playa está limitada al sur por la más grande salina del país separada de la franja arenosa por la laguna natural El Real, poblada por el mayor conglomerado de flamencos rosados del país.
Frente al hotel en construcción, lo esperaba un grupo más nutrido. El jefe de la obra ofreció cifras y datos y explicó las causas del atraso donde en efecto incidían factores objetivos pero también muchos derivados de nuestra inexperiencia y deficiencias.
Fidel escuchaba atentamente la información mientras observaba el entorno. Dio algunos pasos a su izquierda y derecha. Casi finalizaba el jefe de la obra cuando lo interrumpió en voz baja: ¿Para dónde vuelan los flamencos?
Todos los presentes se miraron unos a otros y nadie tenía la respuesta para esta inesperada pregunta. Argilés en un extremo se adelantó un poco y para alivio de todos dijo: "Comandante, al atardecer vuelan muchos de ellos a través de la bahía para las casimbas del cayo Sabinal. Las vi hace poco cuando revisaba el trabajo del pedraplén” 
Fidel volvió a caminar mirando ahora hacia la laguna y comenzó a acercarse a los jeeps sin decir nada del atraso de la obra que nos tenía en vilo. Se detuvo y nos explicó a todos lo que me pareció después que era el motivo de su visita a ese lugar.
Con palabras más elocuentes y precisas que las que logro recordar dijo que Santa Lucía sería la playa de los trabajadores camagüeyanos y una de las orientales del norte de esa provincia.
Y ahí se remontó a pensar viendo ante sí lo que requeriría varios años materializar y que la mayoría de nosotros no veía con esa claridad sumergidos en los problemas difíciles de la terminación de las obras iniciales. Para ello tenemos que terminar la presa y la conductora que la abastecerá de agua potable, concluir la carretera que la une a la de Nuevitas y la que acabamos de comenzar, que irá por la costa norte. Aquí habrá que edificar una decena de hoteles pero no como este, tendrán que ser más verticales o extendiéndonos a lo largo de la playa para no reducir la capacidad de la laguna. Con lo que me dicen de los flamencos esto no los afectará y seguirán constituyendo un bello ornato para todos y una prueba del respeto que debemos brindar a nuestra naturaleza.

Hoy, treinta años después, muchos de aquellos sueños son realidades. Santa Lucía cuenta con cinco hoteles de categoría con más de 1 000 habitaciones y dos centros de buceo y deportes náuticos. 
TOMADO DE BLOG SEGUNDA CITA DEL TROVADOR SILVIO RODRIGUEZ.

lunes, 13 de noviembre de 2017

ICOM-2017: “No podemos construir un país sin saber lo que pasa en el mundo”

icom-2017-banner
Esta semana se reúnen en Cuba varias de las mentes más dotadas en el campo de las Ciencias Sociales. Personalidades como el británico John B. Thompson (Ideología y cultura moderna), el franco-hispano Ignacio Ramonet (Propagandas silenciosas o Guerras del Siglo XXI) o el argentino Carlos Alberto Scolari (Narrativas Transmedia. Cuando todos los medios cuentan) debatirán con estudiantes, investigadores y autoridades cubanas en el Palacio de las Convenciones.
Finalmente, hoy se inaugura ICOM-2017.
El IX Encuentro Internacional de Investigadores y Estudiosos de la Información y la Comunicación (ICOM-2017), trae a La Habana a representantes de 15 países que presentarán más de 340 ponencias a partir de hoy y hasta el viernes próximo.
Sobre este evento, uno de los de más alto nivel académico que acoge Cuba, conversamos con Raúl Garcés Corra, decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y presidente del Comité Organizador.
Raúl Garcés, presidente del Comité Organizador. Foto: @fcomUH/ Facebook.
Raúl Garcés, presidente del Comité Organizador durante la conferencia de prensa sobre ICOM-2017 el pasado 24 de octubre. Foto: @fcomUH/ Facebook.
– ICOM-2015 dejó el listón bien alto ¿Qué podemos esperar de esta edición?
– Hay una evidencia de que el evento se está posicionando. Además, aumenta la importancia que la investigación, la administración pública y el sistema empresarial cubano le conceden al tema de la Comunicación y la Información como elementos que son transversales a la gestión del desarrollo.
En esta edición existe una mayor participación de cubanos. Contamos con una gran cantidad de empresas, como BioCubaFarma o Etecsa, y de entidades de la administración pública, como la Fiscalía General o la Asamblea Nacional, que participan en ICOM para exponer sus experiencias en torno a cómo funcionan los departamentos de Comunicación Institucional, cómo la Información y la Comunicación se comportan en la era digital.
La participación de Cuba ayudará a mostrar nuestra experiencia y ponerla en diálogo con lo que pasa en el mundo.
Por otra parte, ICOM-2015 lo hicimos con la ULEPICC, que es una red de Economía Política y Pensamiento Crítico que nos ponía en una situación favorable para traer a un grupo de investigadores. Este año lo hemos convocado por nosotros mismos, es decir, el país, la Universidad, la Facultad.
Tenemos por lo menos 12 investigadores importantes, algunos de ellos bien conocidos en Cuba como Ignacio Ramonet, John B. Thombson, Carlos Alberto Ávila, Carlos Scolari, Gabriel Kaplún, etc.
Todos accedieron muy favorablemente a la invitación de Cuba y estarán con nosotros exponiendo parte de sus experiencias y poniéndolas en diálogo con lo que pasa en el país.
Autores de las conferencias magistrales en ICOM-2017. Imagen: FCOM.
Autores de las conferencias magistrales en ICOM-2017. Imagen: FCOM.
– Realmente es impresionante la capacidad que ha tenido el Comité Organizador para reunir a tantos investigadores de renombre durante una semana aquí en La Habana ¿Cómo ha sido el proceso de gestión para lograr que ICOM mantenga un nivel tan alto en cuanto a organización, calidad y cantidad de ponencias participantes?
– La verdad que es incontable. Es un ejercicio de carpintería que depende de mucha gente. Depende también de las alianzas que la Universidad ha trazado con la sociedad.
Nosotros no les pagamos honorarios a todas estas personas. Vienen, entre otras cosas, por la curiosidad de conocer Cuba y porque les interesa contrastar su discurso con el que pueden encontrar en este país.
Gracias a la participación de algunos patrocinadores corremos con los gastos de alojamiento y pasaje. Esto también demuestra la posibilidad de construir alianzas con el sistema de Naciones Unidas, con determinadas organizaciones que han ayudados en las gestiones de patrocinio y que les interesan que traigamos a personalidades del mundo de la Comunicación y la Información.
Pero más que el patrocinio, quisiera resaltar la voluntad de esas personalidades. Al primer correo que les escribimos accedieron a participar en ICOM, por el interés que tienen en Cuba.
Creo que será una oportunidad excepcional, vamos a encontrar un montón de referentes internacionales muy actualizados y es una oportunidad que debemos aprovechar desde todos los ámbitos posibles para incorporar el discurso y la práctica de la Información y la Comunicación a nuestro modelo de desarrollo de modo mucho más funcional y avanzado.
Raúl Garcés, decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, durante ICOM-2015. Foto: Cubadebate/ Ismael Francisco.
Raúl Garcés, decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, durante ICOM-2015. Foto: Cubadebate/ Ismael Francisco.
– Puede ocurrir que este tipo de congresos se quede en la teoría, pero en este caso de antemano existe una disposición para repercutir en el desarrollo del país. Usted ha explicado que los delegados también debatirían sobre la actualización del modelo cubano ¿Cómo ICOM-2017 puede repercutir sobre la realidad de Cuba?
– ICOM no es un acto de magia. No es posible esperar que todo lo que se discuta dentro de un evento teórico constituya una aplicación al día siguiente.
Pero nosotros necesitamos un cambio cultural, necesitamos personas capaces de liderar un proceso de transformación en el mundo de la Información y la Comunicación, porque no es un mundo en el que acumulemos una tradición muy avanzada.
Somos un país muy avanzado en el ámbito de la Salud, la Educación, la Cultura, pero no en la Información y la Comunicación; por los atrasos tecnológicos, el impacto del bloqueo económico, el hecho de que no hayamos podido incorporar las competencias de una Sociedad Red. Prácticamente ayer en términos de tiempo histórico nos conectamos a un cable de fibra óptica, ahora es que empezamos a realizar pruebas para internet en las casas, que independiente de la brecha digital y de las desigualdades de todo tipo, en buena parte del mundo funciona con un mayor nivel de acceso y penetración que el nuestro.
Pero el progreso tecnológico no puede ser utilizado ni rendir frutos ni convertirse en un cambio estructural para la sociedad sino se acompaña de una transformación cultural.
Para un cambio cultural ayuda la discusión, el debate y el contraste de experiencias.
Nosotros no podemos construir un país sin saber las mejores experiencias de lo que pasa en el mundo. Bueno, pudiéramos avanzar, pero probablemente tropezando con los problemas que otros han tropezado antes. A nosotros nos hace falta conocer los problemas de los otros para no tropezar con las mismas piedras y entender cuáles son los problemas y las soluciones que otros han enfrentado.
ICOM es un evento sobre la Información y la Comunicación en genérico, pero queremos que también aborde la discusión del desarrollo cubano.
A quienes nos interesa superar una visión instrumental de la Comunicación y concebirla como un bien público y un derecho ciudadano, tal como se concibe en los Lineamientos y en el Plan de Desarrollo 2030, debe identificar en cada ponencia o conferencia magistral lo que le sirva a su propio sayo, para ponérselo.
Pero también depende de la capacidad y de las competencias que tengan los líderes de las transformaciones en este ámbito para apropiarse de ese mundo y aplicarlo concretamente en sus respectivos entornos laborales.
El tema de ICOM-2015 fue “Economía Política, Cultura y Pensamiento Crítico”, en esta edición es “Sociedad, entornos laborales y Universidad miradas transdisciplinares desde la Información y la Comunicación”.
– ¿Cómo ICOM puede ayudar específicamente a la prensa en este momento en que se habla de modificar los modelos de gestión de los medios cubanos?
– Los entornos laborales han cambiado, tenemos un mundo cada vez más multimedial, en el que las generaciones de nativos digitales son capaces de producir información con suficiente capacidad como para competir con el entorno periodístico. Un post en un blog puede tener más repercusión que una editorial de un periódico tradicional.
Entonces, ese entorno laboral nos obliga a que la Información y la Comunicación no sean patrimonio privativo de los estudiantes de una facultad universitaria, sino entender que son patrimonio de todos.
Todo el mundo puede conectarse y articularse a una Sociedad Red. Debemos conocer qué es una Sociedad Red, cuáles son las implicaciones políticas, culturales, económicas y sociales de una Sociedad Red y aprender a gestionarla. Este es un proceso que necesita entender la producción comunicativa y simbólica de la sociedad no en una dirección vertical, sino en direcciones reticulares, que vienen a partir de nodos que se interconectan y que van fundando progresivamente capitales relacionales.
Entonces nosotros debemos construir los capitales relacionales de nuestras empresas, de nuestras organizaciones de la administración pública, de entidades de desarrollo local, porque el capital relacional da visibilidad.
Si nosotros le dejamos la visibilidad al sector privado en contraste con el sector público, eso tiene consecuencias, y las consecuencias son políticas. Nosotros tenemos que construir capital relacional para el sector público, para el Estado, para las empresas del Estado, nosotros – y me refiero a toda la sociedad – tenemos que construir capital relacional para un proyecto político.
Y la Información y la Comunicación pueden hacer contribuciones importantes en ese sentido.
– ¿Qué depara el futuro para ICOM?
– Tenemos previsto mantenerlo cada dos años. El próximo ya lo hemos definido, estará dedicado a la “Información, Comunicación y el Desarrollo”, no por gusto.
Primero porque el área de la Comunicación y el Desarrollo viene progresando con ímpetu dentro de la Facultad y segundo porque nos interesa mucho el desarrollo de Cuba.
Si estamos hablando de las bases de desarrollo para 2030, creo que es muy importante que en 2019 hagamos un corte en materia de Información y Comunicación y veamos qué hemos avanzado, críticamente, como le toca a la investigación y más en un país como Cuba, que tiene la responsabilidad de construir un pensamiento crítico desde el sur en torno a determinados paradigmas dominantes.
TOMADO DE CUBADEBATE

Mi hermano Vicente


Algo que siempre recuerdo son los ojos azules de Elsa Miranda, muy abiertos y fijos en los míos, apretándome los dos brazos y diciéndome “¡Tráemelo vivo!”, en vísperas de Angola. Pero desde muchos años antes su hijo Vicente era uno de los estudiantes más aguerridos de la secundaria. De todos nosotros era el que parecía un héroe y, a la vez, el más elegante, el único que casi siempre andaba en saco. Nunca pude explicarme cómo conseguía aquel balance entre muchacho de clase media y feroz combatiente.
Yo con dieciséis y él con quince, nos gustaban las mismas músicas, las mismas películas y a veces las mismas compañeras (cosa que nunca nos llevó a disgustos). Creo que la segunda vez que bebí en mi vida fue una noche que fuimos a un bar a escuchar a Los Astros, de Raúl Gómez, que por entonces tenían un número pegado en la radio. Después de un par de cubalibres salimos a coger la ruta 27 frente a Maternidad de Línea, y ya en su casa de la calle Neptuno tuve que subirlo en hombros por las empinadas escaleras. No se me olvida que Esther y Tata, sus inmortales tías, me dijeron horrores por llevarlo en semejante estado.
Cuando me desmovilicé de las FAR y volví a verlo, se debatía entre hacer canciones y graduarse de profesor de Física. Pero la bohemia acabó seduciéndolo (era demasiado tentadora) y aquel muchacho con portafolios se convirtió en el jipi más sangriento de su generación. Escribió las canciones más extremas que yo haya escuchado nunca, en las que era bala feroz, rompía monte encuero y llegaba a pedir que hundieran las manos en sus entrañas y experimentaran con sus vísceras. Cantando y prodigando generosamente su existencia, mi amigo Vicente se convirtió en una suerte de holocausto cotidiano que tributaba a un luminoso porvenir.
Se sabe que la vida no siempre premia la virtud con la justicia. Pero si este amigo tiene fama de algo entre sus compañeros --además de trovador irreductible-- es de nobleza humana. Y es que todos sabemos que él siempre ha sido el más dispuesto al sacrificio, verdadero cantor de barricadas, tantas veces no bien gratificado.
Para decir exactamente eso son estas palabras y esta entrada, para decir que, aunque en ocasiones falten honores, medallas y reconocimientos, sin duda existen dignidades ejemplares mucho más necesarias y ciertas que las que son de humo.

Felicidades en tus nobles 70, Vicente Feliú Miranda.
TOMADO DEL BLOG SEGUNDA CITA DEL TROVADOR SILVIO RODRIGUEZ

LA POLÍTICA DE LA ADMINISTRACIÓN TRUMP HACIA CUBA: UN BALANCE NECESARIO

Elier Ramírez Cañedo
El 16 de junio de 2017, durante un discurso en Miami, más parecido a un show televisivo que a un acto político, el nuevo inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, despejó la incógnita que existía en cuanto al rumbo que tomaría su administración en relación con la Mayor de las Antillas. Sin embargo, la relación bilateral entre ambos países se da en diferentes planos, en medio de múltiples contradicciones y en un contexto cambiante, que en la actualidad no favorece las políticas fallidas del pasado, diseñadas e implementadas por los distintos gobiernos de los Estados Unidos contra Cuba,  a pesar de todo el empeño de Trump por barrer con todo lo avanzado en los últimos años en las relaciones bilaterales y los logros para nada despreciables que ha logrado en ese sentido.
No puede ignorarse que las variables que empujaron a la administración demócrata de Barack Obama a negociar secretamente con Cuba durante 18 meses y luego realizar los históricos anuncios se mantienen e incluso algunas de ellas se consolidan, lo cual dificulta el camino a Trump para destruir el legado de su predecesor, lo que parece ser una de sus mayores obsesiones y no solo en lo concerniente al tema Cuba.
Aunque existe una élite de poder de extrema derecha, encabezada por varios congresistas de origen cubano, que respaldan a Trump en el regreso a la clásica política de confrontación, el consenso dentro de la propia élite de poder de los Estados Unidos y su aparato burocrático se inclina a continuar la apertura iniciada por Obama el 17 de diciembre del 2014. Por tanto, la política que está adoptando la administración Trump hacia Cuba, tiene grandes posibilidades de convertirse en el futuro en una anomalía coyuntural, que terminará siendo barrida por la lógica sistémica, proclive a continuar el enfoque del acercamiento. Quizás Ben Rhodes, ex asesor de Obama, utilizó la frase más exacta cuando expresó que el anuncio de Trump constituía el “último suspiro ilógico de una política estadounidense con un historial de 50 años de fracaso”.[i]
Es cierto que el costo político que representa para Trump, darle marcha atrás a lo avanzado durante los años de su predecesor en la Casa Blanca en la relación con Cuba, resulta menor en comparación a otros temas de la agenda doméstica e internacional sobre los cuales pretende ganar el apoyo de los congresistas de origen cubano, junto a su respaldo electoral; pero no deja de ser alto, además de un negocio bastante inseguro. Pierde en primer lugar con Cuba, pues la Isla ha sobrevivido a este tipo de política fracasada por décadas, además de granjearse el rechazo prácticamente absoluto del pueblo cubano, incluyendo el sector privado, uno de los más afectados con un retroceso de las relaciones; pierde en su proyección hacia de América Latina y el Caribe, sobre todo teniendo en cuenta que el próximo año el presidente Trump verá las caras a los presidentes de la región en la Cumbre de las Américas a celebrarse en Lima, Perú, en el mes de abril; tampoco gana en el escenario internacional –incluyendo sus aliados-, donde existe un rechazo generalizado a la política de aislamiento y bloqueo contra Cuba, así como frente a la opinión pública de los Estados Unidos y de los propios cubanoamericanos quienes en su gran mayoría se inclinan por la mejoría de las relaciones con la Isla. Volver a las políticas del pasado con relación a Cuba va en contra los propios intereses económicos, diplomáticos, políticos y de seguridad de los Estados Unidos. Un estudio de la organización Engage Cuba, concluye que dar marcha atrás a lo logrado en tiempos de Obama impediría a mediano y corto plazo la creación de 12 295 puestos de trabajo en los Estados Unidos y la pérdida para ese país de más de 6 600 millones de dólares.[ii]
Por las informaciones filtradas a medios de prensa estadounidenses como The Hill, se conoce que los congresistas Marco Rubio y Mario Díaz Balart habían logrado pactar con Trump antes de su discurso del 16 de junio, una reversión total de todas las políticas de Obama en relación con Cuba adoptadas a partir del 17 de diciembre de 2014, que incluía el cierre de las embajadas, el retorno de Cuba a la espuria lista de países terroristas, y la suspensión de todos los acuerdos de cooperación firmados, sin embargo, cuando el borrador del memorándum circuló por las estructuras burocráticas hubo un rechazo casi unánime a estas políticas, por lo que finalmente Trump tuvo que firmar un documento bastante diluido en comparación con la propuesta original, que dejaba en pie los 22 acuerdos de cooperación firmados por ambos países durante el mandato de Obama, así como las embajadas en ambas capitales. Asimismo, junto al anuncio del presidente se hizo la aclaración, de que mientras el Departamento del Tesoro no publicara las nuevas regulaciones –algo que podía tardar varios meses-, se mantenía el estatus quo e incluso, que cuando éstas fueran publicadas serían prospectivas por lo que no se afectarían los contratos y las licencias ya existentes.
Pasarían más de cinco meses – hasta el 8 de noviembre- para que estas nuevas regulaciones fueran publicadas. No obstante, por lo que estaba ya formulado en el memorándum presidencial firmado por el presidente Trump, se podía concluir que si bien las nuevas medidas anunciadas no constituían un regreso al escenario existente antes del 17 de diciembre de 2014, sí representaban un retroceso significativo en lo avanzado en las áreas del comercio y los viajes. Los pasos hacia atrás en la política hacia Cuba anunciados por el presidente Trump fueron los siguientes:

  • Prohibición de las transacciones económicas, comerciales y financieras de compañías y entidades estadounidenses con empresas y entidades cubanas vinculadas con las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior.
  • Ampliación de la lista de funcionarios del Gobierno y de ciudadanos cubanos que no podrán recibir visas, remesas o involucrarse en transacciones con entidades estadounidenses.
  • Eliminación de los viajes individuales bajo la categoría de intercambios pueblo a pueblo.
  • Derogación de la Directiva Presidencial de Barack Obama sobre la Normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.
  • Oposición de los Estados Unidos a las acciones que promuevan el levantamiento del bloqueo a Cuba en las Naciones Unidas y otros foros internacionales.
  • Aplicación estricta de la prohibición de viajar a Cuba fuera del marco de las 12 categorías autorizadas por la ley de Estados Unidos, que excluyen los viajes de turismo.
A lo anterior se añade el enrarecimiento del ambiente para el diálogo y la negociación bilateral, que provoca un discurso tan estridente  y hostil como el del presidente Trump con relación a Cuba.
Pero más allá de ese discurso que desde posiciones de fuerza pretendió fijar condicionamientos a Cuba, en la práctica, después del reality show en Miami,  la administración Trump continuó dándole cumplimiento a una buena parte de los acuerdos bilaterales firmados en época de Obama, incluyendo los nuevos acuerdos migratorios, lo que implicó la devolución a la Isla de los cubanos que habían entrado ilegalmente al territorio estadounidense. Del mismo modo, las ligeras brechas al bloqueo en el plano comercial prosiguieron su curso, y algunos de los sectores de negocios estadounidenses que habían apostado por el mercado cubano –en especial la industria de los viajes, tanto compañías aéreas como de cruceros-, lejos de retroceder, continuaron ampliando las relaciones con la Isla, incluso con viajes de delegaciones empresariales. Hubo también avances en el área marítimo- portuaria, con la firma de varios convenios con autoridades locales de varias importantes ciudades de los Estados Unidos.
Los canales de comunicación entre ambos países tampoco fueron cortados. El 19 de septiembre, mientras el presidente Trump realizaba declaraciones ofensivas e injerencistas sobre Cuba en su discurso en la ONU, tenía lugar en Washington la sexta reunión de la Comisión Bilateral Cuba-Estados, otra evidencia de las profundas contradicciones en que se desenvuelve la política de esta administración hacia Cuba. La Comisión Bilateral Cuba-Estados Unidos es un instrumento creado durante el período de Obama para avanzar hacia la normalización de las relaciones entre ambos países, proceso que Trump había anunciado el 16 de junio estaba “cancelando”.
Lo que si se ha quedado muy claro en estos meses es que el presidente de los Estados Unidos ha convertido a Cuba en una mera ficha de cambio para sus turbios manejos de política interna. Y en esos manejos turbios está la mano del senador Marco Rubio, con el cual al parecer el presidente ha llegado a algún acuerdo, a cambio de su apoyo en el Comité de Inteligencia del Senado donde su responsabilidad está siendo cuestionada en la investigación por la presunta injerencia rusa en la campaña electoral de 2016.  Estos sectores de extrema derecha de origen cubano se encuentran hoy a la ofensiva y el presidente no ha dejado de complacerlos. La construcción del nuevo pretexto de los supuestos ataques sónicos contra el personal diplomático de la embajada de los Estados Unidos en La Habana le ha venido como anillo al dedo a estos sectores, quienes son los únicos que se benefician con este tipo de operaciones de bandera falsa, en las cuales Estados Unidos tiene una larga experiencia. No hizo falta entonces esperar a que la burocracia jugara su papel y se publicaran las nuevas regulaciones con las medidas anunciadas por el presidente el 16 de junio, se utilizó el subterfugio de los “incidentes sónicos” para acelerar la implementación práctica del retroceso de las relaciones bilaterales.
El senador Marco Rubio, al conocer sobre los supuestos incidentes en La Habana, envió una carta al secretario de Estado, Rex Tillerson, en la cual pedía la expulsión de todos los diplomáticos cubanos de Washington y el cierre de la embajada cubana en ese país. Rubio logró además la firma de senadores republicanos como Tom Cotton, Richard Burr, John Cornyn y James Lankford.
A propuesta de la parte cubana, el canciller Bruno Rodríguez Parilla sostuvo una reunión con el secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson, en New York el 26 de septiembre, donde trasmitió la seriedad y profesionalidad de la investigación realizada por las autoridades cubanas desde que conocieron de los incidentes por los representantes del gobierno estadounidense y que hasta ese momento no se había encontrado evidencia alguna que demostrara las causas y el origen de las alegadas afecciones a la salud de los diplomáticos de los Estados Unidos, pero que no obstante, se habían adoptado medidas adicionales de protección de los diplomáticos estadounidenses y sus familiares. El Ministro cubano también solicitó al gobierno de los Estados Unidos mayor cooperación en la investigación en curso y enfatizó que la Isla no ha perpetrado nunca ni perpetrará ataques de ninguna naturaleza contra diplomáticos, como tampoco ha permitido ni permitirá que su territorio sea utilizado por terceros para este propósito.
No obstante, el 29 de septiembre se conoció la decisión de Washington de reducir más de la mitad de su personal diplomático en Cuba, cancelar por “tiempo indefinido” la tramitación de visas, acompañado de una advertencia a los ciudadanos estadounidenses de los peligros que podían correr en caso de visitar la Isla. La primera reacción del senador Marco Rubio no fue de beneplácito, sino de inconformidad, consideró la medida como débil e inaceptable, en su criterio el gobierno de los Estados Unidos debía expulsar a funcionarios cubanos de la embajada en Washington. “Es vergonzoso que el Departamento de Estado retire a la mayoría de su personal de la embajada de EE UU en Cuba pero Castro puede quedarse con los que quiera en EE UU”, escribió en su cuenta Twiter. Muy poco después, el 3 de octubre, la administración Trump siguiendo esta “recomendación” ordenaba la reducción del personal diplomático cubano en Washington al mismo nivel del existente en La Habana. El presidente llegó incluso a responsabilizar al gobierno cubano por los presuntos daños a la salud del personal diplomático estadounidense en la Isla llevando la relaciones entre ambos países a su nivel más bajo desde los anuncios del 17 de diciembre de 2014.
La saga acústica ha ido desinflándose hasta el nivel de lo ridículo. El gobierno de los Estados Unidos no ha aportado prueba alguna que demuestra la veracidad de los presuntos ataques sónicos y las afectaciones a la salud de su personal diplomático en La Habana. Como expresara el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, en conferencia de prensa en el National Press Club, Washington, el 2 de noviembre: “Si La Habana fuese un lugar realmente inseguro, no se habrían solicitado entre enero y octubre de 2017, 212 visas para familiares y amigos de los diplomáticos –se refiere a los diplomáticos estadounidenses- ni estos hubieran realizado más de 250 viajes de recreo fuera de la capital”. [iii]
De cualquier manera, las decisiones de Washington han afectado el funcionamiento de la Embajada de Cuba en Washington, en especial la Oficina Económica Comercial que fue completamente desmantelada, con la marcada intención de afectar las relaciones con el sector empresarial estadounidense, una de las fuerzas más importantes que están pujando actualmente en los Estados Unidos por una relación normal con La Habana.  El daño recae también directamente en los ciudadanos cubanos y estadounidenses que ahora verán limitadas sus posibilidades de viajar en ambas direcciones, sobre todo aquellos con vínculos familiares. Asimismo, el impacto será nefasto para los intercambios académicos, culturales, científicos y deportivos, uno de los campos en que más se había avanzado en los últimos años. Con estas insensatas decisiones, además, se están perjudicando los 22 acuerdos de cooperación firmados entre ambos países a partir del 17 de diciembre del 2014.  Como explicó el Canciller cubano en la conferencia citada, ya se ha suspendido un encuentro técnico sobre agricultura, se ha dilatado el desarrollo de acciones de cooperación en materia de salud y se han cancelado eventos culturales, deportivos, estudiantiles y los viajes de decenas de grupos de visitantes estadounidenses.
Finalmente fueron publicadas las nuevas regulaciones el 8 de noviembre, emitidas por el Departamento de Estado, Tesoro y Comercio, estas confirmaron el serio daño que han sufrido las relaciones bilaterales y auguran un escenario aun peor, en que serán sobre todo afectados los propios ciudadanos estadounidenses y cubanos, que verán aun más limitados sus posibilidades de viajes y de comercio en ambas direcciones. El sector empresarial de los Estados Unidos resulta una de las víctimas principales de estas nuevas regulaciones, en tanto seguirán perdiendo interesantes oportunidades de negocio en Cuba frente a la competencia. El Departamento de Estado publicó una lista negra de 179 entidades cubanas con las que quedan prohibidas las transacciones financieras directas de entidades y ciudadanos estadounidenses. Por su parte, la OFAC amplió la lista de funcionarios del Gobierno y el Estado, los representantes de los órganos judiciales, las organizaciones de masas y la prensa con los que está prohibido realizar transacciones. Indudablemente se trata de un recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba. [iv]
Otros nuevos zarpazos pueden producirse en los próximos meses con el ánimo de llevar la relación bilateral a un nivel mayor de deterioro. Recientemente se conoció la aprobación en la Cámara de Representantes de un proyecto de ley para revisar los sistemas de seguridad de los aeropuertos cubanos que tienen vuelos comerciales con aeropuertos estadounidenses, para buscar posibles fallos. La eliminación del acuerdo de los vuelos comerciales ha sido una de las grandes obsesiones de Marco Rubio y hará todo lo posible por lograr su objetivo.
Mientras esto ocurre, la posición de Cuba ha sido ecuánime, inteligente y a la vez muy firme, respondiendo más a las acciones prácticas de los Estados Unidos que a una retórica vacía y colérica, al tiempo que se ha dejado en todo momento una puerta abierta para continuar avanzando hacia una relación más civilizada. Una vez más ha brillado el liderazgo cubano y su diplomacia, encabezada por el General de Ejército Raúl Castro, ratificando la histórica y consecuente posición de Cuba de estar dispuesta al diálogo y la negociación con los Estados Unidos, siempre que sea sobre la base del respeto mutuo y sin la más mínima sombra que afecte la soberanía de la Isla, tanto en política interna como en el plano internacional.

Sin embargo, siempre es posible encontrar alguna arista positiva dentro del escenario en que se desenvuelven las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, pues al tiempo que la política la poderosa nación del Norte hacia Cuba siembre ha sido un desafío, han existido también determinadas aristas que pueden ser aprovechadas de acuerdo a los intereses nacionales de la Isla. En ese sentido resulta necesario destacar que si bien la nueva administración estadounidense representa en muchos sentidos una amenaza global (aumento de la carrera armamentista y del arsenal nuclear, agresión abierta y desenfrenada al medio ambiente, discurso y prácticas ultranacionalistas, antiinmigrantes, racistas, xenófobas, etc)  también constituye una oportunidad no solo para la resistencia, sino para una mayor ofensiva anticapitalista a nivel internacional. El llamado “fenómeno Trump”, es otra muestra palpable de la crisis sistémica del capitalismo, del agotamiento de un modelo que busca desesperadamente como mantener la acumulación ampliada del capital. Ello se manifiesta en la agudización de las propias contradicciones inter capitalistas y el auge de tendencias ultraderechistas en los Estados Unidos y Europa.

Para Cuba, significa una nueva oportunidad para el avance y fortalecimiento de los procesos de transformaciones en curso hacia un socialismo próspero y sustentable, así como para afianzar las alianzas con los gobiernos, movimientos y fuerzas políticas progresistas y de izquierda en la región, y el relanzamiento de los procesos integracionistas y de unión en América Latina y el Caribe, en especial la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). De la misma forma para fortalecer los lazos con aquellos actores internacionales que a nivel global desafían la hegemonía estadounidense.
El retiro de los Estados Unidos del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), debilita la opción derechista y neoliberal de los gobiernos latinoamericanos de la costa del pacífico, pone en aprietos el futuro de la Alianza del Pacífico y ofrece una mayor oportunidad a China para una mayor presencia e influencia en la región.
La construcción de un muro en la frontera con México, las posiciones antiinmigrantes, xenófobas y discriminatorias de la nueva administración estadounidense, generan gran rechazo en la comunidad internacional en detrimento de la imagen de los Estados Unidos. Todo esto, contribuye a debilitar aun más la hegemonía hemisférica y global de la nación del norte y coloca a Cuba en una mejor posición en la correlación de fuerzas a la hora de sentarse a negociar con el nuevo gobierno estadounidense.
Igualmente, las políticas anunciadas por la administración Trump que atentan contra el medio ambiente y contribuyen a acelerar los procesos asociados con el cambio climático, favorecen una mayor articulación y unión entre los Estados Insulares del Caribe, los cuales resultan los más amenazados de la región.
Julian Assange, fundador del sitio web Wikileaks, en una amplia entrevista que ofreciera a Página 12, daba su opinión sobre las nuevas oportunidades que se abrían para la resistencia y la lucha antisistema a nivel global con Trump en la Casa Blanca:
“Bajo la conducción de un hombre negro educado y cosmopolita como Barack Obama el gobierno de Estados Unidos no se parecía a lo que era. Bajo Barack Obama se deportaron más inmigrantes que en cualquier otro gobierno y se pasó de dos guerras a ocho. Supongamos que Argentina tiene un conflicto con el gobierno de Trump por su apoyo a Gran Bretaña en el caso de las Malvinas. ¿Es más fácil o más difícil para Argentina conseguir apoyo en la comunidad internacional que cuando era presidente Obama? Es más fácil con Trump. ¿Y a nivel doméstico en Estados Unidos? Claro que será más fácil protestar contra las políticas de Trump. De hecho las protestas ya empezaron. Los demócratas, cuando están en la oposición pueden convertirse en una fuerza que restringe y controla al gobierno. Pero cuando llegan a la presidencia y al gabinete se funden con las instituciones. El gobierno de Obama era un lobo con piel de oveja. El gobierno de Trump es un lobo con piel de lobo. Es más fácil tratar con un lobo que no se disfraza” 

TOMADO DEL BLOG DIALOGR DIALOGAR





Una nueva forma de hacer política


Hassan Pérez Casabona⃰
En medio de las avalanchas mediáticas imperiales, especializadas en distorsionar la realidad de lo que sucede en diversas naciones, y en propalar a los cuatro vientos la supuesta superioridad de la sociedad de consumo, resulta vital que se multipliquen esfuerzos y proyectos, que doten a los seres humanos de sólidos argumentos para desmontar dichas estratagemas del gran capital transnacional. No en balde José Martí, Apóstol de la independencia antillana, señaló que “De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace, ganémosla a pensamiento”.
Con esa aspiración en el centro del dial (examinar con rigor teórico disímiles cuestiones y contribuir además a responder la pregunta de, ¿qué hacer para superar un escenario sombrío?) tuvo lugar a lo largo de tres jornadas la Conferencia Internacional El Capitalismo global en las Américas. El foro académico, que sesionó en el Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana, fue convocado por la Red de Estudios Críticos sobre el Capitalismo Global (Network for Critical Studies of Global Capitalism –NCSGC- por sus siglas en inglés) y la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y Caribeños (ADHILAC).
Foto: Alfonso Gonzales.
Foto: Alfonso Gonzales.
Uno de los paneles, dentro de la amplia agenda de trabajo prevista, tomó como eje para el debate el tema La presidencia de Trump y el reforzamiento de las concepciones neoliberales, neofascistas y el autoritarismo en las relaciones internacionales. Con la conducción de Marcelo del Castillo-Mussot, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se presentaron en el mismo diferentes ponencias. Alfonso Gonzales, de la Universidad de Riverside, California, disertó sobre: El trumpismo, el autoritarismo neoliberal y las políticas subalternas hacia los latinos.
En su exposición, en referencia a un sistema en crisis, dijo que “Las facciones del gran capital están manejando los aparatos del Estado. Las figuras en las responsabilidades principales en Estados Unidos son agentes de un sector desconectado con la realidad de la mayoría de las personas. Pensemos en Trump, Rex Tillerson y otros muchos. Nunca en la historia de Norteamérica hubo un gabinete repleto de multimillonarios, expresión clara a la vez de la fractura entre la población y aquellos en la cúpula gubernamental”.
TOMADO DEL BLOG DIALOGAR DIALOGAR.

¿Cómo son los jóvenes de hoy?

Graziella PogolottiNo tengo respuesta para esa pregunta, aunque no puedo dejar de plantearme la interrogante. Como ellos, yo también soy portadora de una marca de época que he vivido activa e intensamente. En un ambiente hostil, conocí las difíciles condiciones de un mercado laboral cerrado, viví el batallar que sucedió al golpe perpetrado por Batista, viví la caída de compañeros en la hermosa edad abierta a las ilusiones y al porvenir. Quedaron por siempre en mi memoria las jornadas triunfales de una Revolución que rompió las barreras de lo hasta entonces imaginable. Me entregué de lleno a la tarea de construir lo soñado en el ámbito de la educación y la cultura. No fue un lecho de rosas. Afronté contradicciones, pero en el hacer obra encontraba instantes de plena realización personal. Así fue creciendo una mentalidad hecha en el enfrentamiento a realidades concretas, en la conquista de nuevos saberes, en el crecimiento de un modo de pensar y sentir.
Mirarme hacia dentro, explorar mi origen y mi formación, dilucidar de dónde vengo me ofrece herramientas para entender al otro, paso indispensable para tender puentes hacia el diálogo necesario. A pesar de las coincidencias epocales, mi generación no fue homogénea. Ninguna lo es. No me refiero tan solo a las inevitables fracturas ideológicas.
Mi generación vio nacer la televisión. En aquella etapa inicial, el surgimiento del medio introdujo un elemento novedoso en el modo de vivir, pero no cambió en lo sustancial las costumbres. En las noches del barrio, se mantenía el intercambio entre vecinos. El arte de la conversación era una práctica generalizada por la que transitaban los comentarios sobre las noticias del momento, las preocupaciones compartidas y el inevitable chismorreo. Los más jóvenes se desentendían del hablar de sus mayores. Se iban agrupando según afinidad de intereses. Algunos se incorporaban al trabajo desde temprano. Otros, tenían la posibilidad de seguir estudiando e iban tejiendo sus propias redes de relaciones. Las diferencias de origen social creaban distancias insalvables.
Poca relación había entre los contextos de un trabajador capitalino y el abismo insondable de la miseria rural, acosado por la miseria, las amenazas de desalojo y la muerte temprana de los hijos. Tampoco era homogéneo el ambiente universitario. Muchos estudiantes acudían tan solo motivados por el deseo de lograr el título que les viabilizaba la manera de ganar el sustento. Un sector minoritario aspiraba a cambiar el mundo mediante la participación en la política y en la cultura. Fue una vanguardia que se constituyó en mayoría cuando el triunfo de la Revolución demostró que los sueños podían conquistarse con el esfuerzo mancomunado de todos en la lucha por la independencia y por el desarrollo. Muchos antiguos valladares se derrumbaron. Las oportunidades se abrieron. Hijos de campesinos se convirtieron en
reputados científicos.
El contexto epocal influye en el comportamiento y en las expectativas de las generaciones emergentes. Resulta más desconcertante cuando los cambios se producen a ritmo acelerado. Atravesamos un tiempo en el que el capital financiero ejerce un dominio creciente y se impone sobre la economía real. Lo acompañan las nuevas tecnologías de la comunicación que favorecen el acceso al conocimiento, aunque también convierten la realidad en espectáculo, acuñan falsas realidades, exaltan lo frívolo y lo perecedero, adormecen el espíritu crítico y tienden a homogeneizar modelos de conducta. El vocabulario de inspiración neoliberal se convierte en moneda corriente de uso común para todos. Se exalta la competitividad, valor que exacerba el individualismo. Por otra parte, en nuestro entorno inmediato, las tensiones económicas afectan el vivir cotidiano y contribuyen a remodelar aspiraciones y proyectos de futuro.
Los rasgos característicos de un contexto epocal constituyen un referente imprescindible. Pero no agotan el conocimiento de la realidad. La juventud define una categoría etaria. Tiene, por tanto, un alto componente de abstracción. El diálogo productivo con los jóvenes exige partir del reconocimiento de su heterogeneidad, al entrar en el terreno concreto de los ámbitos específicos en que se mueven y actúan, tanto en el entramado institucional del país –escuelas, centros laborales, redes culturales–, como en las zonas más informales que intervienen en la actividad laboral y recreativa. Los estudios de nuestros centros de investigación ofrecen materiales de valía  para detectar  problemas con el propósito de ofrecer las respuestas en la práctica social concreta. Ante todo, para reconocer el perfil múltiple de quienes están emergiendo, escuchemos desprejuiciadamente sus voces en el ámbito que nos rodea.
Crecidos en el contexto epocal de nuestro tiempo, los jóvenes de ahora son también nuestros hijos. La sociedad no se divide en compartimentos estancos. En el hogar, en la escuela, en el trabajo, en los medios de transporte y en la cola de la farmacia conviven los abuelos de la tercera edad, los hombres y mujeres en plenitud de capacidades con los que están en  proceso de formación. En ese coexistir cotidiano, a veces de manera inconsciente, estamos transmitiendo tradiciones, costumbres, modos de relacionarnos, valores. Cuando evoco mi infancia y mi juventud, reconozco mi rebeldía de entonces, mi resistencia a escuchar consejos, mi afán de independencia y de autoafirmación.
Y, sin embargo, reconozco que hay en mi forma de reaccionar, en mis normas de conducta y en los principios éticos que la animan, las enseñanzas que entonces me sembraron. 
La sociedad es la escuela grande hecha por todos mientras vamos aprendiendo y participando.

TOMADO DE JUVENTUD REBELDE.

Tres valores sinfónicos de actualidad

A la creación sinfónica cubana estuvo dedicado el concierto dominical del principal organismo instrumental del país, en el contexto del Festival de La Habana 2017 de música contemporánea, que auspicia la Uneac
A la creación sinfónica cubana estuvo dedicado el concierto dominical del principal organismo instrumental del país, en el contexto del Festival de La Habana 2017 de música contemporánea, que auspicia la Uneac.
Contemporaneidad no necesariamente significa actualidad. Una se refiere a sucesos recientes –en la música occidental de linaje  académico suele delimitarse al plazo que media entre la irrupción de las vanguardias en el siglo XX y el presente–; la otra apunta a la revelación de un espíritu de época y de una identidad.
Las producciones que se presentaron en la jornada responden a este último concepto. Son actuales no porque sus autores hayan escrito ahora mismo o en fechas cercanas, sino por conectarse con la experiencia cultural del público de este tiempo y lugar. Porque también el oyente no puede sustraerse a la idea de que esas músicas, desde prismas diversos, le enriquecen y pertenecen.
En Roberto Valera todos reconocen la indiscutible jerarquía de su obra. Desde sus partituras iniciales para el formato sinfónico –Conjuro con soprano solista, y Devenir–, ha sabido explorar las potencialidades del color y las texturas orquestales a la vez que ha dado muestras de rigor en la construcción y el desarrollo de los aspectos estructurales.
La obra escuchada, Colhuacan, fue encargada por el Ballet Folclórico de Sinaloa. De la encomienda, la cual, por cierto, nunca llegó a concretarse en la escena, quedó una suite para gran orquesta con despliegue y oportunidad para todas las familias instrumentales. El origen de la pieza explica su fragmentación y el carácter programático de sus secciones, en las que Valera, al frente esta vez de la Sinfónica Nacional, consigue ilustrar con ingenio y fuerza la evolución histórica de México en un arco que transita de la Sinaloa prehispánica a la que se debate ante los avatares de este nuevo siglo.  Siento en más de un pasaje la reverencia al sinfonismo de Silvestre Revueltas.
A Carlos Fariñas debemos tenerlo presente en estos festivales y en las temporadas regulares de la Sinfónica. Tanto fue lo que aportó a la cultura musical cubana. Al subir al podio de la OSN, el presidente del evento, Guido López Gavilán, calificó Nocturno de enero como una de las páginas más hermosas del sinfonismo insular. Y lo es, en efecto, por su intensidad lírica, su atmósfera, y la capacidad de despertar emociones en un breve espacio de tiempo.
El propio López Gavilán completó la trilogía autoral con el estreno de la versión sinfónica de Obertura bandida, que toma su título de una precedente escrita para banda de concierto y, también por qué no, de los ardides de los cuales se vale para citarse a sí mismo. Es una obra para gozar, dicho sea el verbo en su exacta significación. Goce rítmico y físico, con el oído puesto en resonancias rumberas y mamberas encauzadas mediante una brillante orquestación.
Antes de que la OSN ocupara lugar en el escenario de la sala Covarrubias del teatro Nacional, uno de los invitados a la trigésima edición del Festival de La Habana, el norteamericano Mac McClure, interpretó obras para piano de los españoles Moisés Bertran, y Francesc Capella; y de la mexicana Gabriela Ortiz.
TOMADO DE GRANMA

Llegó Oscar López Rivera a Cuba: «Siento que estoy en casa»

El luchador independentista puertorriqueño fue recibido en el aeropuerto internacional José Martí por Fernando González, presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos
Oscar López Rivera (izquierda) fue recibido en el aeropuerto internacional José Martí por Fernando González. Foto: Ismael Batista
Un mensaje de agradecimiento y amor envió al pueblo y gobierno cubanos el luchador independentista Oscar López Rivera a su llegada a La Habana, al filo de la madrugada de este lunes 13 de noviembre.
«Siento que estoy en casa, ha sido esto un sueño que se convierte en realidad, muchísimos años de querer estar en Cuba y hoy por primera vez llego a Cuba», dijo luego de que fuera recibido con un caluroso abrazo por el Héroe de la República de Cuba y presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, Fernando González Llort, con quien compartió años en prisión.
El exprisionero político, que sufrió injustamente casi 36 años en cárceles de Estados Unidos, por «conspiración sediciosa» hasta que quedó libre el 17 de mayo de este año, dijo que deseaba a los cubanos muchísima fuerza y que definitivamente el pueblo de Puerto Rico estará junto a Cuba hasta lo último.
«Estoy bien esperanzado de poder disfrutar todo el tiempo que pueda con el pueblo cubano. Yo me siento vivito y coleando, a mi edad creo que puedo trabajar como unas 14 o 15 horas diarias, me siento bien», comentó.
Con respecto a las condiciones en su natal Puerto Rico dijo que son durísimas y sufre lo peor en su historia. «Ningún puertorriqueño puede decir que manda en Puerto Rico, quien manda es Washington y Wall Street».
Agregó que el gobierno de Estados Unidos y Donald Trump han ilustrado que no tiene ningún sentido de respeto, ni la menor consideración con un pueblo que está sufriendo.
Oscar López Rivera fue recibido en el aeropuerto internacional José Martí por Fernando González. Foto: Ismael Batista
«Después del huracán María, Puerto Rico quedó devastado y también hoy día le enseña al mundo la pobreza que existía y que estaba escondida; le ilustra al mundo lo que es el colonialismo, porque es quizás el mejor ejemplo de lo que es un país que por 119 años ha sido colonizado por el gobierno estadounidense, y cómo se ha comportado por estos 119 años el gobierno estadounidense con Puerto Rico. Si hay una deuda grande es la que EE.UU. le debe a Puerto Rico», enfatizó.
López Rivera comentó que son más los puertorriqueños que viven en la diáspora que los que habitan en la Isla y, después del 20 de septiembre del 2017, cuando fueran azotados por el huracán María, se han ido muchos otros.
Al respecto destacó que el gobierno de Estados Unidos no permitió que la ayuda de países como Venezuela, Panamá, Cuba y México, llegara a Puerto Rico.
López Rivera recibirá durante esta primera visita la Orden de la Solidaridad, que otorga el Consejo de Estado, y durante su estancia en Cuba visitará el Memorial al Che Guevara en Santa Clara y Santiago de Cuba, donde reposan los restos mortales del Héroe Nacional José Martí y del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
En el recibimiento estuvieron presentes además, Silvia Matute, funcionaria del departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido, Yolanda Ferrer, presidenta de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional del Poder Popular y Edwin González, delegado de la Misión de Puerto Rico en Cuba.
TOMADO DE GRANMA.

Envía Raúl felicitación a Vicente Feliú en sus 70

Concierto por los 70 de Vicente Feliú. Foto: Iván Soca
Concierto por los 70 de Vicente Feliú. Foto: Iván Soca
El presidente cubano, Raúl Castro, envió una felicitación y un presente al cantautor Vicente Feliú por su cumpleaños 70.
Feliú también recibió reconocimientos de instituciones y artistas de nuestro país, tales como el Premio Noel Nicola por la impronta de su obra en los pueblos iberoamericanos.
Un reporte de la televisión precisó que el trovador cubano fue homenajeado por quienes le acompañaron desde sus inicios, como el pianista Frank Fernández y el cantautor Silvio Rodríguez.
La selección de los temas del concierto por el aniversario de Feliú ilustró cada etapa de su vida artística como constancia de su huella en la nueva trova y su lucha a favor de las causas justas del mundo.
Feliú fue una de las voces representativas del Movimiento de la Nueva Trova junto a Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Noel Nicola, entre otros.
Entre su discografía se encuentran Créeme (1978), No sé quedarme (1985) y Aurora (1995).
(Información de PL)

Concierto por los 70 de Vicente Feliú. Foto: Iván Soca
Concierto por los 70 de Vicente Feliú. Foto: Iván Soca
Concierto por los 70 de Vicente Feliú. Foto: Iván Soca
Concierto por los 70 de Vicente Feliú. Foto: Iván Soca
Concierto por los 70 de Vicente Feliú. Foto: Iván Soca
Concierto por los 70 de Vicente Feliú. Foto: Iván Soca


TOMADO DE CUBADEBATE

viernes, 10 de noviembre de 2017

Ser atendido

Llevo una mancha de café en el pantalón por no atender como se debe a una persona.
Es una marca pequeña, en cierto lugar discreto, pero una mancha al fin que me recuerda que cuando alguien reclama tu atención, el acto mínimo de educación indica mirar de frente y escuchar, al margen de lo apurado que andemos, de suponer el asunto, de saber la respuesta de antemano.
Nadie arrojó la taza sobre mí. Saltó de mi propia mano mientras oía, concentrado, un comentario de pelota en la televisión matutina.
«¡Papito, papito, papáaa, mira…!» Y yo que «voooy», y ella «¡papito, mijo!», y yo que «ahora voy». Así, hasta sentir el tirón en la camisa, que por ser de mangas largas sacudió la taza y catapultó un chorro negro –del grano bueno, del de la sierra– hasta el mismo pantalón.
El brinco para evitarlo fue inútil. Sin embargo, resultó exacto para mí reclamante de tres años, que se alejaba satisfecha saltando hacia sus muñecos, dejándome un ¡gracias! cariñoso, una risilla ingenuamente burlona, y un sillón vacío que se mecía con brusquedad.
Yo había chasqueado los dientes, con molestia, pero rápido asumí la culpa al entender –embrujado por ese milagro aleccionador que es la ternura infantil– la urgencia de su reclamo. Sin querer, le había mordido bajo la pata del balance la chancleta contra el piso. Solo pedía que la soltara.

Las mangas largas tenían un motivo esa mañana. Iría a una consulta médica en el hospital. De pequeño me enseñaron a ir siempre presentable al hospital.
«Ese calzoncillo no, el blanco, y las medias ajustadas y sin huecos. Uno no sabe nunca si tiene que desvestirse en el médico, y no va a ir a pasar pena». Decía una de las lecciones recurrentes de mi abuela.
Ya frente a la consulta había un asiento grande, con varias personas. Todas estaban molestas, se quejaban, contaban sus percances, y yo que demoraba en entender qué especialidad tan rara podía atender a pacientes de caras largas, al parecer provocadas por un padecimiento aún más extraño, con síntomas de ansiedad, de intolerancia, de «esto es inconcebible», de «tú vas a ver si no me atienden», de «si no, me voy para el gobierno»...
Las historias escuchadas sobre desatenciones, faltas éticas, descortesías, incomprensiones, indolencias, algunas inenarrables en estas páginas, causaban pena en verdad, pena por los responsables, por los culpables primarios de aquellas quejas, un cierto tipo de actor social que cobra por un puesto de servidor público, y que no sabe quizás el significado de servir, una palabra que es estatuto moral dentro del sacerdocio de la Medicina.
Un hospital es como una gran industria que reproduce la vida, que trabaja incansablemente por sanar lo malo, pero donde no hay máquinas ni materias primas, sino humanos en todos lados, unos curando y otros siendo curados.
Y donde hay humanos hay errores, y discrepancias, y malentendidos, y personas inconformes, con razón o no, a quienes la ley da el derecho de ser escuchados, para esclarecer o resolver el problema.
Esa es precisamente la esencia del revolucionario sistema de atención a la población, que han de tener por norma todas las instituciones. En el hospital de marras, aquella era la puerta donde esperaban las personas de enfrente.
Por entrar y salir de mi consulta, no supe si la abrieron ese día, a sabiendas de que en muchos lugares similares hay, para «atender a la población», un día de la semana y un horario, como si fuera posible que la gente planifique sus problemas, sus imprevistos, para que ocurran en una fecha exacta.
Habrá lugares en que esto pueda hacerse, pero en otros no, los de servicios públicos sobre todo; donde debe haber personas dedicadas de modo permanente a atender reclamos, quejas, incomprensiones, que medien para explicarlas, o lleven al promovente de la mano hasta el último lugar en que esté su respuesta.
Esa, la respuesta a una inquietud por un servicio, es una necesidad, y ofrecerla un deber social, un principio revolucionario, una obligación por ley. Sin embargo, todavía hay funcionarios públicos que obvian tales cualidades, servidores designados más allá de la recepción o la secretaria, que dicen tranquilamente que lo sienten, que no está en el plan del año, que no es la hora, que no es el día, y dan la espalda para cruzar una puerta que se cierra.
Casi siempre tienen una espalda erguida, de hombros muy rectos, vestida con una camisa limpia perfectamente planchada, o una blusa impecable adornada con bufanda; de las que a veces confunden la aptitud para un cargo directivo, que ahogan la sensibilidad con lentejuelas, y que piden a gritos –eso sí– un tirón sorpresivo de conciencia que haga saltar de la mano, sobre la tela exquisita, una taza grande del mejor café, del de la sierra.
TOMADO DE GRANMA