lunes, 10 de septiembre de 2018

Barcos y pescadores en la bahía de La Habana


Anochecer cerca de la terminal de cruceros Sierra Maestra. Foto: Deny Extremera.
Por siglos, la bahía de La Habana fue punto de encuentros y puerto seguro, primero para exploradores, luego para las flotas y más tarde para viajeros de todo tipo y barcos mercantes y de pasajeros.
Hoy hay un proyecto que ampliará notablemente su capacidad para recibir buques de cruceros, pero hay un plan mayor que busca urbanizar y convertir a largo plazo la zona del viejo puerto en asentamiento futuro para la expansión de la ciudad bajo presupuestos de sostenibilidad. Aquí algunas fotos de pescadores y embarcaciones, la vida en torno a la rada habanera.

El Carnival Paradise en el puerto de La Habana. Foto: Deny Extremera.
Una de las lanchas que cruzan la bahía habanera acercándose al Emboque de Luz. Foto: Deny Extremera
La lancha procedente de Regla en un amanecer. Al fondo instalaciones de la refinería. Foto: Deny Extremera.
Pescador en Casablanca. Foto: Deny Extremera.
Uno de los hoteles que se construyen en la capital cubana, en la esquina de Prado y Malecón. Foto: Deny Extremera.

Pescadores en el antiguo muelle del carbón. Al fondo, hotel en construcción. Foto: Deny Extremera.

Viejo muelle y playita cerca de la entrada de la bahía. Foto: Deny Extremera.
Pescador en un momento de descanso. Foto: Deny Extremera.
Pescadores en Casablanca. Foto: Deny Extremera.
Edificio de la Aduana. Póster sobre las obras que se ejecutan. Foto: Deny Extremera.
Tarde de tormenta en La Habana. Foto: Deny Extremera.
Lanchita hacia Regla. Al fondo, el Santuario de Nuestra Señora de Regla. Foto: Deny Extremera.
Pescadores regresan al final de la jornada. Foto: Deny Extremera.
De tarde en el antiguo muelle del Carbón. Foto: Deny Extremera.
Pescadores y bañistas cerca de El Morro. Foto: Deny Extremera.
Los tres espigones (La Machina, Santa Clara y San Francisco), del edificio de la Aduana, sede del nuevo proyecto de cruceros en el puerto habanero. Foto: Deny Extremera.
Detalle de la fachada del viejo muelle de Santa Clara, incluido en el proyecto para crear una moderna terminal de cruceros. Foto: Deny Extremera.
Pelícano volando en el canal de entrada de la bahía habanera. Foto: Deny Extremera.

TOMADO DE CUBADEBATE

¿Los lobos se comen el mercado?

¿Los lobos se comen el mercado?

Autor:

Con la justificación de la famosa «oferta y demanda» se han empezado a extender por nuestros predios ciertas tendencias que nos cercenan sueños y nos ponen a meditar si es posible edificar una sociedad en la cual algunos hombres dejen de transformarse en lobos para otros hombres.
No se trata solamente de que un aguacate, recogido de una planta adulta, que evita las complejidades del «riego y drenaje», sea vendido a un precio sacador de pupilas; ni que una cabeza de ajo parezca valer una mismísima cabeza humana.
La esencia del asunto va más allá de esos absurdos que nos golpean en la vida diaria, justificados por presuntos manuales de economía. El quid del problema es que muchos han ido confundiendo la ley del mercado con la tarifa del abuso.
Y así han comenzado a creer, con alguna lógica, que la tiranía del dinero pudiera imponerse a las regulaciones, la racionalidad y hasta el sentimiento de los seres humanos.
Si repasamos servicios como el transporte privado encontraremos numerosos casos en los que varios dueños o sus sustitutos aprovechan circunstancias de horarios o de altas demandas para aplicar sus latigazos de autoridad, que duelen en los bolsillos y en la profundidad del alma.
Y si viajamos a otras esferas de la vida hallaremos hechos que aunque nos parezcan dislates están ahí, como ganchos noqueadores en el estómago.
Ya han existido vendedores que hasta han preferido que sus mercancías se echen a perder, con el propósito de mantener los precios pellizcando el cielo, una práctica reveladora de oscuridades y torceduras.
Y ya se ha repetido la escena en la que un «dueño» le diga, delante de muchos, a un anciano con la ropa desgastada que intenta pagar una parte del pasaje: «Pues si no tienes todo el dinero, te quedas, viejo».
Hay otros ejemplos. En la ciudad donde vivo y escribo, Bayamo, vi, un Día de los padres, que las flores subieron más del doble del precio acostumbrado. Cuando alguien inquirió por tan colosal salto los vendedores dijeron: «Para estas fechas suben», como si a los pétalos les hubieran salido bombillos led.
La peor arista de esta realidad habita en las conductas que pueden generarse en ambos lados: tanto en el que coloca su vejatoria nube de precios, como en el que la acata por necesidad o por pocos deseos de defenderse.
El primero sería capaz hasta de humillar o aplastar; mientras el que debe abonar se ve en la disyuntiva de sentirse un electrón apabullado por el contexto; o de proteger su dignidad, al menos, con una frase que encienda verdades.
El Proyecto de Constitución de la República de Cuba que discutimos ahora a lo largo de nuestra geografía refrenda la planificación económica y también la necesidad del mercado en un mundo interconectado y globalizado. Haría falta un debate que rebase y enriquezca el documento, por supuesto.
Sin embargo, las legislaciones siempre serán normas generales, imposibilitadas de abolir el individualismo, la codicia u otros males que viven en el interior de las personas.
Nadie debería ir en contra de la prosperidad o del dinero, cuando llegan limpios. Pero en todo tiempo tendremos que oponernos, desde la postura de cada cual, a la vejación o al menosprecio, al maltrato o al insulto, porque si somos pacientes ante esos fenómenos, los nubarrones nos empaparán el nervio y el reloj, la esperanza y el corazón.
Uno de los caminos —que no el único— es continuar sembrando los llevados y traídos valores; por más que cientos los miren como lejanos peñascos. Por fortuna, para ese propósito contamos con el acicate de aquellos patricios que, dejando sus cuantiosas riquezas, se alzaron hace 150 años. A ellos y sus seguidores tendremos que volver una y otra vez, para que la virtud venza el aullido lanzado por algunos seres que intentan comernos la existencia.
TOMADO DE JUVENTUD REBELDE

Pensar la ciudad.

Autor.Graziella Pogoloty

Allá por los años 30 del pasado siglo, Jorge Mañach entrevistó a Enrique José Varona. La voz del anciano era apenas un susurro. Portador de numerosas cicatrices, había algo hermoso en aquel viejo maestro. Conservaba la vivacidad de espíritu y una valentía sin desplantes. Así pudo desafiar la tiranía de Machado y abrir las puertas a los jóvenes que la combatían. Padeció las represalias. Casi al término de su existencia fue víctima del brutal allanamiento de su hogar.
Como los seres humanos, las ciudades tienen vida e historia. Cargan con las cicatrices del tiempo; son seres animados por el espíritu de la memoria. Desde esa perspectiva, debemos pensar La Habana en vísperas de su medio milenio. Tantos son los problemas que se amontonan y se atropellan para despejar el camino, que hay que definir conceptos, proponer objetivos, divulgarlos y lograr, de esa manera, la complicidad de los pobladores. El medio milenio no será una meta a cumplir sino un recomienzo abierto hacia el futuro.
La noción de urbanismo se hizo realidad concreta entre nosotros después del triunfo de la Revolución. Antes, el crecimiento de la ciudad había obedecido al anárquico rejuego del valor monetario del suelo.
Integrador de todos los factores que intervienen en la vida de la urbe, centrado en los problemas de la gente que la habita, esencialmente humanista, el urbanismo se contrapone a la visión tecnocrática, inmediatista y utilitarista. En esas circunstancias, pudo delinearse el primer plan director de desarrollo de La Habana. Se fundamentó en un análisis histórico, el de la descripción de una ciudad dispersa y extendida en el espacio, habitada ya por la cuarta parte de la población del país, deficitaria en la disponibilidad de empleos, con escasa presencia industrial, desgarrada entre las ostentosas construcciones que bordeaban la costa y la miseria de las áreas periféricas, acrecentada su demografía por el flujo constante de la inmigración interna en demanda de mejores oportunidades, beneficiada por la centralidad del aparato gubernamental, de las instituciones educacionales más importantes y los centros culturales más renombrados.
Ya entonces algunos problemas eran apremiantes. Se manifestaban en la carencia de viviendas, las insuficiencias del transporte, que se agravaban por la extensión de la ciudad y la distancia entre el hogar y el trabajo y en el considerable porcentaje de construcciones en regular o mal estado de conservación.
Para revertir la situación, se emprendieron dos acciones paralelas. Se concedió prioridad al desarrollo de ciudades y poblados del resto del país, mientras se formulaba, con la participación de los arquitectos más destacados, el proyecto de plan director de la capital.
Este contenía una visión de futuridad que lo situaba en la avanzada de la época. No prevalecía entonces la conciencia de los problemas derivados del deterioro del medio ambiente que predomina en la contemporaneidad. Sin embargo, se implementó un cinturón verde en torno a la zona central de la capital. Partía del antiguo bosque de La Habana —Parque Metropolitano—, se extendía por el cordón de la ciudad y alcanzaba el Parque Lenin, el Jardín Botánico y el Zoológico. Son centenares de hectáreas que oxigenan la urbe. Ahí están para disfrute de nativos y visitantes.
Para la realización del Parque Lenin, con su extraordinaria capacidad de convocatoria y su cultura del detalle, Celia obtuvo la colaboración de arquitectos, diseñadores y artistas. Recuerdo todavía, en la cafetería La Faralla, la originalidad de los platos cuadrados hechos en el taller de cerámica mantenido en Santiago de las Vegas por Rodríguez de la Cruz, allí donde se entrenaron en ese arte figuras de la dimensión de Amelia Peláez y Luis Martínez Pedro.
El estudio imprescindible para definir el necesario plan director habrá de formularse teniendo en cuenta aquellas y otras premisas. Acrecentados con el paso del tiempo, las dificultades económicas y las consecuencias del período especial, los males heredados incluían las insuficiencias de las redes subterráneas. Muchos han olvidado que un alcalde de La Habana, Manuel Fernández Supervielle, se suicidó al no poder solucionar la adecuada distribución del agua, a lo cual se añaden el deterioro del alcantarillado y el desgaste de las fosas. Son realidades ocultas a la vista, pero constituyen garantía de bienestar e higiene.
 Por otra parte, como sucedió en la etapa fundacional del siglo XVI, el puerto de La Habana seguía siendo la vía de ingreso de mercancías y pasajeros al país. El desplazamiento de esa función al Mariel y el papel concedido a la industria turística, implican una seria redefinición del perfil económico, social y cultural de la capital. Al fortalecimiento de una producción industrial habrá de añadirse un acrecentamiento del papel desempeñado por la economía de servicios, el peso considerable de centros de investigación científica, la formación de personal altamente calificado y el rescate de los valores patrimoniales que desbordan en extensión los límites de La Habana Vieja; se extienden a El Vedado, Miramar, Cubanacán; se encuentran en la hermosa perspectiva que puede contemplarse desde Reina hasta el Castillo del Príncipe, en las calzadas de otrora, como la del Cerro y la de 10 de Octubre, ese Jesús del Monte cantado por Eliseo Diego. Me detengo. La lista sería infinita y tendría que incluir la herencia preservada en nuestros museos.
El desafío parece aplastante: todo lo contrario. Soñar en grande es el mejor antídoto contra la mediocridad, la abulia, la desidia, la depredación. Formular un proyecto es el mejor modo de poner manos a la obra. Debemos convocar para ello a nuestros mejores investigadores, arquitectos y urbanistas, someter a debate público diversos criterios y comprometer así a los habaneros de nacimiento y adopción a participar en la tarea gigantesca que nos aguarda.
TOMADO DE JUVENTUD REBELDE

Uno de los proyectos más hermosos de la Revolución

Más de 8 000 estudiantes integran la matrícula del sistema de enseñanza artística en el país
Autor: Nelson García Santos
SANTA CLARA, Villa Clara.— Más de 8 000 estudiantes integran la matrícula del sistema de enseñanza artística en el país, trascendió aquí en el acto nacional de inicio del presente curso escolar efectuado la víspera en el teatro La Caridad, de esta ciudad.
Alpidio Alonso Grau, ministro de Cultura, en un aparte con la prensa, destacó que un proyecto como ese que diseñó Fidel, resulta de los más hermosos de la política cultural de la Revolución. «Es una de esas cosas de la que nosotros nos podemos enorgullecer todos los días», enfatizó.
También subrayó que a pesar del bloqueo se ha mantenido ese programa que constituye un ejemplo de la voluntad política de lo que significa la cultura para el Estado socialista cubano. Reveló que numerosos jóvenes de otros países quieren venir a estudiar a Cuba por la solidez que tiene la formación y el rigor que tiene nuestra enseñanza artística.
Alonso Grau dijo que los resultados que se obtienen tienen mucho que ver con el hecho de que la vanguardia artística está integrada a las escuelas. Reconoció la valía de un grupo de profesores que fueron galardonados, unos con la medalla Raúl Gómez García y otros con la Distinción por la Cultura Nacional.
El sistema de enseñanza artística está al alcance de todos los que posean aptitudes, único requisito para acceder a iniciar estudios en cualquier manifestación de la música, las artes plásticas, el teatro, la danza y el ballet e instructores de arte. En 1962, por iniciativa de Fidel, se inauguró la Escuela Nacional de Arte, dando lugar a un complejo artístico docente que se ramificó con posterioridad en el país.
Tomado de Juventud Rebelde

Que los premios se parezcan a la música

Las nominaciones al Cubadisco 2018 se darán a conocer el día 14. A propósito de la ocasión, publicamos en exclusiva una entrevista con Jorge Gómez, presidente del certamen


A propósito de mis tribulaciones como parte de esos seres humanos a los que nos ha tocado la responsabilidad de distinguir, seleccionar, nominar y premiar obras de nuestra música —cuya cantidad y calidad solo es comparable con la creatividad sin límites de nuestros artistas— escribí recientemente un artículo en el que me excusé con los no premiados, seguramente premiables en cualquier conciencia.

Los premios Cubadisco están, otra vez, a la vuelta de la esquina, y pensé que sería interesante saber cómo piensa Jorge Gómez, presidente del certamen y quien, por más de una razón, tendría esas y muchas otras tribulaciones en el mismo sentido.
Aquí van, sin orden prestablecido, algunas de las reflexiones que compartimos.
—En los últimos años, has estado insistiendo en las complejas relaciones entre la música, la industria musical y sus mercados. ¿Cómo visualizas Cubadisco y su premio dentro de ese entramado?
—La música cubana es una de las grandes del mundo. De eso no hay duda. En cualquier circunstancia —aun en las más adversas— la gente sigue buscando con curiosidad, respeto y admiración, en sus misterios y su derrotero. Tanta maravilla ha nacido de formidables tradiciones, pero también del talento y el trabajo de un reconocido grupo de profesionales que la aman y producen, reinventan y promueven cada día con oficio y pasión. Por eso merece que juntos busquemos, encontremos y hagamos nuestros mecanismos de promoción, difusión y propaganda eficaces y acordes con los tiempos que corren.
«Cierto que su lugar preferente es en lo más íntimo y profundo de  la conciencia colectiva; pero también su lugar es el que merece en los grandes mercados internacionales, a los que debe acceder por derecho propio. Es una responsabilidad que tenemos, y una deuda con esa pujante industria cubana.
«Cubadisco y su premio forman parte de esos mecanismos. No son los únicos, pero pueden resultar los más visibles y cercanos a la gente. Cada año, con la ceremonia de entrega de los premios Cubadisco, se concluye imaginariamente un proceso que, para todos sus hacedores, comenzó desde mucho antes, cuando toda esa obra, ese hecho artístico monumental que es nuestra discografía no era más que ideas, esbozos, sueños fragmentados abriéndose paso entre las muchas fantasías que generan el talento y la creatividad, y luego fueron tomando cuerpo durante muchos meses, años quizás, hasta convertirse en la maravilla que reconocemos y premiamos. Es, como decías en tu artículo, algo muy complicado, pero también muy entrañable».
—Tienes acceso a todo lo que se está haciendo en nuestra discografía ¿Cómo ves la relación entre la cantidad, calidad, los conceptos y la realización?
—Sabemos cuántas limitaciones existen y cuánto tendríamos que tener para desarrollar con éxito las cosas que queremos. Los últimos años no han dejado de ser tensos en ese sentido. Por otro lado, observando ciertas tendencias en locales donde se escucha música y preocupaciones que se manifiestan en no pocos foros, a veces tenemos la noción de que hay algo que se va quedando atrás en nuestra música.
«Con toda responsabilidad puedo decirte que nunca antes, en más de dos décadas de existencia del premio Cubadisco, hubo una producción mayor y con tanta diversidad y calidad (en todos los sentidos, desde la creación primaria hasta el producto final) como la de este año. ¡Es una verdadera explosión!
«Están presentadas al certamen más de 240 obras. Y no se trata de obras que pueden ser prácticamente manufacturadas en casa (que también las hay, como es normal en nuestros días), sino incluso de complicadas obras audiovisuales, DVD’s de facturas complejísimas y altísimo vuelo, de la presencia de los más importantes músicos cubanos en una buena parte de ellas, de un movimiento de músicos jóvenes que es sencillamente impresionante.
«No creo ser chovinista, pero cuando uno se enfrenta a ese universo, se siente confortado, orgulloso. Las musicólogas del comité del Premio no tienen la menor reticencia a calificar de “revolución en la creatividad” la coherente fusión de cuanto medio expresivo existe en la mayoría de las obras presentadas, sobre todo en las categorías instrumentales, cancionística, pop, rock, música urbana, electroacústica… tanto que resulta muy difícil, incluso, su clasificación o da lugar a nombres que parecen un poco “macarrónicos”».
—A veces los nombres de las categorías son complicados o se prestan a confusión. ¿Cómo será en 2018?
—Este año tendremos más de un nombre «macarrónico». Vamos a encontrarnos, por ejemplo, con «Nu jazz», un término contemporáneo, pero igualmente incompleto, y no exacto para las obras clasificadas en ella; «Tropical», un término común en otros certámenes, pero que, en nuestro caso, resulta bastante redundante tratar de englobar un tipo de música pop cubana, y ninguno de los nombres que encontramos se adecua del todo; y el de Canción cubana contemporánea, que ha usado mucho Joaquín Borges Triana, que también puede ser tan objetado como apreciado. Son solo una muestra. No los únicos.
«También sucede que, en todo oficio intelectual, es normal que surjan ciertos fundamentalismos. La música no escapa a ello. Hay personas para quienes la trova (y la nueva trova) es la que hace un trovador con su guitarra; la música urbana es la que se produce de esta manera, y no de esta otra; el rock de Síntesis o de David Blanco no es rock; la música electrónica tiene una factura y no otra, y así en casi todos los géneros. Es su derecho pensar así, pero un certamen tiene que ser mucho más abierto.
«Del mismo modo, aparecerá siempre quien diga: “¿Por qué ese disco está clasificado en esta y no en otra categoría?”. Precisamente por lo que decíamos en torno a la personalidad propia de cada artista y la diversidad genérica y estilística de sus obras, cada vez se hace más difícil encontrar los términos precisos. La experiencia de estos últimos tres años ha sido que, consultados múltiples especialistas, cada uno clasifica las mismas obras de modo diferente. Tenemos que repetir aquello que decía Danilo Orozco: esos nombres son solo modos de aproximarse “operativamente” al material con que trabaja cada versión del Premio».
—Entre los profesionales del sector, sobre todo, se suele llamar cariñosamente «cabezones» a las figuras más encumbradas de la música en sus diversos géneros. Es impresionante la lista de «cabezones» que están concursando en el área de la cancionística, que fue a la que tuve acceso. ¿Y en el resto?
—Como nunca antes esos creadores extraordinarios están dentro de los discos en competencia. En la música bailable actual encontramos a Van Van, Havana D’ Primera, Adalberto Álvarez, Charanga Habanera, Elito Revé, Pupy Pedroso, Manolito Simonet, Haila, Charanga Latina, Anacaona, Bamboleo, Tania Pantoja, JG… y la lista sigue. Igual sucede con las diversas categorías de la música tradicional, el jazz, las categorías de fusión.
«Súmale la creciente presencia de otros “cabezones” cubanos que radican fuera de Cuba, algunos de los cuales se han presentado con discos que han sido nominados y premiados en otros certámenes internacionales.
«Eso tiene un enorme significado. Los músicos tienen confianza en el Premio y respetan su prestigio. Siendo figuras que no necesitan mostrar su calidad, que están consagrados por la obra de sus vidas, desean ser reconocidos por sus iguales que integran el vasto movimiento de profesionales que conforman esa academia virtual que otorga las nominaciones y los premios.
«El premio Cubadisco se lleva con honor. Pero es un honor tremendo el que ellos le brindan al Premio con su participación y a los que estamos tratando de hacerlo lo mejor posible. Eso es lo que siento. Un gran agradecimiento por esa confianza».

—¿Los mecanismos de nominación y premiación tipo academia?
—Por todo lo anterior, se hace cada vez más difícil que un pequeño grupo de personas pueda erigirse en jurado de toda esa obra monumental. Los nuevos mecanismos han tenido que vencer muchas dificultades (y más de una reticencia) para abrirse paso, de modo que no hemos logrado que funcionen cien por ciento como están concebidos, y como deberían (y pueden) funcionar. Este año, por solo poner un ejemplo, la falta (a tiempo) de memorias suficientes ha conllevado un esfuerzo extraordinario por parte del Comité para hacer llegar la música a los posibles votantes.
«Con todas las imperfecciones que aún subsisten en la puesta en práctica de ese mecanismo, el año pasado estuvieron involucrados directamente en los procesos de nominación y premiación 132 profesionales de la industria musical (la lista de nombres es impresionante) y 21 entidades de la cultura. El premio no ha sido en estos años algo que otorga el comité o el evento, sino la comunidad de profesionales del sector, que, indudablemente, son los más profundos conocedores de nuestra música y su industria. Son verdaderos académicos en el más amplio sentido de la palabra. ¿Qué distinguiría a nuestros grandes compositores, arreglistas, productores, instrumentistas, ingenieros, críticos, musicólogos, de los que conforman las academias en otras latitudes? ¿No es también un reconocimiento a los que votan después de haber tenido, y tener, tanta música y éxito en sus historias personales?
«En esta edición, además, están en la votación profesionales de cuatro provincias orientales, gracias a la colaboración invaluable de la Uneac y la AHS. El criterio que hemos manejado es que el próximo año los académicos votantes tendrán que ser de todas las provincias porque en cada una de ellas se hace una buena parte de la mejor música del mundo.
«A pesar del conocido retraso tecnológico que muchas veces nos aqueja, el sistema de votación y procesamiento de datos que ha diseñado Artsoft está preparado para funcionar de modo totalmente automatizado tan pronto como las circunstancias del país nos lo permitan. Tal vez estemos más próximos de lo que ahora nos parece.
«Algunos pueden preferir otros mecanismos. Es normal que así sea. También habrá quien sienta añoranza por algún que otro mecanismo. No conozco que se haya diseñado un sistema totalmente perfecto. Por el contrario, sabemos que no existe certamen o premio alguno que satisfaga todos los pensamientos, imaginaciones y deseos. Seguramente este no va a ser la excepción. Como hice el año pasado, yo invito a sentirnos orgullosos, incluso, de las obras que no serán premiadas, y de una buena parte de las que no serán siquiera nominadas. En este certamen hay mucho talento y belleza en juego. Los premios y las nominaciones no son más que la punta visible del iceberg».
—Los profesionales del sector y, mucho más el cubano común, preguntan con frecuencia cómo es que se celebra un evento como Cubadisco y los discos no existen. ¿Qué pasa con esos excelentes fonogramas premiados? ¿Qué lugar relevante tendrán después en la difusión? ¿Cómo tenerlos en la casa, el autor?
—Es una pregunta demasiado abierta. Son muchos temas en uno, y todos parten de raíces distintas. La impresión física de los discos se ha convertido en uno de los más difíciles  retos de nuestras casas discográficas que hacen un gran esfuerzo para que existan. No tengo los datos exactos ni quiero generalizar a ultranza. Pero créeme que eso trasciende la buena voluntad de resolverlo. Cierto que es un problema, pero mucho peor sería que, ante esa realidad, nuestros discográficos no grabaran toda la maravilla a la que nos hemos referido y no trataran de circularla por todas las vías posibles como se está haciendo.
«Por otro lado, cada día aparecen nuevos canales para el disfrute de la música grabada en los que los soportes físicos van quedando rezagados. En mi opinión, lo medular está en que se produzca, se realice, todo lo que esté latiendo en ese yacimiento infinito de ideas que es nuestra música, y que esté en condiciones de existir en los pequeños y los grandes canales de distribución-difusión del mundo.
«Mientras esa producción exista (y vamos a seguirle llamando “disco”, como se le sigue llamado “filme” a la obra cinematográfica) tendremos Cubadisco, y sus premios.
«En los dos últimos años, a falta de discos físicos de cada obra premiada hemos producido un set de dos CD con una compilación en la que están recogidos temas de todos los discos premiados. Este compilatorio ha sido editado y puesto a la venta apenas 24 horas después de otorgados los premios gracias a la rapidez y eficiencia con que la Egrem se ha propuesto realizarlo. En él aparecen artistas de todos los sellos, incluidos los independientes. Llamo la atención sobre esto a los productores y directores de programas de radio, que tantas veces se quejan, con razón, de no tener acceso a las obras premiadas. También es bueno que lo sepa el público en general».

—Las posposiciones que este año han tenido Cubadisco (y el premio) crearon una especie de incertidumbre. Hubo momentos en que se rumoraba que no se haría...
—Francamente no escuché los rumores de que hablas, que, aunque carentes de fundamento, podían formarse en la imaginación siempre fértil del cubano. En todo caso, las posposiciones no tuvieron que ver en modo alguno con la cantidad y calidad de las obras, el interés de los músicos y las casas discográficas o la capacidad del Comité del Premio para llevar adelante el proceso. Tampoco con subvaloración alguna del evento, que, como se sabe, es el gran momento de la industria musical cubana. Este año hasta el Consejo Técnico Asesor del Instituto Cubano de la Música se involucró en la batalla por su buen desenvolvimiento.
«Obviamente, ha habido una ruptura de la continuidad, y eso siempre afecta un poco algunos mecanismos. Pero confío en que lo fundamental, que es el reconocimiento a los esfuerzos y logros de nuestra industria musical (y a la calidad de la música de que ella es portadora), no se verá afectado».
—Cubadisco coincidirá con Primera Línea. Incluso se ha anunciado el evento con otro nombre. ¿No creará eso una zona de conflicto?
—Desde hace varios años, hemos estado tratando de coordinar esfuerzos con Primera Línea. Personalmente, he sido defensor de esa integración. Ellos están vinculados al más grande evento promocional-comercial de la world music (Womex). Esta vez el vínculo ha sido más bien circunstancial, pero confío en que servirá para sentar las bases de los grandes eventos que haremos a partir de 2019. No tenemos el menor conflicto».
—¿Cuál podría ser la meta más inmediata de Cubadisco?
—Solo puedo hablarte del Premio. Dentro de la estructura actual hay otras comisiones que tienen la responsabilidad de llevar a cabo otros aspectos del evento. Del mismo modo en que la industria musical cubana es mejor en tanto se va pareciendo cada vez más a la música de la que es portadora, nuestra meta (y no solo en términos inmediatos) es que el premio Cubadisco se parezca cada más a esa industria, lo que sería parecerse cada vez más a la música (y los músicos) de nuestro país. Sabes que aquí parecerse a la música es parecerse a la Cuba de cada esquina. Ojalá lo logremos».

Una huella musical

En 1964 todas las casas discográficas que existían en Cuba se agruparon bajo el nombre de Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (Egrem), la que tuvo durante casi 25 años la hegemonía de la producción fonográfica del país y la organización durante 16 ediciones del Premio Egrem, que lo recibieron destacados músicos cubanos en todos los géneros musicales.
Las acciones de la industria de la música cubana habían crecido y se imponía la necesidad de crear un espacio para el intercambio entre productores y ejecutivos de la industria musical, y organizar un certamen más ecuménico que estableciera un equilibrio entre todas las casas discográficas cubanas y extranjeras, que en 1997 eran seis.
Así surgió en 1997 la 1ra. Feria Internacional Cubadisco y el Premio que se entregó por primera vez a las compañías participantes en diferentes categorías competitivas. Quedó instaurado el Fonógrafo de Ébano como símbolo máximo del certamen.
A partir de 1998 y hasta la fecha, el premio se ha convocado en más de 25 categorías en las que se agrupan todos los géneros musicales.
El Comité del Premio está integrado por profesionales de alto nivel entre músicos, musicólogos, críticos, directores de programas musicales de radio y televisión, periodistas y directores de revistas especializadas.
En 2001 se instauró el Premio de Honor que se entrega a personalidades cubanas o extranjeras con una trayectoria excepcional en la contribución a la creación y promoción musical de gran significación cultural y social.
TOMADO DE JUVENTUD REBELDE

La Revolución Cubana y la democratización de la cultura.


El acceso pleno acceso a la cultura en sus más diversas manifestaciones ha sido una de las prioridades de la Revolución Cubana. A propósito del tema, el equipo de Ventana Política intercambió con Abel Prieto Jiménez, hoy Director de la Oficina del Programa Martiano, y entonces Ministro de Cultura.
Por su actualidad y relevancia, compartimos con nuestros lectores la entrevista realizada durante la celebración de la 25 edición de las Romerías de Mayo en la ciudad de Holguín, Cuba.
¿Qué ha hecho la Revolución en estos 60 años para garantizar el acceso del pueblo al disfrute de la cultura?
Yo creo que esa es una de las grandes obras de la Revolución: La democratización de la cultura. Antes de la Revolución la cultura cubana era una cultura fuerte, vigorosa, pero o estaba en circuitos muy elitistas o estaba subestimada. El músico popular era casi un mendigo. Grandes artistas plásticos como Fidelio Ponce murieron literalmente de hambre. Es decir no había ningún respaldo gubernamental en la república neocolonial; ese fue un derecho para nuestro pueblo que se logró en enero del ´59.
Un rasgo del propio sistema de democratización tiene que ver con el propio sistema de enseñanza artística. Hoy prácticamente se visitan todas las escuelas del país para que los niños puedan hacer pruebas de aptitud –no importa si vives en una montaña remota, en un barrio o en una ciudad superpoblada- si tienes talento, tienes aptitudes tienes oportunidades de ingresar en la enseñanza artística.
Al propio tiempo estamos en plena Feria del Libro, ahí tienes uno de los ejemplos más excepcionales de la democratización es que ese libro está subvencionado completamente. El estado invierte en el papel, los insumos, en todo lo necesario para producción editorial y los libros están a precios muy bajos. Incluso bajó el precio promedio del libro con respecto a la feria anterior, está alrededor de los 7 pesos y la feria anterior estaba en 10. La gente ha comprado más libros aunque se ha recaudado menos dinero. Para un editor del capitalismo sería una noticia terrible, para nosotros no.
La feria no se hace para recaudar dinero, sino para sembrar el hábito de lectura. Estamos en un momento donde hemos tenido un retroceso en el campo de la lectura, se está diseñando una campaña para la promoción permanente de la lectura con bibliotecarios, los medios pero ese derecho, el acceso a los libros que hoy en el mundo es un artículo de lujo, cada vez es más caro – y cada vez más mala literatura-, se ve al libro como mercancía vulgar, en el caso nuestro lo vemos como portador de mensajes asociados a la emancipación del ser humano, a la calidad de vida.
Yo creo que hoy la vida cultural del país es muy intensa y todo el sistema de instituciones ofrece oportunidades para todo los sectores del país. Es un derecho realmente notabilísimo. En el mundo y en Cuba el derecho a la cultura tradicional que caracteriza a tu familia, a tu comunidad se ha ido restringiendo en favor de los fetiches, los símbolos de las grandes transnacionales de la industria cultural. Ese es un derecho que en el mundo entero está siendo dañado. En el caso de Cuba hacemos hasta lo imposible por rescatar lo propio. Los instructores de arte… quieres mejor muestra de democratización del acceso a la cultura, a los talleres de apreciación, formación de grupos de aficionados. El sentido mismo de esa profesión está asociada a ese derecho del pueblo nuestro a un disfrute masivo de las expresiones culturales por complejas que sean.
El ballet clásico que era antes de la Revolución algo de la familia de clase media alta, como algo ornamental, por amor propiamente a lo artístico, querían que sus hijas estudiaran eso; hoy eso se extendió y hay un público bastante amplio para esta manifestación. La danza contemporánea que está en un momento extraordinario en Cuba tiene un público también que la sigue son manifestaciones que por lo general no son para sectores amplios de la población aquí en Cuba se ha sembrado un apetito por la cultura, tiene mucho prestigio social. Todo esto tiene que ver con lo que pasó en 1959. Recuerda aquella frase de Fidel cuando se funda la imprenta nacional Fidel dice: No le decimos al pueblo cree, le decimos lee. No nos interesa formar fanáticos, nos interesa formar lectores, personas que por sus propios conocimientos, que por su propia libertad personal se acerquen a nuestros ideales.
¿Cuándo ha obstaculizado el bloqueo al desarrollo cultural?
Primero tendríamos que hablar de un rasgo de la política cultural desde el principio. El primer libro que publica la Revolución es el Quijote, de Miguel de Cervantes. No era un folleto de propaganda política, sino una de las obras maestras de la cultura universal. Eso caracteriza la política cultural, la idea de que defendemos la identidad, defendemos lo nuestro, nuestras tradiciones pero al mismo tiempo tenemos una gran vocación universal. La cultura cubana recibe como algo natural las influencias de todas partes del mundo y al mismo tiempo influye en otras culturas.
Precisamente, Estados Unidos, que es uno de los países más poderosos en término de creación musical –por poner un ejemplo-, ha tenido un diálogo con nuestra isla permanente desde hace muchos años, desde antes de la Revolución ha habido músicos cubanos que viajaban a Estados Unidos, músicos norteamericanos que viajaban a Cuba, había inter-influencia y muchos de los elementos de esa música crecían también en Cuba, esa es una de las cosas que el bloqueo está impidiendo: que entre músicos cubanos y norteamericanos haya un diálogo fecundante. Recuerda el día internacional del jazz cuando vinieron grandes personalidades del espectáculo dijeron cosas maravillosas de los jóvenes jazzistas nuestros. Qué importante sería para nuestros jóvenes jazzistas tener un intercambio fluido, regular con sus colegas en Estados Unidos y qué importante sería para esos colegas nutrirse como se hizo en una ocasión con el “Music Bridge”, el puente de la música, donde vinieron realizadores y se hicieron piezas a “cuatro manos”. Ahí la creación está padeciendo los efectos del bloqueo pero más allá de eso está el público.
Nuestro público se limita de recibir importantes visitas de artistas valiosos de los Estados Unidos, el pueblo de los Estados Unidos se limita de recibir grupo teatrales, grupos de danza, música. En todos los campos los dos públicos que deberían ser consumidores habituales de la cultura del otro país están padeciendo una carencia absolutamente irracional. Eso sin contar los problemas que tenemos a la hora de comprar los instrumentos de música para nuestros estudiantes, de comprar cuerdas, accesorios, cosas que están en el mercado norteamericano, muy cerca de nuestras costas a un precio muy accesible las tenemos que ir a buscar a Europa, a China. Todo se encarece y nuestras instituciones pagan eso también en términos económicos y de falta de recursos.
En general es negar algo. El bloqueo en el campo cultural significa ponerle obstáculos a algo que va contra natura. Siempre hubo una inter-influencia, siempre hubo una corriente de ida y de vuelta entre la cultura de Estados Unidos y Cuba y el bloqueo significa obstaculizar eso.
Entrevista a Abel Prieto Jiménez, Ministro de Cultura en el marco de las 25 Romerías de Mayo, por un equipo del blog Ventana Política. (www.ventanapolitica.cu)

martes, 4 de septiembre de 2018

Es imposible demostrar lo que no ocurrió y Estados Unidos lo sabe

En declaraciones exclusivas a Granma, Carlos Fernández de Cossío, director de la Dirección general de Estados Unidos de la Cancillería cubana, aseguró que ni siquiera la teoría de las posibles afectaciones provocadas por «microondas» respalda la multiplicidad y diversidad de síntomas que según el Departamento de Estado han sufrido los supuestos afectados y a medida que pasa el tiempo, los hace perder más veracidad




Foto: Archivo
La agenda mediática para mantener a la opinión pública atenta a los polémicos y controversiales argumentos que se tejen una y otra vez sobre los supuestos «incidentes» contra diplomáticos norteamericanos en La Habana, parece estarse cumpliendo cabalmente cada vez que retoman el hilo de esta mentira.
Ahora resulta que se reitera una de las viejas teorías, en la que se habla de posibles afectaciones provocadas por «microondas» y una publicación reciente del diario The New York Times hace referencia a nuevos testigos –sin nombres ni rostros– y hechos: vehículos que merodeaban las viviendas de los diplomáticos, desde los cuales «tal vez» o «posiblemente» se pudo haber emitido ondas que provocaran afectación cerebral.
En declaraciones exclusivas a Granma, Carlos Fernández de Cossío, director de la Dirección general de Estados Unidos de la Cancillería cubana, aseguró que ni siquiera esta teoría respalda la multiplicidad y diversidad de síntomas que según el Departamento de Estado han sufrido los supuestos afectados y a medida que pasa el tiempo, los hace perder más veracidad.
«Comenzaron por la teoría de ataques sónicos que no resistió el análisis de la comunidad científica y de la investigación policial realizada por ambos países. Acudieron entonces durante breve tiempo a la hipótesis de un ataque viral que fue desmontado por falta de sustento. Desde hace meses hablan de una contusión cerebral “sin que una contusión” haya tenido lugar y lo adjudican solo a cuatro de los diplomáticos», rememora Cossío.




Foto: Prensa Latina
Asegura el diplomático cubano que para esta última versión tampoco hay evidencias ni conclusiones apegadas a las ciencias que puedan sostenerse y por tanto, uno de esos medios de comunicación que desde los inicios está abordando el tema, ha sacado ahora la teoría de que pudieran ser «ondas» emitidas por microondas.
«Lo que sí se ha demostrado es lo que científicos de Cuba, Estados Unidos y otros países sostienen y que el Gobierno de la Isla está diciendo desde el principio, es que es falsa la existencia de ataques y eso lo sabe perfectamente el Gobierno norteamericano, porque ha tenido múltiples maneras de comprobarlo», reitera.
Recordó que en ningún momento ellos han permitido el acceso a las historias clínicas de los supuestos afectados ni han hecho referencia a padecimientos anteriores que pudieron haber tenido, ni han examinado las prácticas comunes de esas personas, que quizá podrían explicar en cierta medida los síntomas que según el Departamento de Estado se han reportado.
«No ha existido ni ataque ni acto deliberado contra ninguno de sus diplomáticos y el Departamento de Estado lo sabe. El uso del término “ataque” entraña una manipulación política deliberada que cumple con una agenda predeterminada y perjudica a ambos países», señaló el Director de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.
Dijo que han venido acumulándose las teorías y esta se recicla en un momento en que existe una gran discusión sobre la rigurosidad científica del artículo publicado por la revista de la Asociación Médica Estadounidense (Jama, por sus siglas en inglés), sobre este tema e incluso, desde el propio momento en que salió a la luz pública en febrero de este año, los propios editores de la publicación recomiendan «cautela» sobre los resultados a que arriban, por no estar debidamente probados y aclaran que la revista no se responsabiliza por ellos.
Aseguró que al igual que ha ocurrido con todas las teorías que se han ido manejando durante casi un año y la especulación sin fundamentos sobre estos temas, es extremadamente frágil lo que se sustenta en esta ocasión.
«Ninguna teoría sin fundamentos resistirá por mucho tiempo el escrutinio público y científico, y esta se desmoronará por sí misma, como ha pasado hasta ahora», concluyó.

Tomado de Granma

Asume Abel Prieto como Director del Programa Martiano



Abel Prieto es el nuevo Director del Programa Martiano, siguiendo la ruta trazada por el Dr. Armando Hart. Junto a él, el Ministro de Cultura, Alpidio Alonso, y el Miembro del Secretariado del CC del PCC, Víctor Gaute Foto: MINCULT


Abel Prieto Jiménez asume oficialmente como Director de la Oficina del Programa Martiano, para dar continuidad al estudio de la obra y el pensamiento de José Martí y a la intensa labor desplegada durante dos décadas desde estos predios por el Dr. Armando Hart Davalos.
La ceremonia se efectuó en la sede del Centro de Estudios Martianos, donde Prieto Jiménez evocó en tiempo presente la labor fundacional de Hart Dávalos, y esbozo los retos de integración que tienen las instituciones martianas, para hacer llegar a los niños, adolescentes y jóvenes el pensamiento de José Martí, ante el desafío de las nuevas tecnologías.
Alpidio Alonso, nuevo ministro de Cultura, ratificó que la perseverante labor de quienes sostienen el Programa Martiano contará con todo el respaldo del sistema de instituciones culturales.
(Información del MINCULT en su página de Facebook)
Abel Prieto es el nuevo Director del Programa Martiano, siguiendo la ruta trazada por el Dr. Armando Hart. Foto: MINCULT
Abel Prieto es el nuevo Director del Programa Martiano, siguiendo la ruta trazada por el Dr. Armando Hart. Foto: MINCULT

Abre Universidad de las Artes Cátedra Honorífica Juan Formell

Abre Universidad de las Artes Cátedra Honorífica Juan Formell



Un homenaje al músico cubano Juan Formell, fundador de la orquesta Los Van Van, tuvo lugar hoy aquí en el Instituto Superior de Arte (ISA) con la inauguración de la cátedra que lleva su nombre.
Como reza una vieja expresión, honor a quien honor merece, el local honorífico rinde tributo a quien dirigió durante más de 40 años la insigne y popular agrupación musical cubana.
La decana de la facultad de música del ISA, María del Rosario Hernández, expresó que el espacio supone un reto, pero es una manera de acercar mucho más a los cultivadores de los géneros más difundidos en esta nación caribeña, como el son y la guaracha.
Este nuevo sitio defensor de lo más autóctono de nuestras raíces, en cuanto a ritmos más movidos se refiere, nos da la medida de la importancia de la cátedra, desde la que los estudiantes ampliarán sus conocimientos musicales y recibirán talleres de la especialidad, señaló Hernández.
Desde aquí, los alumnos también tomarán clases de repertorio y participarán en concursos y coloquios, agregó la especialista.
La cátedra honorífica Juan Formell forma parte de un sueño de varios años, dijo, pues hace más de cuatro lustros inauguramos el aula nombrada Benny Moré y hoy, en esta nueva etapa, contamos con una novedosa sala para la enseñanza y el aprendizaje de géneros bailables, añadió.
Como actual director de la agrupación, hijo y heredero de esa sonoridad, Samuel Formell reconoció y agradeció el homenaje a su padre.
Me siento parte de este centro y agradezco el reconocimiento al legado de mi papá y a la obra de la orquesta, expresó.
Cada vez que el tiempo nos lo permita, pasaremos para explicar cómo él escribía los arreglos, la armonía, cómo surgieron Los Van Van, cómo se iniciaron y todo ese espíritu de Formell, como verdadero revolucionario de la música popular cubana, concluyó el director y baterista de la orquesta.
(Información de Prensa Latina)
Tomado de Cubadebate

lunes, 3 de septiembre de 2018

Díaz-Canel asiste a inauguración de la escuela de José Martí en La Habana Vieja


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Reabrió sus puertas el otrora Colegio San Pablo, la escuela donde estudió Martí. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
“Prado 88” en La Habana Vieja. En la hermosa fachada de la casona de dos pisos, las letras doradas confirman que el Doctor Leal ha cumplido el sueño. A las ocho de la mañana, en medio del revoloteo de cientos de niños y padres, reabrió sus puertas el otrora Colegio San Pablo, la escuela donde estudió Martí.
A la inauguración de la Escuela Primaria “José María de Mendive”, acto oficial por el inicio del curso escolar en el país, asistió este lunes Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, junto a él en primera fila el Historiador Eusebio Leal Spengler y la ministra de Educación, Ena Elsa Velázquez Cobiella.
“Hoy es un día feliz para Cuba, porque se inicia el curso escolar en toda la nación, con el mismo entusiasmo, con la misma fe y voluntad a esta hora, cuando el sol aún no castiga el rostro, están ya los niños formados junto a la bandera y el busto de José Martí”, aseguró Eusebio orgulloso.
Durante tres largos años, obreros, restauradores, ingenieros, diseñadores, constructores y especialistas de la Oficina del Historiador edificaron una escuela hermosa, “toda de ángeles”, como la recordó el cronista. Solo así podría llamarse “Rafael María de Mendive”, como “aquel enamorado de la belleza, que la quería en las letras como en las cosas de la vida”.
“Gracias a los trabajadores, a los proyectistas, a las muchachas que hasta ayer a las cuatro de la mañana trabajaban; a usted maestra, Ministra, que con tanto amor aceptó la esperanza de que podía ser posible, a ustedes maestras y maestros de La Habana Vieja; al pueblo que está aquí reunido, gracias por su apoyo moral sin lo cual la obra no sería posible. No es la primera ni la última, ‘hombres recogerá quien siembra escuelas’, gracias, gracias infinitas”, dijo el Historiador.
Tras el umbral que “Pepe” atravesó por primera vez en 1865, los pequeños hoy descubrieron El maestro y su discípulo, obra de José Villa Soberón. El gran escultor recreó el instante en que Mendive le muestra un libro a Martí, quizás uno de esos con láminas y cromos que tanto lo embelesaban. Sorprende un mentor de carácter tan real, con aquella barba que —al decir del alumno— le temblaba cuando hablaba “de los que cayeron en el cadalso cubano”.
Retratos de José Julián Martí Pérez y de sus profesores presiden aulas amplias, iluminadas, cómodas. Cada una tiene su balcón para disfrutar del “espíritu del Prado y ese diálogo entre la ciudad, sus árboles, su espacio público”, como soñara Leal.
Por casi dos siglos, el palacete sufrió diversas modificaciones constructivas, pero la restauración rescató “sus piedras y sus arcos”, columnas, pinturas murales, la escalera de hierro en forma de caracol, vigas y pisos originales.
Con devoción y reverencia, Eusebio comentó que la calle del Prado estaba de lujo y de fiesta, “porque está aquí una escuela sobre el fundamento y el valor inmenso e inmaterial de que en este sitio Rafael María de Mendive fundó su Colegio San Pablo, que hoy lleva su nombre”.
“Es seguir la huella del magisterio cubano, que tuvo a lo largo de siglos el papel de ser depositario de valores, de sentimientos de pureza, abnegación, sacrificio y patriotismo, que tuvo su momento más alto en los años que precedieron al gran levantamiento, saludado por José Martí con emotivos versos, escritos probablemente sobre un pupitre de esta escuela, cuando saluda al 10 de Octubre y cuando recuerda que, sobre el piano y con un plano, el maestro Mendive, algunos de los maestros y amigos seguían, con el índice, la marcha del Padre de la Patria por el Oriente de Cuba”, contó Leal.
“No es un sueño, es verdad: grito de guerra
Lanza el cubano pueblo, enfurecido;
El pueblo que tres siglos ha sufrido
Cuanto de negro la opresión encierra.”
¡10 de Octubre!, soneto de José Martí, 1869
En la última planta de la edificación, donde estudiarán los alumnos de sexto grado, sobrecoge un salón ambientado a la usanza del siglo XIX, llenito de muebles escolares de la época. Y donde además están la bandera del Colegio San Pablo y toda la documentación que da fe de la disciplina que allí educaba: “a qué hora se levantaban, cómo estudiaban. Cuando uno ve el método riguroso de Mendive comprende el espíritu espartano y acerado de Martí”, describió el Historiador Leal.
Y como es la luz un elemento inherente a la enseñanza, para este monumento a la pedagogía y la estética, el artista de la plástica Ernesto Rancaño creó un sol en el lucernario, que ilumina a Cuba y a Martí, siempre de la mano.
“Nuestro compromiso será estudiar cada día, cuidar nuestra escuela y seguir las enseñanzas del Maestro”, prometió con uniforme recién estrenado la pionera Chanel Alejandra Santisteban.
En el Prado habanero, donde todo apunta al Apóstol, esta mañana de lunes renace el colegio donde su maestro vivió “de gusto de enseñar”, que ha de ser templo de saberes y convicciones, para que el escolar pueda agradecerle también ‘al Mendive’ “cuanto bueno y cariñoso” tenga en la vida.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez, asistió al acto por el inicio del curso escolar. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
El Historiador Eusebio Leal Spengler, durante el acto por el inicio del curso escolar 2018-2019. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Reabrió sus puertas el otrora Colegio San Pablo, la escuela donde estudió Martí. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Reabrió sus puertas el otrora Colegio San Pablo, la escuela donde estudió Martí. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
El maestro y su discípulo, obra de José Villa Soberón. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Primer día de clases. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Acto por el inicio del curso escolar 2018-2019. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Tras el umbral que “Pepe” atravesó por primera vez en 1865, los pequeños hoy descubrieron El maestro y su discípulo, obra de José Villa Soberón. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Chanel Alejandra Santiesteban, pionera de 5to grado durante el acto por el inicio del curso escolar 2018-2019. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Primer día de clases. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Reabrió sus puertas el otrora Colegio San Pablo, la escuela donde estudió Martí. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
TOMADO DE CUBADEBATER

Verano que se va, vida nueva que vendrá


Como reconociera el Presidente Miguel Díaz-Canel, el esfuerzo desarrollado en todo el país ha demostrado que se puede llevar a la población la verdadera cultura y sana recreación
A Haila le corresponderá despedir el Verano 2018. Foto: Archivo de Granma
El verano llega a su fin. Como dice la canción de Juan Formell y Los Van Van: ¡Chirrín chirrán! Luego de dos meses de intensas actividades los cubanos nos preparamos para volver a la escuela y los centros de trabajo. Atrás van quedando los días en los que a pesar de las altas temperaturas –que nos han puesto a sudar bastante–, la playa, el cine, los teatros, el baile y la música, los recorridos por lugares históricos o parajes naturales, entre otras opciones, nos permitieron disfrutar Cuba, lo mismo solos, que en pareja,  pequeños o grandes grupos, o en familia.
No obstante, aún nos quedan algunas oportunidades que no debemos dejar pasar, antes de que mañana 1ro. de septiembre, en Guantánamo, tenga lugar el cierre oficial de las actividades destinadas a la temporada, con los acordes de la canción A disfrutar el verano, de Haila María Mompié y su grupo.
Los amantes de la lectura podrán encontrarse con «unos libros viejos y otros nuevos», como escribió José Martí, en La Edad de Oro, hoy, en La Fiesta de los Libros, en la calle 23 desde g hasta  el Malecón, con su escenario central en el parque El Quijote.
Para el fin de semana la propuesta del Karl Marx no puede ser mejor. Hoy, mañana y el domingo, se unen humor, danza y música en el ­espectáculo Bailando en Cuba 2, la historia no contada, con las actuaciones del elenco de Vivir del cuento, Mariconchi, Edith Massola, Diván, las orquestas de Alaín Pérez y la Charanga Latina, así como las parejas ganadoras de la segunda temporada de Bailando en Cuba y finalistas de Sonando en Cuba.
En el teatro de variedades América, en Galiano 468, en Centro Habana, mañana, a las 8:00 p.m., Oderquis Revé y su Changüí se presentan en concierto por los 20 años de vida artística de ­Oderquis, en el que estarán como invitados Los Muñequitos de Matanzas, el grupo ­danzario Las voluminosas y cantantes que han pasado por esta agrupación en diferentes etapas.
El Ballet Nacional de Cuba, bajo la dirección de Alicia Alonso, anuncia para el cierre del verano una temporada en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, con dos importantes reposiciones, Tierra y Luna y La flauta mágica, hoy y mañana, a las 8:30 p.m., y el domingo, a las 5:00 p.m.
Serán también los últimos días de la xix edición de la Feria Arte en La Rampa (hasta el domingo 2 de septiembre en el Pabellón Cuba), del tercer Festival de Cine de Verano (que llegó a todo el país), de los Talleres de Verano (que igualmente se desarrollaron en todas las provincias), de las Rutas patrimoniales organizadas por la Oficina del Historiador de la Ciudad, que el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural hizo extensivas a las demás provincias.
En el resto del país, se pone fin hoy, en Guantánamo, al décimo Festival Internacional La Ruta de la Rumba Timbalaye 2018. Igualmente culmina la gira de la orquesta Azúcar Negra, que este viernes lleva su alegría a Santiago de Cuba y el 1ro. y el 2 de septiembre, a Bayamo y Holguín, respectivamente.
Tendrán lugar también las últimas actuaciones del Circo Nacional de Cuba (CNC), que con su eslogan de El Circo por siempre, llega hoy hasta Matanzas y en Villa Clara, la Carpa Azul del cnc se presenta en Placetas hoy, mañana y pasado.
Y para quienes aman el punto cubano, nada mejor que disfrutar de los encuentros regionales del Clásico Nacional del Punto Cubano, que serán hoy, el 1ro. y 2 de septiembre, en Granma, Sancti Spíritus y Pinar del Río, de manera simultánea.
Cada provincia despedirá a su manera el Verano 2018. En lo adelante, como dijo Miguel Díaz-Canel Bermúdez, ­Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, toda aquella actividad que pueda continuar para el disfrute del pueblo deberá mantenerse. El esfuerzo desarrollado en todo el país ha demostrado que se puede llevar a la población la verdadera cultura y sana recreación.

HOMENAJE A ARSENIO RODRÍGUEZ
Sendos conciertos en homenaje a Ignacio de Loyola Rodríguez Scull conocido como Arsenio Rodríguez, tendrán lugar en la sala Avellaneda del teatro Nacional, el sábado 1ro. de septiembre, a las 8:30 p.m., y el domingo 2, a las 5:00 p.m., organizados por la Dirección Provincial de Cultura de La Habana y la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos Ignacio Piñeiro, que está cumpliendo su aniversario 40 de fundada.
Para recordar al también conocido como «el Ciego maravilloso», en el aniversario 107 de su natalicio (Güira de Macurije, Matanzas, 30 de agosto de 1911-Los Ángeles, California, Estados Unidos, 30 de diciembre de 1970) se han unido artistas de la talla de Frank Fernández, Pancho Amat, Beatriz Márquez, Raquel Hernández, Leonor Sayas, Lester Lez, Anita Pedraza, Idra María Rojas, el Cuarteto Madera, la Banda de Concierto de Regla, el grupo de danza Okantomí, la orquesta de Barbarito Diez, el Septeto Habanero y los conjuntos Chappottín y sus Estrellas y Arsenio Rodríguez, entre otros, bajo la dirección artística de Hersona Fernández Machado.
En estas presentaciones, igualmente por el cierre del Verano 2018, se recordarán temas que Arsenio, quien fue el iniciador de la era de los conjuntos y una nueva etapa en la sonoridad e interpretación del son cubano, hizo populares y famosos como son los boleros Nacer y morir y La vida es un sueño; la guaracha, El Cerro tiene la llave; la rumba, La ruñidera y los sones Fuego en el 23 y Setenta y dos hacheros pa’ un palo.

TOMADO DE GRANMA

Para «Chucho»Valdés, premio a la Excelencia Musical de los Latin Grammy 2018

Para «Chucho»Valdés, premio a la Excelencia Musical de los Latin Grammy 2018

El jazzista cubano Jesús «Chucho» Valdés  recibirá el premio a la Excelencia Musical de los Latin Grammy  2018, que entrega la  Academia Latina de la Grabación, promotora y organizadora de los Latin Grammy, en ceremonia que tendrá lugar  el próximo 13 de noviembre en Las Vegas
Foto: El País
El jazzista cubano Jesús «Chucho» Valdés  recibirá el premio a la Excelencia Musical de los Latin Grammy  2018, que entrega la  Academia Latina de la Grabación, promotora y organizadora de los Latin Grammy, en ceremonia que tendrá lugar  el próximo 13 de noviembre, en el hotel Four Seasons de Las Vegas, dos días antes de que en la misma ciudad se celebre la gala de la decimonovena entrega de los Grammy Latino.
Además de «Chucho» recibirán el premio, el español Dyango, el brasileño Erasmo Carlos, el puertoriqueño Andy Montañez, el dominicano Wilfrido Vargas y los mexicanos José María Napoleón y Yuri. Igualmente recibirán el premio del Consejo Directivo de la Academia  los ejecutivos discográficos Horacio Malvicino y Tomás Muñoz.
Durante su más reciente presentación en la Isla,  junto a la cantante argentina Patricia Sosa, en el que ofrecieron en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso el concierto titulado Once.Concierto para dos, el que repetirán el próximo 7 de septiembre en el Gran Rex de Buenos Aires, el destacado jazzista, ganador de  seis premios Granmy  y tres Latin Granmy), anunció que en el mes de octubre publicará  el álbum Jazz Batá II, que dedicara a su padre, el también jazzista Bebo Valdés, de quien se celebrará el día 9, el centenario de su nacimiento.
Adelantó además que en agosto del 2019 iniciará en La Habana una serie de conciertos con invitados especiales, entre los que están Wynton Marsalis, Herbie Hancock, y Chick Corea, presentaciones que piensa repetir después cada nuevo año.
«Chucho» se encuentra en estos momentos realizando varios conciertos por el mundo celebrando  el aniversario 40 la orquesta Irakere, un proyecto que según sus propias palabras« le trae muy lindos recuerdos».
TOMADO DE GRANMA

Carilda: «Yo no guardaré conmigo ningún poco de patria: la quiero toda sobre mi tumba»

Ofrendas florales del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, y de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, acompañaron las exequias de la poetisa matancera

El Canto a Fidel demostró la valentía y la probada lealtad de Carilda a la Revolución y a su Líder Histórico. Foto: Ahmed Velázquez
MATANZAS.–Los cubanos amanecieron este miércoles con la noticia de la muerte de Carilda Oliver Labra, la poetisa que trascendió por su obra de auténtica cubanía, por su sensibilidad, y el delirio por la ciudad que la vio nacer.  
La Premio Nacional de Literatura tuvo a la poesía como destino, rubricó atinadamente su biógrafo Urbano Martínez Carmenate. También es muy cierto que su horizonte creador estuvo marcado de manera esencial por el amor patriótico, el único consuelo para soportar el dolor por el exilio político de su familia. «…Esa tragedia… solo puedo sobrevivirla cuando me agarro a la Patria», escribiría.
Ese sentimiento, junto al valor de su obra poética, la hizo merecedora de la admiración y el cariño de todo el pueblo, sintetizó el General de Ejército Raúl Castro en un mensaje de felicitación por su cumpleaños 95.
En la misiva recordó el alcance del Canto a Fidel, una muestra de su valentía y de la probada lealtad a la Revolución y a su Líder Histórico, aseguró.  
La intelectual matancera, autora de ese épico poema, fue precisamente una de las personas que mejor descifró la naturaleza indomable y el genio del líder en su juventud.
El propio Fidel juzgaría aquella diana de guerra indisolublemente ligada a la epopeya histórica de la Revolución Cubana, como «el poema guerrillero que subió a la Sierra Maestra».
Su poesía alcanzó además la dimensión revolucionaria de Abel Santamaría, del líder henequenero Julián Alemán, Reynold García, Frank País y José Antonio Echeverría. También incitaron su pluma Franklin Gómez, Miguel Sandarán y ­ ­Camilo Cienfuegos.  Sin dudas, una de las grandes poetisas de nuestro tiempo que dejó mucho de sí misma al plasmar las virtudes y desdichas de no pocos de sus contemporáneos. 
¿Quién es esa mujer, envuelta en el fuego de la leyenda, alborotadamente cantada por poetas, músicos, pintores, dramaturgos y cineastas?, se pregunta el historiador Martínez Carmenate, y tras enumerar infinidad de respuestas, señala que por la fogosidad de sus versos la poesía volvió a ser espectáculo, delirio y escándalo en salones, calles y plazas como en la época de los rapsodas homéricos.
Un nombre culminante de la cultura cubana, que por su manera de encarar la vida siempre ha suscitado asombro y más tarde admiración, rechazo o envidia, dice el biógrafo. 
En su refugio de Tirry, donde la ­sorprendió la muerte, Carilda admitió hace algunos años que su libro preferido era Al sur de mi garganta, «por el cariño que le tengo y porque fue mi primer premio; pero hay libros más adelantados, en el orden técnico, escritos con más ternura y amor... cosas más puras...».
No se consideraba una leyenda, aunque las muchachas con quienes se cruzaba por la céntrica calle del Medio la detenían para confesarle que querían ser como ella. «Lo único que quiero es que mi obra le sirva de algo a la gente», decía con humildad.   
Bastaba con oírla, con estar junto a ella apenas unos minutos, para notar su fuerza de espíritu, su optimismo, inteligencia, esa ráfaga de luz que irradiaba, según palabras de su amigo Miguel Barnet. Me siento feliz de estar rodeada de gente que me quiere y de vivir en este pedacito de mi digna patria, contó en fecha reciente a varios periodistas reunidos en su casa.
Para recordarla ningún homenaje se antoja mejor que ese poema La tierra, que aprisiona la respiración personal de Carilda:

Cuando vino mi abuela
trajo un poco de tierra española,
cuando se fue mi madre
llevó un poco de tierra cubana.
Yo no guardaré conmigo ningún
poco de patria:
la quiero toda
sobre mi tumba.

HOMENAJE PÓSTUMO
Toda la obra de Carilda Oliver Labra, figura esencial de la cultura cubana, fue un canto a la vida, significó Alpidio Alonso, ministro de Cultura, durante las exequias de la Premio Nacional de Literatura, realizadas en la tarde de este miércoles en la casona de la Calzada de Tirry 81.
La conmovedora despedida estuvo encabezada por Lázara Mercedes López Acea, miembro del Buró Político; y Víctor Gaute, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido. Estuvieron presentes, además, personalidades de la cultura, intelectuales, artistas y matanceros de varias generaciones.
Teresa Rojas Monzón, primera secretaria del Partido en Matanzas, y Tania León Silveira, presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular, anticiparon el cariño y la admiración del pueblo matancero y cubano por la autora de Al sur de mi garganta.
Víctor Gaute aseguró que Carilda sintetiza como nadie ese hecho cultural que se denomina Matanceridad y recordó los estrechos vínculos de Carilda con Fidel.